

Posiblemente Tubos Reunidos es la empresa a la que más afectó la subida de aranceles decretada por Donald Trump. La empresa vasca, una de las joyas más preciadas de la comunidad autónoma se debate entre la quiebra o la supervivencia.
Esta lucha tuvo su punto más álgido ayer cuando la acción de la siderúrgica sufrió un desplome del 37,5% en el Mercado Continuo. Hoy sus títulos protagonizan a primera hora de la tarde un rebote del 6%, luego de que la compañía informara anoche a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que sigue trabajando en un Plan de Viabilidad.
Con todo, en la nota enviada al órgano regulador, Tubos Reunidos reconoce que se encuentra en una situación que compromete su viabilidad y que podría exigir la adopción de medidas adicionales como resultado del deterioro experimentado sin que pueda descartarse la solicitud de declaración de concurso voluntario.
Contenido del Plan de Viabilidad
En concreto, la firma vasca que lidera el CEO Carlos López de las Heras, trabaja en un Plan de Viabilidad centrado en cuatro puntos. En primer término figura la adaptación progresiva de los recursos productivos a la reducción significativa de la actividad provocada por la imposición del arancel al 50% en Estados Unidos, a partir de junio de 2025.
Le sigue la renegociación de la deuda con las principales entidades financiadoras y con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), en relación con el préstamo del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas o “FASEE”, de 112 millones de euros.

Los dos últimos tienen que ver con los esfuerzos que le dedica la empresa a la obtención de nueva financiación en el corto plazo que permita la viabilidad de la compañía y la búsqueda de alianzas estratégicas orientadas a impulsar la actividad del Grupo, especialmente fuera de los Estados Unidos.
Fuerte caída de la actividad
En la nota a la CNMV Tubos Reunidos reconoce que la reducción de la actividad de la que se informó con anterioridad, se agravó tras la falta de acuerdo con el Comité de Empresa en el marco del expediente de regulación de empleo (ERE) en las plantas de Amurrio y Trápaga y la consiguiente paralización de la actividad en la planta de Amurrio.
Para colmo, las conversaciones con algunos acreedores no desembocaron “por el momento” en acuerdo, aunque – destaca - la sociedad sigue analizando alternativas para la reestructuración de su deuda. Tampoco se logró obtener hasta la fecha ni nueva financiación ni alianzas estratégicas orientadas a impulsar la actividad de a empresa sin perjuicio de que continúan las negociaciones para tratar de conseguirlas.
“En tanto no se logre la consecución de las anteriores líneas de actuación, el Grupo se encuentra en una situación que compromete su viabilidad y que podría exigir la adopción de medidas adicionales como resultado del deterioro experimentado sin que pueda descartarse la solicitud de declaración de concurso voluntario”, concluye la información privilegiada que la firma vasca envió a la CNMV.
El mercado muy pendiente
Así las cosas, el mercado está muy pendiente de la evolución de las negociaciones en las que está inmersa la empresa, en un escenario en el que la vía concursal se perfila como una posible solución para reordenar la deuda y facilitar la entrada de un inversor.
Desde Renta 4 avisan que debido al impacto muy negativo en la cotización desde el endurecimiento de los aranceles en Estados Unidos del pasado mes de julio, momento en el que se elevó de forma sustancial la incertidumbre sobre la compañía “decidimos poner nuestra recomendación y precio objetivo en revisión, a la espera de conocer la estrategia de Tubos Reunidos para suplir el impacto en el primer mercado por términos de ingresos para el Grupo”.
La salida de Cristóbal Valdés
Una sucesión de malas noticias contribuyeron a enrarecer aún más el clima en torno al fabricante de tubos de acero sin soldadura. Por caso, ayer mismo, el consejo de administración de Tubos Reunidos tomó conocimiento del cese voluntario de Cristóbal Valdés como consejero dominical en representación de la familia Zorrilla Lequerica Puig y como miembro de de la Comisión Ejecutiva y la de Nombramientos y Retribuciones.
La salida de Valdés, quien explicó que “las razones son única y exclusivamente de índole profesional, por parte mía como consejero delegado de otra compañía”, para muchos es una señal muy negativa para el mercado, ya que se trata de un empresario de enorme peso en el ámbito de los negocios español. Porque el cargo de consejero delegado al que hace alusión en su dimisión lo ocupa en el poderoso grupo aceitero Deoleo.
El accionariado de Tubos Reunidos reconoce como socio principal a Acción Concertada con el 10% de la propiedad, seguido muy de cerca (9%) por BBVA. Mientras la familia Zorrilla Lequerica Puig controla un paquete cercano al 10%. Gómez de Olea Mendaro Joaquín otro 6% y el resto se reparte en Bolsa y algunos miembros de la familia Ybarra.


