

Horacio Marín, presidente de YPF, recibe en la suite del Marriott Marquis Houston. Desde la ventana, en el piso 28, se observa -casi a la misma altura- la cima del Hilton Americas, donde -a 200 metros- se desarrolla CERAWeek by S&P Global, cumbre mundial de la industria petrolera.
La guerra en Irán y sus efectos en precios y, sobre todo, seguridad de suministro, son los grandes temas de los que hablan los más de 10.000 asistentes al evento. Marín también lo vive. Los vasos apilados sobre la mesa de la suite -que él mismo se encarga de lavar para reutilizar, cuenta- son testigos de la sucesión de reuniones que tuvo y, espera, se conviertan en anuncios más temprano que tarde.

“El impacto de la guerra acelera el LNG de la Argentina de una forma que ustedes no se imaginan”, les dice a los periodistas argentinos que cubren la convención. “Acelera fuertemente la expansión del proyecto”, remarca, con un énfasis que ya es su marca registrada. A continuación, un resumen de esa charla.
-¿Se sumará un cuarto socio en Argentina LNG?
-Somos tres socios. Si hay un cuarto, se verá en un tiempo próximo. Sí hemos tenido conversaciones con una empresa adicional pero no hay comunicación oficial. Los tres socios fundadores somos ENI, XRG (de Adnoc) e YPF y podemos hacerlo los tres solos. Puede ser que haya una posibilidad pero el consorcio no está buscando socios. Es una oportunidad porque, si se da, será un socio importante.
-¿De qué depende?
-Estamos en los procesos finales. Depende de los tiempos que le llevará al socio las aprobaciones formales y que vea más detalles de los datos.
-¿Afectó en algo el nuevo escenario por la guerra?
-No tiene nada que ver. Para nada. Es una cuestión de que hay que hacerlo correctamente. Sí habíamos trabajado para que sea en CERAWeek. Pero lo mejor es hacerlo correctamente, con los tiempos que debe ser, si es que entra el cuarto socio. Pero no hay un efecto de lo que pasó en Medio Oriente, con el impacto en el LNG. Diría que todo lo contrario. Una guerra es algo no deseable, es feo. Mucha gente sufre. Pero nosotros no definimos una guerra. Y lo que pasó es que la guerra acelera el LNG de la Argentina de una forma que ustedes no se imaginan. Acelera fuertemente la expansión del proyecto. Personalmente, yo empujaba mucho para que se logre. La guerra puede llegar a hacerlo muy rápido. Tanto el proyecto de 12 millones de toneladas, que ya está, como con los 6 millones adicionales. Y haciéndolo con los tres socios originales.
-¿Cuándo se tomará la decisión final de inversión?
-La idea de todos los socios es tenerla finalizada para el objetivo que nos pusimos, que es fines de este año. Fines de octubre, noviembre, diciembre; es lo mismo. El project finance es tan grande que será el más grande de la historia de América latina. Nos lo dijo JP Morgan y lo confirmó otro banco. Todo esto que ocurrió puede acelerar la decisión de la expansión. Pero estamos trabajando para los 12 millones de toneladas este año. Estamos enfocados en eso. La guerra puede adelantar la expansión por el problema del abastecimiento, de la seguridad energética. Argentina LNG es muy robusto, con una buena economía y reglas claras del RIGI. Sin RIGI no hay LNG. Y está en un lugar con salida a los dos océanos y siempre lejos de los conflictos internacionales complejos. Eso lo pone en una posición de proveedor seguro tan grande, que empuja mucho el desarrollo, tanto del de 12 millones de toneladas, como la expansión. Mi opinión personal es que la situación geopolítica internacional la va a adelantar.
-¿Cuándo se saldrá a buscar financiamiento?
-Estamos trabajando para tener los documentos mínimos necesarios para empezar las negociaciones. El objetivo es fines de abril. Puede ser dos, tres semanas después. Es el primer proyecto de envergadura de este tipo de la Argentina. El de Golar es diferente: tiene otros contratos, otro tipo de financiamiento. Para octubre, cuando tengamos el FID, deberíamos tener todos los contratos licitados. Iremos licitando antes de este período, sujeto al FID. Si no, atrasás mucho los proyectos. Y, si también tenemos que empezar con compromisos de inversión para no demorarlos, se verá en las reuniones de socios y tomaremos la decisión. Eso está en las posibilidades.
-¿Ese adelantamiento incluye la licitación del gasoducto?
-El gasoducto empezará en abril o el mes siguiente. El ganador tiene que estar antes de terminar el FID, en octubre. El gasoducto, el valor de los tubos, es muy grande, mucho más de lo que fue anteriormente. Pero, en el monto total de la inversión, no es significativo. Durante este año debería estar todo listo. Lo que queremos es que no haya renegociaciones. Que se adjudique en el momento que se adjudique y que sea público, transparente.
-¿También para los caños?
Para los caños y, lo mismo, para el agua, los mamelucos, cualquier cosa. Cuando hay negociaciones, queda un dejo de que todos pueden pensar que no se asigna a quien corresponde. Si lo hacés de una, empezás a cambiar la cultura de las licitaciones. Hay que jugarse todo y sin segunda vuelta. Si no, es muy lindo para los periodistas (se ríe). Pero es mejor que haya una licitación en la que, cuando se pasa lo técnico, haya una oferta económica. Y sobre lo que quiero yo, no que el otro pueda poner lo que quiera. La homologación de obras es muy compleja. Vamos a tratar de homologar nosotros antes de la licitación para que haya mucha transparencia. Va a ganar el que ponga menor costo. Al final del día, eso es lo mejor para todos.
-¿Cuánto dinero buscará con el project finance?
-La inversión midstream y downstream son u$s 20.000 millones. Cubre infraestructura y barcos. En promedio, el financiamiento te da el 70%, así que serían u$s 15.500 millones, de bancos comerciales y organismos de crédito. Ese es el número que tenés que obtener. De mi experiencia laboral, es el proyecto más complejo y, el día que lo logremos, también va a ser el más emocionante. Será un cambio muy importante para YPF y para la Argentina. JP Morgan es el financial advisor. Después, hay otros u$s 10.000 millones para upstream. Hoy no hay financiamiento para pozos en el mundo. Pero podemos hacerlos los socios, nosotros mismos. Con empresas reales, para aplicar al RIGI.
-¿Se mantienen los mercados a los que se apunta a vender?
-Los mercados serán los mismos. Teníamos enfocados Europa y Asia y siempre se deja un 20% de spot, que, inclusive, puede ir hasta para el día más frío que haya en la Argentina. Será el precio de LNG más barato de la historia para la Argentina, porque no tiene traslado.
-¿Qué va a pasar con los precios internos de los combustibles con la volatilidad que tiene el petróleo estos días?
-Depende de cómo continúa. Hay mucho movimiento. Está en el orden de los u$s 100 pero bajó casi u$s 20 en un día. Lo vamos monitoreando. Cuando pensemos que será permanente, veremos cómo vamos a hacer las cosas. Todos quienes trabajamos en YPF miramos mucho al consumidor, no impactando a las empresas de upstream y tratando de no tener un efecto grande. Congelar la situación a pre-guerra fue una decisión correcta de YPF.
-¿Por qué?
-Cuando hay un salto tan alto del crudo por la guerra, no podés aumentar 30% o lo que sea de un día para el otro. Los consumidores no se la bancan. No es gratis para una empresa. En lo transitorio, no especulo. Cuando sea permanente, sube. Si baja, baja. En el transitorio, me ubico antes de la guerra y no voy a especular. En YPF carga todo el mundo. No voy a perjudicar al tipo del conurbano al que no le alcanza la plata para comprar otra cosa. Este mes, no vamos a especular. Luego, veremos cómo va.
-¿No habría que bajar los impuestos al combustible para compensar el aumento del crudo?
-Soy muy respetuoso de las decisiones de los demás. No es mi responsabilidad. Mi responsabilidad es YPF. Lo hice porque creía que era lo lógico. El Gobierno es el Gobierno. Para mí, está haciendo las cosas bien. No tengo que contestar por ellos.
-¿Cuánto tiempo seguirá YPF sin tocar precios?
-Si se quedan estables en u$s 90, vamos a tener que ajustar. Si están en u$s 80, está bien. Hace tres meses, el precio era bajo. Hoy, es a la inversa. El precio del petróleo es muy difícil de estimar. No depende sólo de oferta y demanda. Depende mucho de los inventarios y de una cosa que es muy difícil de estimar: la geopolítica. Mi opinión personal: lo que pasó en Medio Oriente dejará un piso más alto.
-¿Cuánto más de ebitda significará eso para YPF?
-Seguramente, deberíamos tener mejores resultados con precios más altos. Con precios bajos, íbamos este año al mayor ebitda de la historia de YPF: u$s 5800 millones a u$s 6200 millones. Si hay precios mucho más altos, seguramente, superará eso. Tengo los números. Pero no los puedo declarar.
-Dijo que la incorporación del cuarto socio a Argentina LNG deberá ir en los tiempos que corresponda. ¿Hay plazos para eso?
-No me saca el sueño el tema del cuarto socio. Con los tres socios fundadores, lo hacemos. Se van a dar cuenta de la importancia del cuarto cuando entre. Pero nosotros seguimos trabajando solos. Hacemos lo que más le conviene a YPF. Si le conviene a YPF, le conviene a la Argentina. Y este cambio que hubo en el mundo le da una posibilidad al país mucho más grande de desarrollar esto mucho más rápido por la necesidad de abastecimiento seguro que hay en el mundo. Es un cisne negro, que no estaba en ninguna previsión.
-¿Qué opina de los elogios a la Argentina que hizo el CEO de Chevron, Mike Wirth, en la apertura de CERAWeek?
-Me encanta. Me agrada que CEOs de esa envergadura lo digan. Sé lo que piensa porque me lo manifiesta. Es muy importante que lo diga acá porque lo hace más masivo. Se va consolidando la Argentina como país proveedor de energía, que nunca lo fue. Se va consolidando que el RIGI es correcto. Se va consolidando que la dirección económica para las personalidades de las empresas más grandes del mundo es la correcta para invertir. Son cosas muy positivas. Que haya consenso es muy positivo. Siempre, cuando empezás a transformar, estás solo. Después, cuando empieza a haber consenso, se logra la transformación.








