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Las estafas financieras a través de los teléfonos celulares ya no sólo son para vaciar las cuentas bancarias, sacar préstamos personales en el banco y pedir plata en forma extorsiva a familiares.
Ahora surgió una nueva modalidad: cuando los ladrones roban un teléfono, y pueden acceder al directorio telefónico o a los contactos de WhatsApp, se fijan si aparece algún nombre relacionado con las cuevas del dólar blue o relacionadas con operaciones de cambio para intentar estafar a un cambista de confianza.
Dólar blue
Cuando detectan un contacto de ese tipo, le escriben un mensaje pidiéndole una transferencia, que necesitan con urgencia, que ya van a la oficina a darle los billetes. Como la persona es de confianza, hubo cambistas que cayeron en la trampa, sin darse cuenta que el celular estaba hackeado.
Muchas veces, no hubo ningún robo del aparato, sino que alcanzó con hackear el acceso a la aplicación de WhatsApp. Por eso, es que a partir de estos casos que se produjeron, los cambistas ahora no hacen ningún tipo de transferencia sin antes tener los billetes en mano.
Hasta hay casos en que le mandan un mensaje pidiéndole el contacto de algún cambista de confianza, de modo de tener el número de WhatsApp y poder contactarlos de parte de esa persona.
Otra opción que hacen es ver si en el listado de contactos no aparece alguna persona conocida, de modo de usar ese nombre para conseguir con el cambista la famosa transferencia.
Hasta hay casos en que le mandan un mensaje pidiéndo contacto de algún cambista de confianza, de modo de tener el número de WhatsApp y poder contactarlos de parte de esa persona.
Sin cepo
Hoy es un mal momento para el ambiente cuevero. Ya no hay brecha prácticamente entre el oficial y el blue. Y entonces se cae el mayor negocio de los cambistas. Si encima pierden plata con este tipo de operaciones, van directamente hacia la quiebra.
Esto trae aparejado como consecuencia menos trabajo para los arbolitos. La cantidad que había antes, durante la época del cepo, “gloriosa para el sector”, ahora se ha acabado.
Muchos fueron virando hacia promotores turísticos, que venden shows de tango y escapadas por el Tigre para los turistas extranjeros. El dólar conserje, que fue muy famoso entre los hoteles y le dejaba buenas comisiones, también ha mermado.

