Una misión técnica del FMI llegó esta mañana a Buenos Aires. La misma es encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, jefes de la misión.

Los funcionarios llegaron al país para “las discusiones relacionadas con la segunda revisión en el marco del Servicio Ampliado del Fondo y la consulta del Artículo IV para Argentina”.

La misión será la encargada de supervisar el cumplimiento de las metas acordadas en agosto y coincide con el tratamiento de la reforma laboral, uno de los puntos que se encontraban en el acuerdo firmado en abril.

También se superpone con la polémica desatada por la decisión de no actualizar la canasta con la que se releva la inflación. La actualización de la misma había sido discutida con el FMI, que fijó que se acordaría en la segunda revisión (la actual) cuando se difundiría la nueva canasta.

Los funcionarios del organismo evaluarán el cumplimiento de las metas. La más relevante y que motivó que en la primera revisión el Gobierno argentino pidiera un waiver (o dispensa por incumplimiento) es la de reservas.

El Banco Central debía acumular reservas hasta alcanzar un nivel negativo de reservas brutas en torno a los u$s 3500 millones. Sin embargo, hasta diciembre, las mismas se encontraban a más de u$s 13.000 millones de ese objetivo.

Si bien el corte a analizar corresponde a diciembre, la directora del organismo, Kristalina Georgieva, elogió la acumulación de reservas del Banco Central desde enero. La velocidad de acumulación que desempeñó la autoridad monetaria fue superior a la que se había anunciado, en torno al 5% del volumen diario operado en el mercado.

Según estimó el Centro de Economía Política (CEPA), las reservas al 31 de enero alcanzaron los u$s 44.503 millones, con un aumento de u$s 3408 millones respecto del 31 de diciembre de 2025.

El incremento se explicó por el incremento estacional de los encajes, el REPO firmado con bancos, la compra de divisas y el aumento de la cotización del oro, que lograron compensar el pago de Bonares y Globales.

El frente fiscal es el más sólido y el que puede usar el oficialismo para convencer al organismo para que desembolse los u$s 1000 millones correspondientes a la aprobación de esta revisión.

Es por esto que se espera que la misión mantenga reuniones con el Ministerio de Economía y con el Banco Central, comandado por Santiago Bausili.

Es que el superávit en 2025 si bien no fue el comprometido en términos de PBI, si logró superar el objetivo fijado en pesos.

Las metas cuantitativas indicaban que el superávit debía ser de $ 10,8 billones. El resultado obtenido para 2025 fue de $ 11,7 billones, muy por encima del objetivo e incluso sin considerar los ajustes pertinentes por inflación.

El Gobierno sostiene que el ancla fiscal es el punto fundamental del programa. Tanto es así que tensiona las negociaciones con los gobernadores a la hora de trabajar por conseguir los votos para aprobar la reforma laboral.

Otro de los objetivos asumidos era que la asistencia alimentaria alcance a cubrir al menos el 95% de la canasta básica alimentaria de los menores. En este frente, el Gobierno más que superó el objetivo. La cobertura entre la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar superó los $ 150.000, mientras que la canasta para un niño de 6 años en diciembre superó los $ 122.000. Sin embargo, la revisión se hará por la cobertura de un adulto equivalente ($190.780 para diciembre) para el promedio de seis meses. Desde que asumió Javier Milei se disolvieron distintos mecanismos de asistencia social y se redujo el financiamiento a comedores, mientras que el monto de la AUH trepó un 493%.

Por fuera de las metas indicativas, el oficialismo también asumió compromisos, algunos de los cuales alcanzó, como la presentación y aprobación del presupuesto 2026 o la implementación de la resolución de desregulación del mercado eléctrico.

Georgieva con Caputo y Quirno en Washington DC
Georgieva con Caputo y Quirno en Washington DCFuente: Tom BrennerTom Brenner

Además de la reforma laboral, el acuerdo habla de una reforma tributaria. El Gobierno sostiene que no presentará una norma con modificaciones impositivas, pero si que aplicará cambios sucesivos. La primera señal de eso fue la baja de retenciones de 2 puntos que quedó vigente desde diciembre y los cambios tributarios incluidos en la reforma laboral, entre los que están la baja de la tasa de Ganancias y la derogación de impuestos internos, entre otros.

El cara a cara en Buenos Aires se da luego de un encuentro entre Georgieva y Caputo en el foro de Davos. Allí los funcionarios se cruzaron y la directora del FMI dijo: “Fue un placer tener un breve intercambio con Luis Caputo en Davos. Elogié el sólido desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”.

El FMI proyecta que este año Argentina crecerá un 4%, volviéndose el país con el mayor crecimiento de la región.