No quedan dudas de que, en la tensión geopolítica entre Estados Unidos y China, Argentina se alinea con Washington. Sin embargo, sigue captando inversiones y proyectos de empresas chinas.
El fenómeno tiene una expresión concreta en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que ya cuenta con seis proyectos con capitales de casas matrices radicadas en China que, en conjunto, representan entre u$s 5000 y u$s 6000 millones.
“Hay muchos RIGIs” para empresas chinas, resumió a El Cronista una fuente empresaria al querer poner en evidencia el aporte del gigante asiático a pesar de la falta de diálogo a nivel Gobierno.
Xi Jinping aguarda una visita del presidente Javier Milei y el sector privado está a la expectativa de que se habiliten nuevas exportaciones.
El liderazgo de China en litio
La real dimensión de la apuesta china por la Argentina se concentra en proyectos vinculados a iniciativas de litio y oro, con inversiones ya aprobadas y otras todavía en evaluación.
Así lo destaca un relevamiento de Alejandra Conconi, directora de China Desk, identificó seis iniciativas con capital chino en el RIGI, ya sea de manera directa o a través de joint ventures.

De acuerdo con su análisis, estos proyectos representan apenas 3% del monto total presentado al RIGI hasta ahora, pero explican 72% de las inversiones presentadas en litio y alrededor de 30% de las correspondientes a minería.
Entre los seis proyectos identificados aparecen Cauchari-Olaroz, Veladero, Tres Quebradas, Pozuelos-Pastos Grandes, Jama-Solaroz y Litio Ángeles.
En conjunto, configuran una presencia especialmente concentrada en el denominado triángulo del litio. El informe señala que el impacto chino es particularmente fuerte en Jujuy, mientras que también tiene una incidencia elevada en Catamarca y Salta.
“Los 6 proyectos con capitales o participación mayoritaria china representan una porción acotada en cantidad, pero altamente concentrada en el sector minero”, dijo Conconi y explicó que de 47 proyectos formalizados en el sistema (25 aprobados por el Ministerio de Economía y otros 22 que continúan en etapa de evaluación técnica) las 6 iniciativas de origen chino equivalen al 12,7% de todas las solicitudes presentadas en el país.
El caso BYD
La presencia china no se limita a la extracción de recursos. El desembarco se extiende al comercio, la energía, los bienes de capital y el sector automotor.
Un caso que el empresariado chino-argentino apunta como emblemático es BYD, que ya tiene presencia comercial en la Argentina y es una de las marcas asiáticas que buscan ampliar su participación en el mercado local.

La compañía cuenta con unas 80 personas en el país y mantiene interés en producir localmente, aunque, según la fuente empresaria: “espera que se den las condiciones” para hacer inversiones.
La contracara del despliegue comercial de la automotriz china en la Argentina es Brasil, donde adquirió la planta de Ford en Camaçari, Bahía, y comenzó a operar industrialmente.
La inversión ya supera los R$ 5500 millones (aproximadamente u$s 1000 millones) y la compañía emplea alrededor de 9000 personas, con planes de llegar a 10.000. La empresa además está avanzando para ampliar la capacidad de producción y superar el 50% de componentes nacionales desde 2027.
Participación estratégica
En el sector empresario, el caso BYD es reflejo de un debate más intenso: qué tipo de industrialización puede generar la llegada de capital chino.
El principal límite para desarrollar localmente determinadas etapas de la cadena del litio es la escala, dicen en el sector, aunque también mencionan que todavía faltan condiciones que permitan la proyección de largo plazo.
Argentina podría avanzar en procesos industriales, pero para algunas actividades el mercado regional no alcanzaría para competir con las grandes plantas asiáticas. Un ejemplo, es el de la fabricación de LEDs que se intentó en la Argentina pero una planta destinada solamente a América Latina no tendría el volumen necesario para competir globalmente.
La discusión, entonces, no pasa solamente por atraer capitales chinos, sino por determinar qué parte de esas inversiones puede generar proveedores locales, tecnología, empleo y mayor valor agregado.
Inversión por fuera del RIGI
Pese a que la Argentina profundiza su vínculo estratégico con Estados Unidos, y posterga una misión oficial a Shanghái, la presencia china se fortalece. Aunque en Vaca Muerta no hay, según el informe, proyectos con inversión directa china dentro del RIGI, aparece como financista, proveedor de tecnología e insumos para empresas que sí ingresaron al régimen.
“Si bien en Vaca Muerta no hay inversión directa de proyectos con capitales chinos a través del RIGI, China se está consolidando como el principal financista indirecto, proveedor de tecnología e insumos clave de las empresas que sí ganaron el régimen”, destacó Conconi.
Un ejemplo es el financiamiento de infraestructura: en septiembre de 2026, ICBC y Bank of China participaron de un préstamo sindicado de u$s 900 millones destinado a obras vinculadas con gasoductos y proyectos de GNL para evacuar la producción de Vaca Muerta.
A esto se suma el peso de China como proveedor. Según el informe de China Desk, China y Corea del Sur concentran casi 46% de las importaciones de bienes de capital, acero y maquinaria realizadas por los vehículos del RIGI para proyectos energéticos y mineros.





