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Aunque Javier Milei llegó a sostener que la justicia social es una “aberración”, el Gobierno celebró el anuncio de la primera visita de León XIV a la Argentina. El nuevo Papa mantiene una agenda económica que plantea una fuerte continuidad con Francisco: defiende una economía al servicio de las personas, cuestiona los sistemas que profundizan las desigualdades y pone el foco en los sectores más vulnerables.

Hay muchas señales de continuidad. León XIV decidió sostener The Economy of Francesco, el movimiento internacional de jóvenes economistas y emprendedores creado por Jorge Bergoglio para impulsar modelos de desarrollo más inclusivos.

En un mensaje enviado al encuentro global del movimiento llamó a las nuevas generaciones a “custodiar creativamente” el legado de Francisco y a construir una economía “que no produzca desechos sino bienestar material y espiritual”.

Entre los principales ejes, el Sumo Pontífice plantea una economía al servicio de las personas, que no puede medirse únicamente por sus resultados financieros sino en su efecto sociales.

Presidencia

En un mensaje sobre “la economía de Francisco” afirmó que la actividad no consiste solo en producir más, sino en “devolver vida a las personas, a las comunidades y a la casa común”. El crecimiento, sostiene, solo cobra sentido cuando genera dignidad, empleo y oportunidades.

En ese marco, entiende a la desigualdad como una falla del sistema y critica a los modelos económicos que amplían las brechas sociales. Por eso convocó a los jóvenes economistas a mostrar “las incapacidades de un sistema que aumenta las desigualdades y no logra cuidar de los pequeños y los débiles”.

Los “expulsados” por el sistema son prioridad. Robert Prevost aboga por “una economía que se despoja del privilegio y abraza la realidad, comenzando por quien es descartado, expulsado y removido” y se suma así a la crítica contra la cultura del descarte.

Por otra parte, pide al capital que tenga responsabilidad social. En sus escritos planteó que debe haber criterios éticos. “La rentabilidad no puede convertirse en el único parámetro para tomar decisiones empresariales”, planteó. El desafío es generar riqueza sin producir exclusión y de combinar eficiencia con responsabilidad social y ambiental.

A los jóvenes también les pidió romper con el individualismo: “los objetivos puramente personales” para avanzar en la cooperación y la solidaridad.

La agenda de la Iglesia local

En ese marco, las prioridades planteadas por León XIV se alinean con los planteos que la Iglesia argentina marca frente a la situación social local.

En el Tedeum por el 9 de Julio, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pidió “independizarse de la indiferencia y la insensibilidad frente a los que sufren” y llamó a poner en el centro a las personas.

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Fuente: Noticias Argentinas
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“Argentina sangra en la inequidad entre los que se laburan todo y los que han vivido de privilegios; sangra en los jubilados que merecen una vida digna con acceso a los remedios y a la alimentación; sangra en los chicos y adolescentes víctimas del narcotráfico”, dijo en su homilía. También reclamó atender la situación de las personas en situación de calle y recuperar el diálogo como herramienta política.

En la misma línea, la Conferencia Episcopal Argentina viene insistiendo en la necesidad de enfrentar la pobreza, proteger a los jubilados y trabajadores con ingresos insuficientes, garantizar el acceso a la alimentación, combatir el narcotráfico y reducir la fragmentación social.

Deuda: el sistema financiero

El impacto de la deuda es otro de los ejes que León heredó de Francisco. El Papa recibió el “Informe Jubilar: Propuestas para afrontar los desafíos de deuda y desarrollo”, elaborado por un comité que integra el ex ministro de Economía Martín Guzmán con el Nobel Joseph Stiglitz. El texto propone una transformación estructural del sistema financiero internacional para evitar las condicionalidades a los países.