

En un movimiento que refuerza su influencia en los Balcanes, China consolida su posición como socio estratégico clave de Serbia, entregándole una flota de drones de última generación con capacidades avanzadas.
Estos vehículos aéreos no tripulados (UAV) ofrecen hasta 12 horas de autonomía y un alcance operativo de 250 kilómetros, lo que representa un salto significativo en las capacidades de vigilancia, reconocimiento y operaciones tácticas del Ejército serbio.

Drones chinos que refuerzan la defensa serbia
La presente entrega es parte de una cooperación militar en expansión entre ambas naciones, la cual ya abarca sistemas de defensa aérea y otros equipos de avanzada tecnología. Se refieren a los modelos chinos CH-92 y CH-95.
Serbia, que sustenta una política de neutralidad militar mientras persigue la integración europea, ha hallado en China un proveedor confiable, versátil y competitivo en términos de costos.
Los drones proporcionados por China corresponden a categorías de sistemas reconocidos en exportación, capacitados para llevar a cabo misiones prolongadas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), así como ataques de precisión cuando resulte necesario.
Con 12 horas de autonomía de vuelo y un radio de acción que alcanza los 250 kilómetros, estos UAV facultan a las fuerzas armadas serbias para abarcar vastas áreas sin requerir reposicionamiento frecuente, lo que mejora significativamente su capacidad de respuesta en contextos de seguridad regional.

Serbia comparte un interés único en tecnología militar de China
Serbia se ha convertido en uno de los escasos países europeos que apuestan decididamente por la tecnología militar china. Entre 2020 y 2024, China representó el 57% de las importaciones de armas de Serbia, de acuerdo con datos del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI). Esta tendencia supera notablemente a otros proveedores tradicionales como Rusia o Francia.
La cooperación no se limita a la mera entrega de equipos. Incluye la transferencia de tecnología que ha permitido a Serbia desarrollar su propio drone doméstico “Pegaz”, inspirado en modelos chinos. Esto evidencia un nivel de colaboración más profundo, orientado no únicamente a la adquisición, sino también al desarrollo conjunto de capacidades.
La alianza militar que redefine el tablero geopolítico
El acercamiento militar entre China y Serbia se contextualiza en lo que ambas naciones denominan una “amistad de acero”. Durante visitas de alto nivel, como la efectuada por el presidente serbio Aleksandar Vučić a Beijing, se han abordado nuevas adquisiciones y una mayor cooperación industrial en el sector de la defensa.
El ministro de Defensa serbio, Bratislav Gašić, ha subrayado que la colaboración con China se concentrará en intercambios industriales y producción local, con el objetivo de minimizar la dependencia de proveedores únicos y de modernizar las fuerzas armadas mediante equipamiento eficiente.
Esta flota de drones se añade a otros sistemas ya entregados, como los de defensa aérea FK-3 (versión de exportación del HQ-22) y HQ-17A de corto alcance. Todos estos equipos son compatibles con el inventario existente de origen ruso, lo que facilita su integración operativa.



