

Ourense, la capital termal de Galicia, ofrece una de las experiencias de bienestar más accesibles y sorprendentes de España. En pleno corazón de esta provincia enclavada entre montañas, el conjunto de Outariz y Burga de Canedo destaca como uno de los mejores complejos termales al aire libre del país.
Lo mejor: el acceso a las aguas termales es completamente gratuito, lo que lo convierte en un destino ideal para jubilados que buscan relajación, salud y naturaleza sin gastar en entradas caras. Además, se puede llegar de forma cómoda y pintoresca a bordo del Tren de las Termas, un pequeño ferrocarril turístico que recorre seis kilómetros entre paisajes montañosos.

Así son las termas con aguas a 60°C y propiedades medicinales
Las termas de Outariz y Burga de Canedo cuentan con aguas que emergen de las profundidades de la roca granítica a temperaturas que rondan los 60 °C. Estas aguas de mineralización débil son biocarbonatadas sódicas, fluoradas y sulfuradas, lo que les confiere propiedades especialmente beneficiosas para la salud.
Sumergirse en estas piscinas calientes produce una relajación muscular profunda, mejora la circulación sanguínea y favorece el descanso mental. Muchos visitantes destacan la sensación de desconexión total del estrés diario, ideal para personas mayores que buscan aliviar dolores articulares, mejorar la movilidad o simplemente disfrutar de un momento de paz.
El complejo se divide en dos zonas principales junto al margen derecho del río Miño:
- Outariz: dispone de un estanque de agua fría y tres piscinas de agua caliente.
- Burga de Canedo: ofrece un estanque frío y tres vasos dobles de agua caliente.
La ligera diferencia en la composición de las aguas entre ambas zonas permite alternar baños y potenciar los efectos terapéuticos. Todo el espacio es al aire libre, rodeado de jardines cuidados y con vistas abiertas al río, lo que multiplica la experiencia de bienestar conectando el cuerpo con la naturaleza gallega.
Acceso gratuito y facilidades para todos los públicos
Una de las grandes ventajas de estas termas es que el acceso es totalmente gratuito para todo el mundo, incluyendo jubilados y personas mayores. No se cobra entrada, aunque el aforo es limitado para garantizar el respeto y la calidad del baño.

Las instalaciones incluyen vestuarios bien equipados, taquillas y aseos, lo que facilita la visita incluso para quienes viajan con poca movilidad. Solo es necesario llevar bañador, chanclas, toalla y, opcionalmente, un candado para las taquillas. Las normas son básicas: ropa adecuada y respeto por el entorno y otros usuarios, lo que crea un ambiente sereno y agradable.
Esta gratuidad hace que Outariz y Burga de Canedo sean especialmente atractivas para jubilados que desean escapadas frecuentes de bienestar sin impactar en su presupuesto. En otoño e invierno, cuando las temperaturas bajan, el contraste entre el agua caliente a 60°C y el aire fresco se convierte en un verdadero refugio termal.
El Tren de las Termas: un viaje histórico y turístico entre montañas
Llegar a estas termas es ya parte de la experiencia. Desde la Plaza Mayor de Ourense, el Tren de las Termas (un pequeño ferrocarril sobre ruedas) ofrece un recorrido de aproximadamente 40 minutos y seis kilómetros hasta las piscinas de Outariz y Burga de Canedo.
Este tren turístico resulta mucho más atractivo y divertido que un simple autobús. El billete cuesta solo 0,85 euros por trayecto (el mismo precio que un viaje urbano), y se paga directamente al conductor. El paseo permite disfrutar del paisaje montañoso que rodea Ourense y forma parte del llamado Paseo Termal, un itinerario que conecta los diferentes espacios termales de la ciudad.
Ourense está atravesada por el río Miño y enclavada entre montañas, por lo que el trayecto ofrece vistas únicas de la naturaleza gallega. Para quienes prefieren caminar, existe también un recorrido peatonal, pero el tren se presenta como la opción más cómoda y encantadora, especialmente para jubilados.


