

Arriondas, en el concejo de Parres, vive un momento histórico. Este jueves, una grúa de 600 toneladas de peso y más de 30 metros de altura izó y colocó un puente que consiste en una gigantesca estructura de acero de 190 toneladas y 54 metros de longitud sobre el río Sella. Una segunda pieza de 41 metros aguarda para ser ensamblada este viernes.
Con estas dos enormes secciones se forma el “esqueleto” del nuevo puente Emilio Llamedo de Arriondas, una obra que unirá los dos extremos del río, eliminará las limitaciones del viejo viaducto y mejorará de forma notable la circulación en toda la provincia.

El puente que cambiará la ciudad
La vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, asistió al montaje y no ocultó su emoción: “Siento muchísima emoción, es un día para recordar”. Más de dos centenares de vecinos, incluidos alumnos de Primaria del colegio público Río Sella, siguieron en directo la operación.
Para Arriondas este puente es mucho más que una infraestructura: “Es algo identitario, es la forma en la que nos presentamos al mundo y la que tiene este concejo de proyectarse hacia el futuro”, destacó Llamedo.
El nuevo puente Arriondas se convertirá en el elemento más singular de la salida del Descenso Internacional del Sella. Incluirá un mirador acristalado en voladizo sobre el río, con suelo de vidrio de triple capa, desde el que los peatones podrán contemplar el cauce a sus pies y los Picos de Europa al fondo.
“Será un balcón único”, subrayó la vicepresidenta, que también agradeció al presidente Adrián Barbón su apuesta por esta infraestructura clave que supondrá “un antes y un después” para la villa y para la prueba piragüística más emblemática de España.
Así será este nuevo puente
El jefe de servicio de Construcción del Principado, Flavio Valperga, detalló las particularidades del proyecto. El nuevo puente será “muy esbelto” y mejorará la capacidad hidráulica del río Sella al eliminar por completo las pilastras del anterior.

Tendrá un tablero único de 2 metros de altura y 10,8 metros de ancho, sobre el que se dispondrá una calzada de 7,3 metros para vehículos y dos aceras peatonales de 3,5 metros cada una, separadas por barreras de seguridad. La anchura total alcanzará los 14,3 metros, frente a los 8,4 metros del viejo puente construido en 1939.
Esta ampliación ordenará con holgura el tráfico rodado y peatonal, resolverá los problemas de seguridad que presentaba la antigua estructura (sin aceras adecuadas) y reducirá el impacto ambiental al no dejar apoyos intermedios en el cauce. “Es un puente que se vive”, afirmó Valperga, destacando que se ha construido “con cariño” y que será visible y disfrutable tanto desde el coche como a pie.
Cronograma y beneficios para la provincia
La obra, adjudicada a Ferrovial Construcción por 3,7 millones de euros (dentro de un proyecto global que supera los 5,2 millones), comenzó en septiembre pasado con la demolición completa del viaducto que había unido las orillas durante 86 años.
Para minimizar molestias durante la temporada alta turística, el Principado habilitó una nueva glorieta en El Horrón (entre las carreteras N-625 y N-634) que ya funciona desde julio del año pasado.
El plazo de ejecución es de 24 meses y el objetivo es que el puente entre en servicio antes del 8 de agosto, fecha de la 87.ª edición del Descenso Internacional del Sella. Cuando se inaugure en julio, Arriondas recuperará su puente, pero transformado: más ancho, más seguro, más respetuoso con el río y convertido en un mirador privilegiado que atraerá turistas durante todo el año.


