

La Dirección General de Tráfico (DGT) dio un paso más en su estrategia de refuerzo de la seguridad vial con la activación reciente de 33 nuevos radares en carreteras de once comunidades autónomas de España.
Esta medida forma parte del ambicioso plan que preveía la instalación de 122 nuevos puntos de control de velocidad en carreteras convencionales y vías de alta ocupación, inicialmente programado para 2025, pero que se ha extendido hasta completar el despliegue a lo largo de 2026.
El motivo de la medida: más seguridad y responsabilidad para conductores
La noticia generó preocupación entre los conductores, ya que estos nuevos radares de velocidad incrementan significativamente la vigilancia en tramos considerados de alto riesgo.

La DGT justifica esta ampliación con el objetivo principal de reducir la siniestralidad en las carreteras españolas. Según la propia institución, “la velocidad no solo aumenta el riesgo de accidente, sino que agrava la gravedad de las lesiones en caso de siniestro”.
De esta forma, se busca concienciar a los conductores sobre la necesidad de respetar los límites de velocidad y promover una conducción más responsable.
¿Dónde se instalaron estos nuevos radares?
Con estos 33 dispositivos ya operativos (20 radares fijos y 13 de tramo), se alcanza un total de 106 en funcionamiento, quedando pendientes solo 16 más para cerrar el proyecto.
Entre las comunidades afectadas se encuentran Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Galicia y Murcia.
En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, se han instalado cuatro dispositivos: dos radares fijos en la M-601 (Collado Villalba, km 0+930) y en la M-100 (San Sebastián de los Reyes, km 22+940), además de radares de tramo en la M-501 (carretera de los pantanos, entre Pelayos de la Presa y Navas del Rey, controlando ambos sentidos).
¿Cuándo entra en funcionamiento y cuál será la multa?
Para facilitar la adaptación de los usuarios, la DGT estableció un periodo de gracia: durante el primer mes de funcionamiento de estos nuevos radares, los conductores que superen los límites recibirán únicamente una carta informativa sin sanción económica.
Una vez concluido este plazo de aviso, se aplicarán las multas correspondientes por exceso de velocidad, que pueden llegar a ser elevadas (hasta 600 euros en los casos más graves) y con pérdida de puntos en el carnet de conducir.
Esta instalación masiva de radares fijos y radares de tramo en 2026 representa un endurecimiento claro de los controles de tráfico en España. Los conductores deberán extremar la precaución en las carreteras señalizadas, ya que el margen para errores se reduce notablemente.


