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Los gobernadores patagónicos presionaron en los últimos días al Gobierno nacional para incluir la emergencia ígnea en las sesiones extraordinarias y poder enfrentar los incendios forestales que azotan a la región. De la mano de Diego Santilli, los libertarios estarían evaluando enviar un DNU para darle celeridad al proceso.
La situación en la Patagonia se agravó producto de la peor sequía desde 1965, es en este contexto en el cual se quemaron miles de hectáreas en los últimos tres meses.
En este sentido, si bien el gobierno en un primer momento obvió el tema, aunque mandó Aportes del Tesoro Nacional (ATN), hoy no puede ignorar el pedido de los gobernadores que necesita para aprobar la reforma laboral y que hoy enfrentan una situación crítica.
El lunes, los patagónicos de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut y Santa Cruz pidieron al gobierno que le dé celeridad al pedido de emergencia.

Ayer, El Cronista ya había adelantado que el gobierno no obstaculizaría el deseo de los gobernadores. Hoy, Diego Santilli habría planteado en la mesa política del gobierno sacar la emergencia ígnea por DNU.
Así lo confirmó una fuente cercana a los gobernadores a El Cronista, según esta versión, luego el decreto sería refrendado en extraordinarias.
Este medio lo consultó con la Rosada esta versión y no recibió ni una afirmativa ni una negativa. Lo que sí es una señal es el dinero que se transfirió a los Bomberos Voluntarios de Chubut y se publicó en el boletín oficial.
Las Asociaciones de Bomberos Voluntarios de Chubut recibieron 100 mil millones de pesos, distribuidos entre las 1062 entidades.
Esto sería con destino a la compra de equipamiento, materiales, equipos de vestuarios y demás elementos destinados a la lucha contra el fuego y la protección civil de la población, como así también a la conservación y mantenimiento en perfecto estado y condiciones de uso de los mismos.
Cuál sería el objetivo de declarar la emergencia ígnea
La emergencia ígnea destrabaría fondos extraordinarios inmediatos para combatir incendios y asistir a las zonas afectadas.
Además, aceleraría las compras y contrataciones de medios aéreos, equipamiento y logística sin trabas burocráticas.
Asimismo, reforzaría la coordinación Nación–provincias, unificando comando, recursos y respuesta operativa. En este sentido, también habilitaría ayuda directa a productores, familias y municipios damnificados.
Finalmente, permitiría planificar la recuperación ambiental y productiva tras la quema de más de 200.000 hectáreas en la Patagonia.
Actualmente, el incendio ya afectó a más de 40 mil hectáreas de Chubut y mantiene en alerta a las autoridades.
Sin embargo, fuentes provinciales remarcaron a El Cronista que la emergencia no es sólo de Chubut. En La Pampa llevan quemadas más de 180 mil hectáreas en los últimos tres meses, 6 mil en Neuquén, 10 mil en Entre Ríos y Río Negro y otras 2 mil en Santa Cruz.





