

El gobierno libertario llegó a la Casa Rosada con un discurso reivindicativo para con las Fuerzas Armadas y si bien distintas adquisiciones vistosas han llamado la atención, los haberes del personal, la crisis de la obra social militar y la renuncia en masa de efectivos generan un clima de tensión. A eso se le suman rumores de achicamiento. ¿Qué puede pasar?
Esta última semana, El Cronista tuvo la oportunidad de participar en demostraciones aéreas de los nuevos F-16 adquiridos por la administración Milei. La Fuerza Aérea es una de las más beneficiadas por el presupuesto de Defensa, sin embargo, los salarios son otro cantar.
“Un primer teniente está cobrando 1 millón 300 y 1 millón 500″, admitió el jefe de la Fuerza en el streaming de Infobae al ser consultado por el salario de los pilotos que se entrenan para volar cazas de combate en Río Cuarto.

Si bien los altos mandos le bajan el tono a la cuestión salarial y en muchos casos hablan de la profesión militar como un deber patriótico, lo cierto es que la deuda creciente entre el personal y la renuncia de más de 18 mil personas en la gestión Milei es un problema.
“Formar un piloto de F16 requiere entre 4 y 8 millones de dólares”, comentó Valverde al ser consultado.
Esto es en el caso de la Fuerza Aérea, pero en el Ejército o la Armada Argentina hay personal capacitado que requiere años de entrenamiento y muchos de los cuales están partiendo para cambiar el rumbo.
“Ningún militar está por el salario, ni en mi época ni ahora, están por el compromiso con la patria”, sostuvo Valverde.
Voces calificadas, cercanas al Edifico Libertador, aseguraron en diálogo con El Cronista que ya se presentaron cinco propuestas de aumento salarial a la cartera que hoy dirige Luis “Toto” Caputo y todas fueron rechazadas.
Por otro lado, en el streaming oficialista “Carajo”, un clip se viralizó en el ámbito castrense y generó un fuerte repudio.
Nicolás Promanzio, quién tuvo un breve paso por la gestión de Carlos Presti en el Ministerio de Defensa, apuntó contra el número de efectivos que hoy tienen las Fuerzas Armadas.
“Tiene que apostarse al cambio de fondo, sobra gente en las Fuerzas Armadas hoy. Tenemos una Fuerza Aérea de 21 mil personas y 10 aviones, sobra gente. El efecto que le da hoy la Fuerza Aérea al Estado Argentino no vale 21 mil sueldos”, sostuvo Promanzio en el streaming político.
La preocupación sobre una intención política del gobierno de no sólo no subsanar la sangría de personal, sino de fomentarla empieza a correr en los cuarteles.
Fuentes allegadas a la cartera confirmaron a El Cronista que existió una reunión, dónde habría estado presente el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, dónde se habló la posibilidad de reducir la cantidad de personal civil de las Fuerzas Armadas.
Es decir, reducir la plantilla no de militares, pero sí de trabajadores de mantenimiento, tareas administrativas y legales que hoy trabajan dentro del sector.
Lo cierto es que si bien hubo hoy hay un suplemento nuevo para militares con títulos de diversa categoría, implementado en el último mes, el mismo no alcanza a recomponer salarios por debajo de la línea de pobreza y la masiva sangría de personal.




