En esta noticia
- Un mercado pequeño, pero mucho más dinámico
- Brasil encabeza el boom regional
- Las apuestas comienzan a quitarle ventas al consumo
- Deuda récord y una relación que todavía no puede probarse
- Argentina, tercera en el ranking regional
- Más jugadores y mayor gasto online
- Las empresas que buscan capitalizar el crecimiento
El negocio de las apuestas gana escala en América Latina y comienza a tener efectos que van mucho más allá de los casinos y las plataformas digitales.
La industria ya mueve alrededor de u$s 35.000 millones anuales en la región, crece a una tasa cercana al 10% y empieza a disputar una porción relevante del dinero que los hogares destinan al consumo.
Así lo señala un informe de Bradesco BBI, el gigante brasileño de la banca privada, que coloca a la Argentina como el tercer mercado más grande de América Latina, detrás de Brasil y México.
La Argentina habría generado ingresos brutos por juego (GGR), es decir las apuestas realizadas menos los premios pagados, por u$s 4.309 millones en 2025 y alcanzaría los u$s 4.528 millones durante 2026.
La entidad proyecta que el mercado argentino crecerá alrededor de 5% anual durante los próximos años, hasta llegar a u$s 5.442 millones en 2030.
El principal motor será la migración desde las modalidades presenciales hacia las plataformas digitales, en un escenario todavía marcado por la fragmentación regulatoria y el peso de los operadores no autorizados.

Un mercado pequeño, pero mucho más dinámico
América Latina representa apenas 4% de la industria mundial de apuestas, valuada por Bradesco en cerca de u$s 800.000 millones. Sin embargo, es la segunda región de mayor crecimiento después de África.
Mientras el mercado global avanzaría a un ritmo anual compuesto del 6% hasta alcanzar u$s 1 billón en 2030, el negocio latinoamericano crecería alrededor del 10%.
La expansión está sostenida por tres factores:
- la apertura regulatoria de nuevos mercados,
- la fuerte adopción digital
- y una penetración todavía baja con relación a el tamaño de las economías regionales.
El cambio más importante se produce en Internet. Las apuestas online ya representan cerca de 45% del GGR mundial, frente a apenas 20% en 2015, y superarían la mitad del mercado antes de 2030.

Pero buena parte del negocio continúa por fuera de los sistemas formales. Bradesco calcula que aproximadamente 57% del GGR online mundial todavía corresponde a operadores offshore o no regulados. La participación del mercado regulado aumentó desde 27% hace una década hasta 43% en la actualidad.
Brasil encabeza el boom regional
Brasil se convirtió en el principal motor latinoamericano luego de habilitar el mercado nacional de apuestas online en enero de 2025. La apertura permitió autorizar a más de 80 operadores y lanzar alrededor de 180 sitios.
El mercado brasileño registró un crecimiento del 33% durante el primer año del nuevo esquema. Bradesco estima que avanzará otro 11% en 2026 y se ubicará cerca de u$s 19.000 millones, aunque en el resumen ejecutivo redondea el volumen en aproximadamente u$s 20.000 millones.
Solo las plataformas online reguladas generarían R$ 46.000 millones, cerca de unos u$s 8.800 millones, durante 2026, con aproximadamente 35 millones de jugadores y un ingreso anual promedio de R$ 1.875 por usuario.
Pese a esa escala, el segmento autorizado representa apenas 45% del mercado brasileño. Otro 19% corresponde a plataformas digitales offshore, 17% a loterías federales y estaduales y el 19% restante al denominado “jogo do bicho” y otras modalidades presenciales no reguladas.
La elevada penetración digital facilita la expansión. Un 19% de los usuarios brasileños de internet visitó una página de apuestas durante el último mes, más del doble del promedio mundial de 7,8%.
El perfil de los jugadores también muestra una marcada concentración. Más de dos tercios son hombres y casi la mitad tiene menos de 30 años.
Además, un 25% utiliza cuatro o más plataformas, un indicador que revela la existencia de un grupo de apostadores particularmente activo.
Las apuestas comienzan a quitarle ventas al consumo
El punto más sensible del informe es el impacto sobre el bolsillo de los hogares. Bradesco aclara que las apuestas todavía no representan un problema macroeconómico sistémico, pero considera que dejaron de ser una preocupación marginal para determinados sectores.

En Brasil, el GGR total equivalió en 2025 a aproximadamente 1,1% del consumo de los hogares, 3,4% de las ventas minoristas y cerca de 12% del mercado de comercio electrónico.
El crecimiento anual del juego online representaría alrededor de 2,3% del aumento nominal del consumo privado. Al incorporar todas las modalidades, la proporción asciende a 3,3%.
Esto no significa que cada real perdido en una plataforma se traduzca automáticamente en una venta menos para un comercio. Parte del aumento refleja apuestas que ya se realizaban en sitios ilegales y pasaron a registrarse luego de la regulación. Tampoco puede determinarse qué proporción se financia reduciendo otros gastos, utilizando ahorros o tomando crédito.
Sin embargo, Bradesco observa que distintas compañías brasileñas ya mencionaron las apuestas como una presión concreta sobre sus ventas. Entre ellas aparecen Lojas Renner en indumentaria; Magazine Luiza y Casas Bahia en electrodomésticos; Assaí y GPA en alimentos; Arcos Dorados en restaurantes; y SmartFit en gimnasios.
El efecto sería más intenso entre los hogares de menores ingresos, porque disponen de menos recursos una vez cubiertos los gastos esenciales. Assaí señaló que las apuestas reducen el ingreso disponible para comprar alimentos, mientras que Arcos Dorados advirtió un impacto más pronunciado entre sus consumidores de bajos ingresos.
El gasto neto promedio en apuestas online alcanza R$ 122 mensuales por jugador, equivalente a 7,5% del salario mínimo brasileño. Cuando se considera el mercado completo, Bradesco estima que la relación podría acercarse al 15%.
Deuda récord y una relación que todavía no puede probarse
La expansión del juego coincide con un deterioro de las finanzas familiares brasileñas. El 82% de los hogares tenía alguna deuda en julio de 2026, mientras que 29,8% registraba obligaciones vencidas y 29,5% de los presupuestos familiares estaba comprometido con pagos crediticios.
A su vez, el servicio de deuda alcanzó un récord equivalente a 28,5% del ingreso. La mora superior a 90 días en créditos libres pasó de 6,7% en julio de 2025 a 7,6% en junio de 2026. En los préstamos personales sin garantía, el incumplimiento aumentó de 12,1% a 14,3%.
Bradesco subraya que estos datos no demuestran que las apuestas sean la causa del deterioro crediticio. Pero la coincidencia entre una mayor participación en plataformas, el endeudamiento récord y el avance de la mora “vuelve difícil tratar el fenómeno como algo anecdótico”.
El Gobierno brasileño ya comenzó a endurecer los controles. Los beneficiarios de programas sociales no pueden apostar y quienes ingresan a determinados planes de renegociación de deuda quedan inhabilitados para hacerlo durante seis meses.
Argentina, tercera en el ranking regional
En ese mapa, la Argentina ocupa el tercer lugar, con un mercado que Bradesco estima en u$s 4.528 millones para 2026. México se ubica segundo, con aproximadamente u$s 8.400 millones, mientras que Brasil lidera ampliamente.
A diferencia del mercado brasileño, el argentino todavía depende principalmente de las modalidades presenciales. Para este año, el banco proyecta:
- Apuestas online reguladas por u$s 601 millones.
- Apuestas online offshore por u$s 1.117 millones.
- Casinos y loterías regulados por u$s 2.530 millones.
- Juego presencial no regulado por u$s 280 millones.
En total, el canal online generaría u$s 1.718 millones, equivalentes a 37,9% del mercado. Los casinos, loterías y otras alternativas presenciales concentrarían los u$s 2.810 millones restantes.
La composición cambiaría de manera gradual. Las apuestas digitales aumentarían su participación desde 32,3% del mercado en 2023 hasta 43,2% en 2030.
Dentro de ese segmento, el negocio regulado crecería desde u$s 300 millones en 2023 hasta u$s 1.176 millones en 2030. Esto implica que prácticamente se cuadruplicaría en siete años. El mercado online offshore, en cambio, se mantendría casi estable en torno a u$s 1.100 millones.
Más jugadores y mayor gasto online
La cantidad de jugadores digitales argentinos pasaría de 4,6 millones en 2025 a 4,8 millones durante 2026 y 5,6 millones en 2030.
La penetración entre la población adulta aumentaría desde 13,3% hasta 15,6% durante ese período. Paralelamente, el ingreso bruto anual por jugador subiría de u$s 341 en 2025 a u$s 358 este año y u$s 420 en 2030.
Para 2026, el gasto online anual promedio por apostador equivaldría a 30,3% de un salario mínimo mensual. La comparación no implica que los jugadores destinen ese porcentaje de sus ingresos anuales, sino que las pérdidas acumuladas durante todo un año representan casi un tercio de un salario mínimo mensual.
En términos agregados, el mercado total de apuestas equivale a cerca de 0,61% del PBI argentino y 0,87% del consumo privado, según las estimaciones de Bradesco.

Las empresas que buscan capitalizar el crecimiento
El informe señala que no existen compañías latinoamericanas líquidas con una exposición bursátil directa y significativa al negocio. Para participar del crecimiento regional, los inversores deben recurrir a empresas extranjeras.
Bradesco identifica seis jugadores:
- Allwyn, con una participación indirecta de 36,7% en Betano.
- Rush Street Interactive, presente en México, Colombia y Perú.
- Cirsa, con casinos en México, Colombia, Perú y Panamá.
- Playtech, accionista de Caliente en México y galera.bet en Brasil.
- Betsson, cuyo principal mercado regional incluye a la Argentina.
- Codere Online, que obtiene alrededor de la mitad de sus ventas en México.
Betsson es la compañía con mayor vinculación directa con el mercado argentino. América Latina representa 36% de sus ingresos y sus operaciones más importantes en la región se encuentran en Argentina, Perú y Colombia. En el país cuenta con licencias para operar en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires y en Córdoba.
El atractivo financiero del sector combina crecimiento elevado, poco gasto tradicional de capital, balances con baja deuda y un ciclo de capital de trabajo favorable, ya que los clientes depositan el dinero antes de apostar.
La contracara es una fuerte dependencia de la regulación, los impuestos y el marketing. Además, cerca de 20% de los activos administrados globalmente tendría alguna restricción para invertir en sectores como las apuestas por criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo.




