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El avión privado en el que viajaba Flávio Bolsonaro y su familia llegó este miércoles a Miami procedente de Argentina, desde donde había salido del aeropuerto internacional de Puerto Iguazú. La aeronave, un Gulfstream G400, realizó una escala técnica en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, y siguió una ruta que evitó el territorio brasileño habida cuenta del impedimento que tenía el senador de abandonar su país.

La Dirección Nacional de Migraciones confirmó esta madrugada que el candidato presidencial del PL había tomado un vuelo privado en Puerto Iguazú, Misiones, este martes por la noche, tras perder las elecciones en Brasil contra Luiz Inácio Lula da Silva el domingo.

El mismo organismo informó que Bolsonaro y su familia cruzaran la frontera hacia Argentina a través del Puente Internacional Tancredo Neves, en Misiones.

Según el comunicado publicado por la entidad a través de sus redes sociales, el excandidato ingresó al país a las 22:50 de este martes 27 de octubre y, a las 23:30, “la comitiva ingresante abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador”.

Bolsonaro viajó junto a su esposa, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, y sus dos hijas, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.

La aeronave hizo una escala técnica en Guayaquil antes de continuar hacia su destino final por una ruta que evitó el territorio brasileño.
La aeronave hizo una escala técnica en Guayaquil antes de continuar hacia su destino final por una ruta que evitó el territorio brasileño.Reuters

Según Migraciones, y pese a la prohibición impuesta por la Justicia brasileña, los cuatro ingresaron a la Argentina “con documentación hábil de viaje, sin ningún impedimento legal”.

Este martes, un alto funcionario del Departamento de Estado estadounidense confirmó a la agencia Reuters que el gobierno de Donald Trump concedería visados de entrada a él y a su familia.

Las reacción de Lula a la salida de Bolsonaro

La salida del senador generó repercusiones inmediatas. Lula calificó la huida de “vergonzosa” y sostuvo que Bolsonaro debía quedarse en Brasil para responder ante la Justicia por las acusaciones en su contra.

“Quien no debe, no teme”, por lo que “quien sale escondido de su país, debe alguna cosa”, manifestó el presidente reelecto al respecto.

Cabe señalar que, el martes, Migraciones había informado que no tenía registrado el ingreso del senador y, desde la Casa Rosada, respondieron “no consta”. El comunicado oficial llegó recién de madrugada, tras la partida de Bolsonaro desde Misiones.

Por qué Flávio Bolsonaro no podía salir de Brasil

A raíz de las investigaciones vigentes por lavado de dinero que lo involucran, Bolsonaro tenía prohibido dejar Brasil desde el lunes 26 de octubre, un día después del balotaje en el que Lula obtuvo el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio. La medida la dictó el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, relator de la causa que involucra al senador.

Moraes ordenó que Bolsonaro entregara sus pasaportes en un plazo de 24 horas, le prohibió salir de Brasil y le vetó el contacto con el abogado Willer Tomaz, también investigado. Además, la Policía Federal anuló sus pasaportes cuando venció el plazo para entregarlos.

Sin embargo, Migraciones aseveró que Bolsonaro y su familia ingresaron a la Argentina “con documentación hábil de viaje, sin ningún impedimento legal”.

La investigación judicial sobre Flávio Bolsonaro apunta a un presunto esquema de lavado de dinero y evasión de divisas que lo involucra a él y a Tomaz, con empresas y casas de apuestas de por medio. La semana pasada, Moraes había dispuesto el bloqueo de hasta 6000 millones de reales de bienes del abogado.

La Policía Federal, además, encontró en el sigilo telemático de Tomaz correos que indicarían que Flávio figuraba como “usuario master” de una cuenta bancaria de Alcazar Holdings, empresa del abogado. Por ser senador, tiene fueros ante el STF, adonde el caso llegó el 8 de octubre.

Bolsonaro sostuvo que la decisión de Moraes se basó en una declaración de su hermano Eduardo, quien el 23 de octubre dijo en un programa estadounidense que debía irse de Brasil si perdía. “Nunca pensé en salir del país”, respondió el senador.

Hasta la confirmación de Migraciones, su paradero era desconocido y sus allegados reconocían no saber dónde estaba.