El encuentro anual del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que se desarrolla en Tailandia está llegando a su fin.

En un mano a mano con El Cronista, el ministro de Economía, Luis Caputo, hizo un balance de su participación. Contó sus impresiones sobre las reuniones bilaterales que mantuvo en la semana y el panorama sobre las tensiones globales: “Ojalá estos shocks no duren tanto más, pero no es la impresión que nos llevamos”.

Tras una charla íntima organizada por el BM en una de las salas que rodean el inmenso hangar donde se desarrolla el evento, Caputo no esquivó las preguntas sobre la economía local: dijo que espera una recuperación de la construcción que empuje los indicadores de actividad, y que el Gobierno sigue focalizado en bajar la inflación.

También anticipó que no prevé que se detenga la presión internacional de la energía en el corto plazo.

Crecimiento

Sobre los drivers que impulsarán el crecimiento de la actividad económica y a los sectores que están más atrasados, sostuvo: “Yo creo que vamos a ver una recuperación significativa en la construcción”.

“Creo que lo de las rutas se va a sentir, los préstamos hipotecarios también. Ahora se pueden prestar en dólares y eso debiera ayudar a los desarrolladores”, sumó sobre la construcción.

En el resto de los frentes, consideró que “el salario real, en la medida que el proceso de desinflación continúe, va a va a seguir mejorando, el consumo debiera tender a recuperar”.

“La mora, por lo que hablamos con los bancos, ya no es un tema. Ellos ven que empieza a decrecer. No necesariamente se manifiesta en los números, porque hay una cuestión técnica de que vos no podés sacarlos de la condición de morosos por un determinado tiempo”.

Esto permitirá, según el ministro, extender la recuperación económica “en la medida que se normalice el crédito, que estuvo frenado bastante tiempo por la mora y porque las tasas eran muy altas”.

Inflación

El ministro aseguró que sus expectativas para la inflación van en línea con las del mercado, y que no ven una tensión entre priorizar la baja de la inflación con la recuperación de la actividad.

“En la medida que la inflación baje, genera una baja del costo financiero, que en Argentina es una parte importante en los precios porque el costo financiero es muy alto y porque hay exceso de capacidad para producir. Por lo tanto, no vemos para nada que, porque haya una aceleración en el crecimiento, eso implicaría una mayor inflación”.

Respecto del costo financiero, subrayó que la posibilidad de bajar el riesgo país y la inflación permite “que una pyme puede conseguir un crédito más fácilmente, a una tasa mucho más baja. Ese costo es muy alto: si vos vas a financiar una inversión, no es lo mismo hacerlo al 80% en pesos que al 40% o 20%. Eso tiene un impacto fuerte”.

El ministro de Economía, Luis Caputo, en la Asamblea Anual del FMI y el BM
El ministro de Economía, Luis Caputo, en la Asamblea Anual del FMI y el BMFMI

“Seguimos focalizados en bajar la inflación, porque sabemos que eso es lo mejor para los argentinos, porque fue el compromiso del presidente desde el día uno, porque sabemos que eso mejora salarios y reduce la pobreza. Entonces, esa va a seguir siendo la prioridad”, sentenció.

Shock internacional

Respecto de sus encuentros con otras delegaciones, el ministro destacó los vínculos interpersonales que se generan en foros como este, pero hizo énfasis en cómo los otros países ven en Argentina una oportunidad, y cómo el país puede beneficiarse del shock internacional de precios de la energía.

“Con el tema de la energía, ellos (Europa) tienen un problema. En algún punto nosotros nos estamos beneficiando un poco de eso, porque la necesidad de diversificar es muy importante, y un país como Argentina pasa a ser crucial porque está alejado de los conflictos y tiene energía abundante”, dijo el ministro en diálogo con la prensa.

En este sentido, marcó cómo YPF cerró un acuerdo con Alemania para provisión. Otras delegaciones también mostraron interés en avanzar en acuerdos con el país.

“Hoy Argentina es un país que ofrece lo que el mundo necesita, particularmente en escenario de shocks. ¿Qué busca el mundo? Seguridad alimentaria, energía y minerales críticos, las tres cosas que Argentina provee. Eso garantiza estabilidad y previsibilidad. Los próximos años solo va a haber más dólares. El mercado de dólar ya no va a ser una pesadilla. Eso genera mayor tranquilidad a la hora de venir a invertir”, agregó Caputo.

El shock, sin embargo, también tuvo efectos en el mercado interno. Según el ministro, “la suba de la energía tuvo un impacto muy fuerte en el crecimiento y en la inflación”

“Ahora Argentina está creciendo a una tasa más baja, pero no estamos en recesión. Les pasa a todos, Chile, a principio de año, tenía una proyección de crecimiento del 2,5%, Hoy tiene, prácticamente, proyección de 0. Uruguay iba a crecer al 2,5%, hoy tiene una proyección de 1%. A nosotros nos pasó lo mismo, la suba del precio impactó”, concluyó.

“Para las empresas que han debido pagar el costo de la energía en los últimos tres meses, fue un golpe fuerte”, agregó.

“Las empresas pagan precio de mercado. Esa es una de las cosas que pasó, algunas se anticiparon e hicieron contratos a futuro y se aseguraron un precio por los próximos meses. Si no hacías eso, tenías que ir al mercado spot. Y ese mercado subió fuerte. Entonces, hubo algunos que tuvieron que pagar tarifas 2 o 3 veces, o frenar”, explicó, en línea con lo planteado por el presidente sobre posibles paradas de planta durante el invierno.

Si bien trae sus desventajas, agregó también que esto le da una cobertura natural, porque “genera mayores exportaciones, lo que permite que el Banco Central compre más dólares. Eventualmente, si no tenés acceso al mercado, los estás consiguiendo vía compra por mayores exportaciones”.

En el caso de que el shock de precios internacionales no hubiera existido, el ministro sostuvo que “hoy estaríamos creciendo al 4% y la inflación estaría tres cuartos de puntos abajo” y agregó: “Ojalá estos shocks no duren tanto más, pero, bueno, no es la impresión que nos llevamos de las reuniones, no es el consenso. Da la sensación de que van a seguir”.