

Forever 21, la popular tienda de fast fashion, se declaró en bancarrota por segunda vez en marzo de 2025 en Estados Unidos, en un contexto marcado por la pérdida de competitividad frente a otras marcas de moda rápida y plataformas de comercio electrónico como Shein y Temu, según documentación judicial y reportes del sector.
La solicitud fue presentada por F21 OpCo, la sociedad operadora de las tiendas de Forever 21 en el país, que se acogió de forma voluntaria a la protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 ante un tribunal del estado de Delaware.
En ese marco, la compañía anunció una liquidación ordenada de sus operaciones físicas, que derivó en el cierre progresivo de todas sus tiendas en Estados Unidos, proceso que se completó durante la primera mitad de 2025.

A nivel internacional, Forever 21 mantiene su presencia mediante un modelo de franquicias y licencias. En cada país, la marca se asocia con empresas locales que gestionan las tiendas, contratan al personal y adaptan la operación a las particularidades de cada mercado.
En este esquema, Forever 21 aporta la marca, el diseño de los locales y el catálogo de productos, además de brindar apoyo comercial en determinados mercados. Por este motivo, los cierres de tiendas fuera de Estados Unidos no forman parte del proceso de bancarrota de la operadora estadounidense, ya que las franquicias internacionales funcionan de manera independiente.
Pese a la liquidación en Estados Unidos, la compañía dejó abierta la posibilidad de vender activos o su propiedad intelectual para garantizar la continuidad de la marca. Sin embargo, hasta el cierre de 2025 no se había concretado ninguna operación de compra total.
De ícono global a marca en retirada, el silencioso derrumbe de Forever 21
Antes de iniciar su segundo proceso concursal, Forever 21 operaba alrededor de 350 tiendas en Estados Unidos, una cifra muy inferior a su máximo histórico, cuando llegó a superar los 500 locales en el país y más de 800 establecimientos a nivel global durante su etapa de mayor expansión.
En su apogeo, la marca se consolidó como uno de los grandes referentes de la moda juvenil, gracias a una estrategia basada en ropa, calzado y accesorios a precios bajos y con rápida adaptación a las tendencias. Fundada en 1984 en Los Ángeles, su crecimiento fue vertiginoso durante las décadas de 2000 y 2010.
Según documentos judiciales citados por la prensa estadounidense, la empresa contactó en los meses previos a la liquidación con más de 200 potenciales compradores, sin lograr cerrar ningún acuerdo que permitiera evitar el cierre de su red de tiendas en Estados Unidos.
Por qué Forever 21 debió declararse en quiebra
Stephen Coulombe, codirector de reestructuración de la compañía, explicó en una declaración judicial que el negocio se vio afectado por el uso de la exención de minimis, un mecanismo que permite el ingreso a Estados Unidos de mercancías con un valor inferior a 800 dólares sin el pago de aranceles, ampliamente utilizado por plataformas como Shein y Temu.
Este régimen ha sido objeto de debate en los últimos años debido al fuerte crecimiento del comercio electrónico chino. Informes del Congressional Research Service señalan que distintas administraciones estadounidenses analizaron limitar o reformar esta exención por su impacto en el comercio minorista tradicional, aunque su aplicación ha variado según el contexto político y comercial.
Forever 21 ya había atravesado un proceso similar en 2019, cuando se declaró en bancarrota por primera vez para llevar adelante una reestructuración global que implicó el cierre de tiendas y la salida de varios mercados internacionales. Posteriormente, la marca fue adquirida por Sparc Group, lo que permitió una continuidad parcial del negocio.

Qué ocurrió con la empresa tras el cierre de sus tiendas
De acuerdo con información publicada por CNBC y Reuters, tras la liquidación de F21 OpCo, las tiendas internacionales de Forever 21 y su comercio electrónico continuaron operando bajo acuerdos de licencia independientes, sin verse afectadas directamente por la bancarrota estadounidense.
Ya en 2026, la marca inició proyectos de relanzamiento en mercados asiáticos, especialmente en China, en alianza con operadores locales, como parte de un intento por reposicionar la firma a nivel global tras su retirada del mercado estadounidense.
Así, aunque Forever 21 dejó de operar tiendas físicas en Estados Unidos, la marca no desapareció y sigue existiendo como activo comercial e intelectual, con presencia internacional y planes de reconfiguración en otros mercados.




