

El presidente Javier Milei encabezó este lunes a partir de las 10 una nueva reunión de Gabinete en la Casa Rosada, en la que la agenda estuvo dominada por la estrategia oficial en torno a la cuestión Malvinas y el ingreso a la Cámara de Diputados del proyecto que endurece las sanciones a las empresas que operan sin autorización argentina en el archipiélago.
También destacaron desde Casa Rosada que se repasó la marcha del programa económico, con el foco puesto en la desaceleración de la inflación y en la evolución del salario real. La reunión se dio en el marco de una jornada cargada de actividad política en Balcarce 50: por la tarde, Milei recibirá en el Salón Héroes de Malvinas a diputados y senadores de La Libertad Avanza para una “masterclass” de Economía y ordenar la estrategia parlamentaria, en la que además del proyecto sobre soberanía se incluyen el envío del Presupuesto 2027 y el debate por la reforma electoral.
Del encuentro participaron todos los ministros del Gabinete, encabezados por el jefe de Gabinete, Diego Santilli; entre ellos el canciller Pablo Quirno; el de Defensa, Carlos Presti; la de Seguridad, Alejandra Monteoliva; de Economía, Luis Caputo; de Justicia, Juan Bautista Mahiques; de Capital Humano, Sandra Pettovello; el de Desregulación, Federico Sturzenegger; y de Salud, Mario Lugones. También estuvieron presentes el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la senadora nacional Patricia Bullrich.
Durante el cónclave ministerial, que cumple un mes este lunes desde que se empezaron a realizar semanalmente, se hizo un balance de la estrategia geopolítica que el Gobierno lleva adelante en el Atlántico Sur: la escena de alto voltaje que se espera con esta agenda será la semana que viene específicamente en el marco de la Asamblea General de la ONU.

El canciller Pablo Quirno, quien el viernes pasado junto a su par de Defensa viajó a recorrer el terreno donde se construirá la Base Naval Integrada de Usuahia, puso al tanto a sus pares sobre el estado de las denuncias penales y las notificaciones cursadas en los últimos días. La cartera diplomática, por caso, amplió las presentaciones judiciales e identificó a 27 empresarios, ejecutivos y directivos vinculados a cinco compañías petroleras: Rockhopper Exploration, Borders & Southern, Desire Petroleum, Navitas Petroleum y Eco (Atlantic) Oil & Gas.
Esas presentaciones se enmarcan en la Ley 26.659, que prohíbe desarrollar actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina sin autorización nacional. Con las causas iniciadas en las últimas dos semanas, ya son 60 las personas humanas y jurídicas bajo procedimientos sancionatorios por presuntas infracciones a esa norma.
En ese mismo tramo de la reunión, los ministros debatieron los pormenores del proyecto de ley que esta semana obtendrá estado parlamentario en la Cámara baja: la denominada Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. El texto sigue demorándose, luego de haber sido pospuesto por una semana, y aún no hay fecha concreta para su ingreso.
La iniciativa, anunciada por Milei en la cadena nacional hace casi dos semanas, busca ampliar el esquema sancionatorio más allá del sector energético para alcanzar a cualquier actividad productiva no autorizada en el archipiélago. El texto también prevé la creación de un Consejo de Seguridad Nacional en paralelo a la consolidación de una base naval integrada en Tierra del Fuego, pensada como principal polo logístico militar de la región.
También se enfatizó la importancia del Atlántico Sur como uno de los enclaves estratégicos a nivel mundial para el flujo del comercio internacional en los próximos años, un argumento que el oficialismo viene utilizando para sumar respaldo político al proyecto entre distintos bloques de la oposición.

En el tramo económico de la reunión, el jefe de Estado instó a todo el equipo a cuidar la reputación que la Argentina reconstruyó en los últimos años en materia fiscal y monetaria. El Presidente pidió no “dejarse psicopatear por el estatus quo” y remarcó ante sus ministros que “al populismo no se le gana con populismo”.
El planteo llegó pocos días después de que el INDEC informara que la inflación de agosto fue de 1,7%, el registro más bajo en 14 meses y uno de los más bajos de toda la gestión libertaria. Con ese dato, la suba de precios acumuló 21,3% en los primeros ocho meses del año y 33,5% en la medición interanual.
En el Gabinete se destacó la importancia de sostener esa baja de la inflación junto con el crecimiento del salario real, dos variables que el Gobierno considera claves para que el consumo continúe en alza de cara al último tramo del año. En ese sentido, los funcionarios plantearon la necesidad de profundizar las políticas económicas ya adoptadas, sin introducir cambios de rumbo antes de las definiciones legislativas que se vienen.

Este punto fue clave ya que las discrepancias dentro del Gabinete sobre cómo continuar con el plan económico rumbo al período electoral se convirtió en un tema recurrente tanto en los discursos del primer mandatario como puertas adentro en la mesa ministerial. Ya durante la última reunión de Gabinete, la senadora Bullrich planteó sobre la necesidad de acelerar la reactivación económica de cara al año electoral.
La exministra de Seguridad también se refirió a esto en una exposición que realizó el fin de semana en la Universidad de San Andrés: “En este momento esa velocidad (de los cambios económicos) me preocupa muchísimo. Me preocupa que esa velocidad esté al ritmo de lo que cada argentino necesita, para que el año que viene sienta que el esfuerzo que hizo tuvo un sentido”, sostuvo.




