En esta noticia

Dos estadounidenses murieron el 12 de septiembre de 1995 cuando un helicóptero militar Mi-24 derribó el globo con el que participaban en la Copa Gordon Bennett, una carrera internacional de aerostación. El aparato había entrado en el espacio aéreo de Bielorrusia y fue seguido durante más de dos horas antes de que el helicóptero abriera fuego. Otros participantes estadounidenses también aterrizaron en el país y dos de ellos recibieron una multa de 30 dólares por no tener visa.

Alan Fraenckel, de 55 años, y John Stuart-Jervis, de 68, representaban a las Islas Vírgenes de Estados Unidos. Habían despegado cuatro días antes de Wil, Suiza, y llevaban más de 60 horas en el aire cuando fueron derribados cerca de Byaroza. El globo, llamado D-Caribbean, estaba registrado en Alemania y llevaba unos 900 metros cúbicos de hidrógeno. Según los registros de la Federación Aeronáutica Internacional, había recorrido unos 1267 kilómetros y llevaba 62 horas y 19 minutos de vuelo.

El derribo ocurrió después de más de dos horas de seguimiento

Las defensas aéreas bielorrusas detectaron el D-Caribbean y enviaron un Mi-24 para identificarlo. El helicóptero comenzó a seguirlo y, según la versión de las autoridades, intentó establecer comunicación con los pilotos y realizó disparos de advertencia. El globo continuó avanzando hasta que el helicóptero abrió fuego con sus ametralladoras y provocó su caída desde unos 2000 metros. Fraenckel y Stuart-Jervis murieron en el accidente, según la reconstrucción de Radio Free Europe/Radio Liberty.

Bielorrusia sostuvo que el globo se había acercado demasiado a una base aérea y a un sitio de lanzamiento de misiles, y que sus ocupantes no habían respondido a las comunicaciones ni a las advertencias.

La carrera había sido comunicada a Bielorrusia

La presencia de los globos en la zona generó una disputa sobre cuánto sabía Minsk de la competición. La Federación Aeronáutica Internacional afirmó que las autoridades bielorrusas habían sido informadas desde marzo y que habían autorizado los vuelos de Fraenckel y Stuart-Jervis y los de otros cuatro estadounidenses que participaban en otros dos globos. Los pilotos también habían entregado planes de vuelo específicos durante la carrera.

Bielorrusia sostuvo que había solicitado documentación adicional y que esa información llegó cuando la carrera ya había comenzado. La investigación posterior consideró que el globo había entrado sin autorización en el espacio aéreo bielorruso y señaló errores de las defensas aéreas en su identificación y clasificación. La Federación Aeronáutica Internacional cuestionó después algunas conclusiones y pidió que el caso fuera revisado.

Globos aerostáticos durante la salida de la Copa Gordon Bennett de 1938, una de las principales competiciones internacionales de aerostación.
Globos aerostáticos durante la salida de la Copa Gordon Bennett de 1938, una de las principales competiciones internacionales de aerostación.Wikimedia Commons

Los otros competidores también fueron obligados a aterrizar

El D-Caribbean no fue el único globo estadounidense que terminó en territorio bielorruso. J. Michael Wallace y Kevin Brielmann fueron obligados a aterrizar, mientras que David Levin y Mark Sullivan recibieron una orden similar, aunque inicialmente continuaron el vuelo y finalmente descendieron por el empeoramiento de las condiciones meteorológicas.

Levin y Sullivan habían intentado comunicarse con el centro de control aéreo de Minsk antes de cruzar la frontera. La comunicación fue recibida y la respuesta llegó en ruso, mientras que los pilotos utilizaban normalmente el inglés para las comunicaciones internacionales.

La multa llegó después del aterrizaje

Wallace y Brielmann fueron multados con 30 dólares cada uno por haber entrado en Bielorrusia sin visa. La decisión provocó una protesta del Gobierno estadounidense y Nicholas Burns, portavoz del Departamento de Estado, exigió que Bielorrusia investigara el derribo y castigara a los responsables. El Los Angeles Times informó el 16 de septiembre de 1995 sobre las sanciones.

El caso había adquirido así una dimensión diplomática: mientras se investigaba la muerte de dos pilotos estadounidenses derribados por un helicóptero militar, otros dos participantes de la misma carrera habían sido sancionados por su situación migratoria.

La investigación también fue cuestionada

Bielorrusia expresó su pesar por la muerte de Fraenckel y Stuart-Jervis, aunque no presentó una disculpa formal. La investigación oficial mantuvo que el globo había entrado sin autorización en el espacio aéreo del país y que las defensas habían cometido errores al identificarlo.

La Federación Aeronáutica Internacional cuestionó algunos puntos del informe, entre ellos la afirmación de que los pilotos estaban dormidos. También sostuvo que existían elementos que indicaban que la tripulación estaba activa y que la radio había quedado sintonizada en una frecuencia de emergencia. AOPA recogió en 1996 las objeciones de la FAI.

La Copa Gordon Bennett continuó celebrándose después del episodio, pero la edición de 1995 quedó marcada por la muerte de dos de sus participantes y por una controversia que terminó llegando hasta los gobiernos de Estados Unidos y Bielorrusia.