La actividad económica cayó en abril y cortó el repunte de marzo. En lo que va del año, se mantiene el serrucho entre los meses. Un mayo débil, con salarios que no terminan de dar la nota y la apuesta del Gobierno por el crédito no tiene la potencia deseada.
La actividad económica registró un incremento del 1,6% interanual en abril, mientras que marcó una caída del 1,5% en la medición desestacionalizada respecto a marzo, informó Indec. En los primeros cuatro meses del año, la economía acumula una suba del 2,1%.
En la tendencia ciclo anotó una suba de 0,3%. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que este indicador, que permite evaluar la dinámica de la actividad con menos volatilidad, “registró una suba de 0,3% mensual y acumula 25 meses de crecimiento. De esta manera, se trata de la fase expansiva más larga del indicador en casi 15 años”.
En lo que va del año, las variaciones mensuales de la actividad mantuvieron la volatilidad, intercalando dos subas y dos caídas, aunque la de abril recortó la fuerza de la contracción. En el sentido contrario, la comparación interanual anotó dos subas consecutivas, aunque la de abril (1,6%) fue significativamente inferior a la de marzo (6,2%).

La mitad de los 16 sectores que integran el indicador de actividad económica mostraron caídas.
A pesar de haber recortado la fuerza de su crecimiento, el agro volvió a ser el vector que explicó gran parte del crecimiento interanual de la actividad en abril al registrar una suba del 10,9%. La mayor variación la anotó explotación de minas y canteras (17,1%). Entre los dos explicaron el equivalente a la suba registrada en el mes.
También tuvieron buena evolución la intermediación financiera (4,5%), transporte y comunicaciones (2%) y electricidad, gas y agua (6,4%), aunque con menor incidencia sobre el total.
Sin embargo, si bien la pesca tuvo el peor desempeño interanual (-28,4%), los que más restaron al resultado general de la actividad fueron comercio minorista y mayorista (-3,2%) e industria manufacturera (-2,9%), que entre ambos restaron casi la mitad del impulso que marcaron los sectores ganadores.
La industria retomó la caída que registra hace ocho meses solo interrumpida por el indicador de marzo (5,2%). Una dinámica similar se dio en la construcción, que volvió a caer en abril (-1,8%) tras el parate de la contracción que había registrado en marzo (8,3%).

“Los sectores en los que Argentina exhibe mayores ventajas comparativas continúan liderando la expansión. En cambio, buena parte del entramado productivo orientado al mercado interno todavía no logra consolidar una recuperación. Mientras esa brecha persista, será difícil dejar atrás esta dinámica de avances y retrocesos mensuales”, analizó Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics.
Cómo sigue
Joaquin Mian, economista de Fundación Libertad, anticipó que mayo será más débil, en particular por la menor tracción del consumo y la industria urbana, las lluvias que demoraron el cierre de la cosecha gruesa e interrumpieron la siembra de trigo. “El interrogante es cómo y cuándo el dinamismo del sector transable derramará sobre el resto. Con la inflación con una tendencia persistente a la baja y los salarios formales empezando a registrar los primeros brotes verdes de recuperación real, existen fundamentos para mantener el optimismo en el mediano plazo”.
El optimismo no es difundido. Desde LCG consideraron que el derrame de los ganadores hacia los demás será limitado, al igual que los efectos de una macro menos volátil “en tanto esté apalancada en un tipo de cambio estable, pero en un nivel que atente contra los márgenes de los sectores de mano de obra intensivos”.
Sobre la principal apuesta que tiene el Gobierno, vinculada al dinamismo del crédito, ven difícil que pueda revertir la dinámica contractiva del consumo por sí solo. El encarecimiento que vivió el crédito desde abril del año pasado derivó en una tasa de morosidad persistente que no da señales de bajar. Según 1816, en mayo, la mora de familias aumentó desde 12,1% a 12,7%, la de empresas pasó de 3,3% a 3,5% y la del total del sector privado creció de 7,3% a 7,7%.
“La tracción de los salarios recuperándose marginalmente por la desaceleración de la inflación, tampoco”, sumaron desde LCG.
“Así, no vemos drivers sólidos que traccionen un fuerte crecimiento en los próximos meses y mantenemos nuestra proyección de una expansión de la actividad por debajo del 3% anual”, concluyeron.
CP Consultora proyecta una recuperación del 0,7% mensual en mayo, aunque de excluir el agro tendría una caída del 0,5%. En la comparación interanual, anticipan una suba de 1,5%. Sin el 14% que esperan que crezca el agro, “el resto de la economía mostraría una caída del 0,7% anual., aportando 0,6 puntos porcentuales de incidencia negativa sobre la variación”.






