Berkshire Hathaway cerró un acuerdo por u$s 8.500 millones para comprar la constructora de viviendas estadounidense Taylor Morrison, utilizando su primera gran adquisición desde el retiro de Warren Buffett para apostar fuerte por una recuperación del sector inmobiliario.

La adquisición de Taylor Morrison, que opera en 21 mercados de 12 estados de EE.UU., se produce en medio de una tímida recuperación de la construcción residencial: la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (NAHB) proyecta un incremento del 1% en la construcción de viviendas unifamiliares a nivel nacional, hasta alcanzar las 940.000 unidades este año.

Como parte del acuerdo, Berkshire acordó pagar a los accionistas de Taylor Morrison u$s 72,50 por acción, valuando el patrimonio del grupo en u$s 6.800 millones, una prima del 24% respecto del precio de cierre del viernes. Incluyendo las deudas, el valor de empresa del negocio asciende a u$s 8.500 millones.

Las acciones de Taylor Morrison subieron un 22% hasta u$s 71,65 en las operaciones previas a la apertura del mercado este lunes.

La adquisición representa el primer gran acuerdo originado por el recién asumido director ejecutivo de Berkshire, Greg Abel, desde que tomó las riendas de Buffett a principios de año. Abel inició las conversaciones con la CEO de Taylor Morrison, Sheryl Palmer, entre marzo y mayo, tras ser presentados por asesores financieros, según personas familiarizadas con el asunto.

Taylor Morrison, que generó ingresos por u$s 8.100 millones el año pasado, se integrará eventualmente con Clayton Homes —de propiedad de Berkshire— “lo que nos permitirá hacer realidad el sueño de la vivienda propia para más estadounidenses”, afirmó Abel. Palmer continuará como directora ejecutiva una vez que el acuerdo se cierre en la segunda mitad de este año.

Berkshire conoce muy bien el sector de la construcción de viviendas: tiene inversiones públicas en los competidores de Taylor Morrison DR Horton, Lennar y NVR. También es propietaria del fabricante de pinturas Benjamin Moore y de la empresa de techados y aislantes Johns Manville.

El sector de la construcción residencial se ha convertido, además, en un eje de la agenda de asequibilidad del presidente Donald Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Taylor Morrison es una de las constructoras que analizó su participación en un programa federal de alquiler con opción a compra, destinado a ayudar a los estadounidenses a acceder a la vivienda propia y a reducir el excedente de inventario habitacional.

Taylor Morrison también desarrolla comunidades de alquiler bajo su marca Yardly, un segmento que se beneficia de una mayor demanda a medida que los estadounidenses que enfrentan el aumento del costo de vida optan por alquilar en lugar de comprar. La empresa también ofrece servicios financieros a sus clientes, incluidas hipotecas.

Sin embargo, hay señales incipientes de dinamismo en el sector de la construcción residencial, a pesar de las elevadas tasas hipotecarias. Según la NAHB, se espera que el año próximo el crecimiento de la construcción de viviendas unifamiliares alcance el 5%, elevando la construcción de nuevas unidades a 984.000.

La adquisición representa el primer gran acuerdo originado por el recién asumido director ejecutivo de Berkshire, Greg Abel, desde que tomó las riendas de Buffett a principios de año.
La adquisición representa el primer gran acuerdo originado por el recién asumido director ejecutivo de Berkshire, Greg Abel, desde que tomó las riendas de Buffett a principios de año.Bloomberg

Antes del avance del lunes, las acciones de Taylor Morrison acumulaban una suba de apenas el 4,7% en el último año.

El hecho de que Abel concrete un acuerdo de gran envergadura apenas a medio año de asumir el cargo abre la posibilidad de que la firma de inversión, con un valor de mercado de u$s 1 billón, comience a poner a trabajar su montaña de casi u$s 400.000 millones en efectivo y letras del Tesoro estadounidense de corto plazo en nuevas adquisiciones.

El ritmo de adquisiciones de Berkshire se desaceleró en los últimos años de la gestión de Buffett. En octubre pasado, Berkshire cerró un acuerdo por u$s 9.700 millones para comprar la división OxyChem de Occidental Petroleum, grupo de petróleo y gas del que figura entre los mayores accionistas. En ese momento, Abel se desempeñaba como CEO electo.

También se registró una ola de fusiones y adquisiciones en el sector de productos para la construcción durante el último año, impulsada por la ambición del multimillonario Brad Jacobs de crear un gigante del rubro valuado en u$s 50.000 millones, lo que llevó a sus competidores Home Depot y Lowe’s a concretar sus propios acuerdos.

Goldman Sachs y Moelis actuaron como asesores financieros de Taylor Morrison, mientras que Simpson Thacher brindó asesoramiento legal. Gibson Dunn actuó como asesor legal de Berkshire.