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El espectacular cielo de ‘La noche estrellada’, de Vincent van Gogh, no fue fruto de una fantasía espontánea, sino de la observación de una alineación celeste real ocurrida minutos antes del amanecer del 22 de julio de 1889 en Saint-Rémy-de-Provence, en el sur de Francia, según un estudio.

Aunque el artista exageró las formas con su estilo característico, el análisis, publicado este jueves en la revista Scientific Reports y retomado por la agencia EFE, demuestra que la obra refleja un fenómeno astronómico genuino observado desde esa localidad, donde Van Gogh vivió y trabajó entre mayo de 1889 y mayo de 1890.

En las primeras horas de aquel 22 de julio, una Luna creciente, Venus y el cúmulo estelar de las Híades, en la constelación de Tauro, aparecieron muy próximos entre sí en el cielo de Saint-Rémy, y el pintor los plasmó en el que acabaría siendo uno de los cuadros más famosos de la historia del arte.

Una nueva fecha para ‘La noche estrellada’

Hasta ahora, la fecha del cuadro se había establecido a partir de una carta que el pintor neerlandés escribió a su hermano Theo hacia el 18 de junio de 1889.

Vincent van Gogh habría plasmado en su lienzo la alineación de la Luna, Venus y las Híades que observó desde Saint-Rémy.
Vincent van Gogh habría plasmado en su lienzo la alineación de la Luna, Venus y las Híades que observó desde Saint-Rémy.

Sin embargo, la Luna menguante de esos días no explica la delgada media luna que aparece en el lienzo. En cambio, según el nuevo estudio, sí es plausible que ese cielo se diera en torno al 22 de julio, cuando las Híades asomaban por el este junto a Venus y la Luna tenía una forma similar a la del cuadro.

Los primeros análisis astronómicos de ‘La noche estrellada’ se realizaron en los años 80 de la mano de dos investigadores estadounidenses, Albert Boime, de la Universidad de California en Los Ángeles, y Charles Whitney, de Harvard, aunque ambos llegaron a conclusiones contradictorias.

La astronomía forense, clave del hallazgo

La novedad de este trabajo multidisciplinar es que combina astronomía forense, análisis geomorfométrico y registros meteorológicos de la época, cruzados con cartas originales del pintor, datos sobre las condiciones climáticas y la perspectiva del terreno de la localidad francesa.

La investigación ha sido realizada por especialistas surcoreanos del área de investigación espacial de la Universidad de Kyung Hee y de la empresa de estudios espaciales SLLAB.

Su autor principal, Elijah Kim, director ejecutivo de SLLAB, explica que se interesó por el cuadro al leer que investigaciones anteriores atribuían su cúmulo de estrellas a la constelación de Aries: “Para un astrónomo observacional, esos destellos corresponden a las Híades, en Tauro”. Eso, afirma, lo impulsó a intentar resolver el misterio.

El trabajo comenzó con dos viajes de campo a Francia en 2019 y parte del libro de divulgación científica que Kim publicó en 2025, al que suma nuevas pruebas y datos cuantitativos.

En Arlés, donde Van Gogh vivió antes de instalarse en Saint-Rémy, el equipo verificó con fotografías tomadas in situ el campo de visión del pintor en ‘La noche estrellada sobre el Ródano’ (1888). Ya en Saint-Rémy, localizaron el punto desde el que dibujó el paisaje de ‘La noche estrellada’ y reconstruyeron la vista que tenía desde allí.

El cielo del cuadro no fue fruto de la imaginación

El llamado análisis de formas de Procrustes, un conjunto de herramientas estadísticas y geométricas que permite comparar formas eliminando las diferencias de posición, orientación y tamaño, confirmó la correspondencia entre las cinco estrellas centrales del cuadro y las Híades. La coincidencia es aún mayor en el dibujo a pluma que Van Gogh realizó después de pintar la obra.

Los astrónomos siguen investigando los cielos que inspiraron al pintor neerlandés.
Los astrónomos siguen investigando los cielos que inspiraron al pintor neerlandés.Imagen ilustrativa de Shutterstock

Estudios previos habían descartado que el cuadro se pintara en torno al 22 de julio porque creían que esa fecha coincidía con una de las crisis epilépticas del artista. Sin embargo, la revisión de sus cartas de aquella época, con referencias a las cigarras del verano, y de los registros meteorológicos de esos días lleva a los autores a concluir que la crisis comenzó a finales de julio, cuando Van Gogh ya había captado el cielo de ‘La noche estrellada’.

De este modo, el cielo del cuadro se habría basado en una observación real y no en la pura imaginación.

Los cielos de otras obras de Van Gogh

Con el mismo método, el equipo propone que las estrellas de ‘Terraza de café por la noche’ (1888) podrían corresponder al Triángulo de Verano, una gran figura celeste que forman tres estrellas muy brillantes del hemisferio norte pertenecientes a distintas constelaciones: Vega (Lira), Altair (Águila) y Deneb (Cisne).

“Nuestro diálogo con los otros cielos de Van Gogh sigue en marcha. Tenemos previsto seguir investigando y contar esas historias una a una”, concluye Kim en un comunicado.

Con información de EFE-.