El dólar comenzó la semana en baja contra las principales monedas, tendencia que también se observó en los mercados emergentes. La suba del yen fue más por factores políticos que económicos dado que la victoria del primer ministro Sanae Takaichi en las elecciones gatilló las compras sobre la moneda japonesa, pero en el resto de los casos, mandaron los números en las decisiones de inversión.

El yuan inclusive trepó contra el dólar con información de la agencia Bloomberg advirtiendo que funcionarios de China aconsejaron a las entidades financieras que reduzcan su exposición a los bonos del Tesoro de los EE.UU. El dólar cayó 0,3% versus el yuan.

El real de Brasil trepó a 5,18 por dólar en el mayor nivel desde mayo del 2024. La tendencia mundial llegó al país vecino alentada también por las apuestas al “carry trade” ante la expectativa a futuro de posibles ganancias con las colocaciones a tasa de interés. La tasa SELIC se mantiene en 15% anual, muy por encima de la inflación esperada. La misma música que se escucha en la Argentina.

Lo que manda a futuro en definitiva es lo que hará la Reserva Federal con las tasas de interés. Para la cumbre de sus integrantes, el 18 de marzo, el mercado le asigna un 18% de probabilidad a que el banco central norteamericano reduzca las tasas en un cuarto de punto. La llegada de Kevin Warsh, nominado por Donald Trump, a la presidencia de la Fed alentó a operadores a que haya una reducción más acentuada de las tasas, algo que desde que asumió está exigiendo el propio Trump.

El “DXY” es el índice que mide la evolución del dólar contra seis monedas y es el estándar global para evaluar la fortaleza o debilidad en los mercados internacionales. Ayer perdió 0,8% pero en el 2025 retrocedió 10%. Tendencia: Ha mostrado debilidad recientemente, con una caída de más del 10% en el último año.

Evolución del dólar

Ese índice se calcula como un promedio geométrico ponderado de la evolución del euro, yen, libra esterlina, dólar canadiense, corona sueca y el franco suizo. Puntualmente el euro subió 0,8% a u$s 1,19 el mayor valor en el mes. La libra esterlina ganó 0,6% a 1,36 dólares.

Las dudas de los inversores comenzaron con el “Liberation Day” lanzado en abril del año pasado con Donald Trump dando el puntapié inicial a la guerra comercial con subas de aranceles. La sensación existente era que la inflación iba a trepar en EE.UU. al tiempo que se agregaba la incertidumbre de lo que pudiera acontecer con la política monetaria en la principal economía del planeta. Las embestidas contra el titular de la Fed, Jerome Powell, tampoco sirvieron para calmar las dudas de los analistas. El oro volvió a ser el clásico refugio de los inversores con ganancia de 60% el año pasado. Esta performance del dólar llevó a que la semana pasada el secretario del Tesoro Scott Bessent declarara al ser consultado por cuanto sucedía en mercados que “los Estados Unidos siempre tienen una política de dólar fuerte, pero esa política significa los correctos fundamentos macroeconómicos.

¿Y en la Argentina? También llega esta oleada a la plaza loca. El Banco Central cerró la rueda con una compra de u$s 176 millones en el mercado de cambios, en lo que es el volumen diario más alto de compras en lo que va del mes. Son 26 jornadas consecutivas con saldo comprador para Santiago Bausili. En lo que va de 2026, el BCRA ya ha adquirido más de u$s 1600 millones. Gracias a estas intervenciones las reservas internacionales volvieron a superar los u$s 45.000 millones en lo en el marco de la denominada “fase 4” del programa económico, que busca la acumulación de activos externos para fortalecer el balance de la entidad. Para alegría del staff del FMI que se encuentra en la Argentina, esta postura del BCRA permitió además la caída del riesgo país. En mayo, con la llegada de los dólares de la soja, se espera que las compras de Bausili se acentúen.