

A sus 18 años, Lamine Yamal es un jugador cada vez más querido y reconocido a nivel mundial. Ayer, en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, el joven fue elegido mejor jugador contra Austria y la selección española clasificó a octavos.
En zona mixta, tras el pitido final, Lamine fue directo sobre el estado del equipo y lo que viene: “El momento importante es ahora porque si pierdes, te vas a casa. Ningún español quiere eso. Tenemos que seguir creciendo en todo. No le tenemos miedo a ninguna selección”.
En la previa al partido, Lamine Yamal le concedió una entrevista a Manu Carreño en El Larguero y dio una de las reflexiones más maduras de su carrera.
La joven estrella habló sobre la presión que siente al jugar y la comparó con las dificultades que atravesaron sus padres, en unas declaraciones que se viralizaron en redes sociales.

La reflexión de Lamine Yamal sobre la presión mediática
“Mi madre me tuvo con 16 años, que eso sí que es presión de verdad. Luego mi padre tuvo que ir a buscarse la vida, ir a coger cosas a la calle para poder traer comida a casa. Eso sí que es presión. Yo lo único que tengo que hacer es jugar y que los españoles estén contentos”, afirmó.
Con esas palabras, el futbolista reveló una parte íntima de su historia familiar, marcada por la precariedad y el esfuerzo extremo de sus padres. Para él, ninguna presión mediática o deportiva se compara con aquella lucha cotidiana.

La historia de Sheila Ebana, la joven madre de Lamine Yamal
Sheila Ebana, originaria de Bata en Guinea Ecuatorial, emigró a España como una adolescente y dio a luz a Lamine a los 16 años, mientras mantenía una relación con Mounir Nasraoui. Ambos se separaron cuando Yamal tenía tres años y ella decidió quedarse en Cataluña por un mejor futuro para su hijo.
Ebana trabajó como camarera y cocinera en el McDonald´s de Mataró, desde donde solicitó un traslado a Granollers para acompañar la ascendente carrera futbolística de su hijo en el CF La Torreta, un pequeño equipo de la ciudad. El esfuerzo representado por su madre fue uno de los impulsores de la pasión de Yamal, quien se enfocó en el fútbol pese a las dificultades económicas.
Lamine nunca ha dejado de reconocer públicamente el cariño que siente por su madre. En marzo de 2025, explicó su relación en una entrevista con DAZN: “Tengo un buen recuerdo de mi infancia. Siempre le digo a mi madre que le agradezco mucho porque con lo difícil que lo tenía ella, me hizo no ver nada malo. Yo a lo mejor no tenía la mejor infancia del mundo, pero mi madre hacía que yo no viera nada, solo lo bonito".
El futuro de Lamine Yamal y la selección española en el Mundial 2026
Lamine llegó al Mundial con molestias físicas que condicionaron su arranque en la concentración. Ante Austria mostró su mejor versión y confirmó que la lesión quedó atrás: “Poco a poco me voy sintiendo como soy yo, con las carreras y los regates que necesito”.
Y fue más allá: “Ya estoy al 100% y preparado para jugar lo que el míster quiera. Tengo que seguir cuidándome pero estoy al 100%. Desde que salgo del hotel hasta que acaba el partido solo disfruto”.
España jugará los octavos de final el 6 de julio en Dallas contra Portugal. Y Lamine Yamal, recuperado, motivado y con el MVP del último partido en el bolsillo, se perfila como la pieza clave de La Roja.



