

- Lara Ferreiro explica cómo ha cambiado la Princesa Leonor durante su formación militar
- La formación militar de la Princesa Leonor habría reforzado su resiliencia y autocontrol
- Así puede influir la formación militar en el liderazgo de la futura Reina
- Qué puede haber aprendido la Princesa Leonor sobre Felipe VI y Letizia
- El efecto de convivir con compañeros con vidas diferentes a la de Leonor
La Princesa Leonor afronta la recta final de sus tres años de formación militar, una etapa que, según la psicóloga Lara Ferreiro, no solo la ha preparado en el ámbito institucional. La experta considera que las experiencias vividas también han podido fortalecer su autoestima, resiliencia, disciplina, liderazgo e inteligencia emocional de cara a su futuro como Reina de España.
La heredera al trono comenzó esta etapa en la Academia General Militar de Zaragoza y posteriormente continuó su preparación en Galicia, a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano y en Murcia. Para Ferreiro, estos años de formación militar han sometido a la joven a responsabilidades, normas y situaciones exigentes que pueden haber influido en su desarrollo personal.
La psicóloga sostiene que uno de los principales cambios estaría en la seguridad de la Princesa Leonor y en la construcción de una identidad basada también en sus propias capacidades. “La formación militar ha permitido a Leonor construir una identidad más sólida y personal”, explica la especialista.

Lara Ferreiro explica cómo ha cambiado la Princesa Leonor durante su formación militar
Para Ferreiro, uno de los principales efectos psicológicos de la formación militar estaría relacionado con el fortalecimiento de la identidad y el autoconcepto. Durante estos tres años, la Princesa Leonor ha tenido que superar pruebas, asumir responsabilidades y desenvolverse en entornos muy diferentes a los habituales de la vida institucional.
Según la psicóloga, durante este periodo no ha sido valorada únicamente por su condición de heredera al trono, sino también por “su capacidad para superar pruebas, asumir responsabilidades y adaptarse a situaciones exigentes”. Esa experiencia habría contribuido a generar “una autoestima basada en logros reales”.
La disciplina constituye otro de los aspectos destacados. “Los horarios estrictos, las normas y la exigencia diaria han fortalecido sus funciones ejecutivas”, asegura. Entre ellas señala “la capacidad para organizarse, planificar, controlar impulsos y mantener la constancia”.
Son capacidades que la especialista considera “fundamentales para ejercer algún día como Reina”. Para Ferreiro, por tanto, este efecto trasciende la preparación estrictamente castrense y alcanza habilidades que necesitará en su futura responsabilidad institucional.
La formación militar de la Princesa Leonor habría reforzado su resiliencia y autocontrol
Otro aprendizaje señalado por la psicóloga es la denominada gratificación diferida. La Princesa Leonor habría “aprendido a renunciar a recompensas inmediatas para alcanzar metas a largo plazo”, algo que, según Lara Ferreiro, puede favorecer “un mayor éxito personal y profesional”.
Las situaciones exigentes experimentadas durante la formación militar también podrían haber fortalecido su capacidad para enfrentarse a la adversidad. La experta considera que la experiencia le ha enseñado “a adaptarse a situaciones complejas, recuperarse de los obstáculos y afrontar los desafíos con una actitud más fuerte y flexible”.
Este aprendizaje tendría especial importancia debido al papel que deberá asumir la Princesa Leonor en el futuro. Según Ferreiro, la capacidad para controlar la presión será particularmente útil “cuando deba afrontar decisiones importantes bajo una gran atención mediática e institucional”.
La psicóloga también destaca el desarrollo de la fortaleza mental. Entre las capacidades que podrían haberse reforzado enumera “La perseverancia, la capacidad de concentración, la resistencia ante la adversidad y la habilidad para mantener el rendimiento bajo presión”.
Así puede influir la formación militar en el liderazgo de la futura Reina
El liderazgo es otro de los grandes puntos en los que Lara Ferreiro observa una posible evolución. La especialista habla concretamente del liderazgo transformacional, que tiene como base “inspirar, motivar y generar confianza”.
Esta forma de liderazgo está vinculada, según la psicóloga, a “la inteligencia emocional, la comunicación y la gestión de equipos”. La convivencia y el trabajo conjunto que forman parte de la formación militar podrían haber permitido a la Princesa Leonor desarrollar estas habilidades en situaciones reales.
Trabajar con otras personas y asumir responsabilidades compartidas también favorecería capacidades como “la empatía, la escucha activa, la comprensión emocional y la gestión de conflictos”. Todas ellas pueden adquirir especial importancia cuando la heredera al trono asuma mayores responsabilidades institucionales.
Ferreiro añade otro aprendizaje relacionado directamente con el poder y la responsabilidad. La experiencia habría permitido a la Princesa Leonor comprender que “las personas con grandes responsabilidades suelen afrontar momentos de soledad” durante la toma de decisiones.
Qué puede haber aprendido la Princesa Leonor sobre Felipe VI y Letizia
Los tres años de formación militar también han implicado largos periodos lejos de su familia. Para Lara Ferreiro, esa distancia podría haber cambiado la forma en la que la Princesa Leonor comprende las responsabilidades de los Reyes Felipe VI y Letizia.
La experiencia, sostiene, hace que ahora “puede comprender de una forma mucho más profunda el esfuerzo, la disciplina, la responsabilidad y los sacrificios” que sus padres han realizado durante años debido a sus responsabilidades institucionales.
Ferreiro considera además que “es probable que valore más las renuncias personales que sus padres han tenido que realizar por el bien de la institución” y del país. La distancia física y la intensidad de esta etapa también podrían haber aumentado la valoración del apoyo recibido por parte de su entorno familiar.
Algo similar puede haber sucedido en su relación con la Infanta Sofía. Según la experta, la separación podría “reforzar la conciencia de la importancia de contar con una hermana que comparte cincunstancias únicas”, algo que fortalecería “su vínculo y complicidad”.
El efecto de convivir con compañeros con vidas diferentes a la de Leonor

Durante su formación militar, la Princesa Leonor ha compartido experiencias con compañeros procedentes de distintos lugares y contextos. Para Ferreiro, esa convivencia puede resultar especialmente significativa para una persona cuya vida ha estado condicionada desde su nacimiento por su posición institucional.
El contacto con experiencias diferentes le habría permitido “ampliar su capacidad para comprender distintas realidades y conectar con personas diversas”. En este entorno, además, las obligaciones compartidas cobran un papel central.
Durante la formación, recuerda la psicóloga, “todos deben cumplir normas, asumir responsabilidades y esforzarse para alcanzar objetivos”. Esta dinámica puede favorecer “una visión más equilibrada de uno mismo y una mayor capacidad para aprender de los demás”.
La cultura militar, añade Lara Ferreiro, “transmite constantemente la importancia de la responsabilidad colectiva y del servicio a los demás”. En el caso de la futura Reina, esto podría reforzar la idea de que “liderar implica servir y asumir responsabilidades, más que disfrutar de privilegios”.


