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A tono con las señales de la economía, la apertura de Expotransporte y Expologística, en La Rural, puso en evidencia las dos caras que atraviesa el sector de transporte y la logística: entre la tracción de la “economía cordillerana” y la fuerte caída de la actividad en bienes de consumo.

Mientras la minería aparece como uno de los grandes motores de crecimiento para los próximos años, la caída del consumo, la construcción y la demanda de bienes durables golpea a una actividad que, además, enfrenta mayores costos y reclama mejoras urgentes en la infraestructura vial.

Ese escenario atravesó los discursos de los principales referentes empresarios durante la inauguración de las exposiciones, que reunieron a empresarios y proveedores de la cadena logística.

Cristian Sanz, presidente de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), fue uno de los más enfáticos al describir la situación.

“Hoy en esta feria mucho de lo que se está hablando son las perspectivas que tenemos en minería, pero tenemos una fuerte caída en lo que es el consumo, la construcción y la demanda de bienes durables. Ahí estamos teniendo serias dificultades”, señaló.

Crece la demanda de productos en las provincias cercanas a la Cordillera de los Andes
Crece la demanda de productos en las provincias cercanas a la Cordillera de los AndesFuente: ShutterstockShutterstock

Sanz puso además el foco en uno de los problemas que atraviesa actualmente a las empresas transportistas: el incremento de los costos y las dificultades para trasladarlo a sus clientes.

Según explicó, el escenario internacional y la suba del combustible provocaron un salto de los costos que impactó directamente sobre las compañías del sector.

“Para transferir estos aumentos de costos a nuestros generadores de carga ha sido una tarea bastante lenta”, sostuvo.

En ese contexto, el titular de FADEEAC planteó dos necesidades centrales: mejores condiciones de acceso al crédito y una infraestructura acorde con las necesidades productivas del país.

“Necesitamos un país con capacidad crediticia razonable para nuestro sector. Necesitamos, sin dudarlo, infraestructura correcta para poder funcionar”, afirmó.

El reclamo más contundente estuvo dirigido al estado de las rutas. “No merecemos trabajar en este contexto. Los argentinos debemos bregar por tener mejores obras de infraestructura que nos permitan exportar nuestras riquezas y tener mayor seguridad vial a través de estas rutas que hoy están en muy mal estado”.

Sanz recordó que FADEEAC viene planteando el deterioro de la red vial desde hace más de un año y medio. Sin embargo, reconoció que comenzaron a aparecer algunas alternativas, entre ellas la decisión de provincias de asumir la gestión de determinados tramos y corredores.

“Creemos que vamos en un camino de mejora, pero necesitamos que eso sea lo más rápido posible”, reclamó.

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Martín Marinucci, secretario de Transporte de la provincia de Buenos Aires planteó que, sin integrar el camión, el ferrocarril, el transporte aéreo y el fluvial, “no vamos a ser competitivos nunca en el mundo” y cuestionó la falta de inversión nacional en rutas y trenes.

Aunque reconoció que “falta y cuesta”, el funcionario del gabinete de Axel Kicillof destacó que “la provincia nunca dejó de invertir en el mantenimiento”. Y reclamó que los recursos vinculados con el impuesto a los combustibles se destinen a la red vial.

Más competitividad

Hernán Sánchez, presidente de FAETyL, planteó otro de los debates que atraviesa al sector: cuánto pesan realmente la logística y el transporte sobre la competitividad argentina y bajo qué parámetros debe medirse su eficiencia.

El dirigente rechazó una mirada simplificada sobre los denominados costos logísticos y sostuvo que las comparaciones internacionales deben contemplar las características particulares del país.

“La logística en la Argentina es muy eficiente”, afirmó, antes de enumerar algunos de los condicionantes estructurales que enfrenta la actividad.

Entre ellos mencionó la enorme extensión territorial argentina, la distancia respecto de los principales mercados del comercio contenerizado, la ubicación del principal puerto de importación y exportación sobre un río y la lejanía entre las zonas con recursos mineros y los puertos.

“Las comparaciones tienen que ser hechas al mismo nivel de temperatura y presión. Eso es por lo que estamos bregando desde el sector logístico en la Argentina: incorporar arriba de la mesa la competitividad que tiene nuestro sector. Somos extremadamente productivos.”

Para Sánchez, el funcionamiento de la actividad depende de una combinación entre inversión y gestión privada e infraestructura pública.

“La logística productiva en la Argentina está soportada fundamentalmente por el sector privado y se apalanca en la infraestructura que le brinda el Estado. Esa combinación de infraestructura general y eficiencia del sector privado es lo que marca la logística en la Argentina”, señaló.

El titular de FAETyL reconoció, de todos modos, que la actividad tiene desafíos pendientes. Entre ellos enumeró la incorporación de nuevas tecnologías, la adaptación de los convenios colectivos de trabajo y la mejora de la competitividad laboral.

Pero también reivindicó el peso económico y social del sector. “Sin nosotros la Argentina no estaría donde está hoy”, aseguró, y destacó que la actividad genera empleo formal y funciona como soporte de las distintas cadenas productivas.

La expectativa está puesta especialmente en el crecimiento de la minería. Sánchez sostuvo que la logística deberá acompañar desde los grandes proyectos mineros hasta las pequeñas y medianas empresas que necesitan llegar a mercados de todo el país.

Ni Rusia ni China: el país que tiene toneladas de oro y sus tierras valen millones de dólares (foto: archivo).
Ni Rusia ni China: el país que tiene toneladas de oro y sus tierras valen millones de dólares (foto: archivo).

Por su parte, Oscar Antelo, presidente de la Asociación Argentina de Logística (ARLOG), puso la capacitación en el centro de la agenda y destacó el papel de la exposición como espacio para conocer soluciones, proveedores y tecnologías orientadas a construir una actividad “cada vez más eficiente” y sustentable.

“Tenemos un compromiso con nuestro entorno en tratar de lograr el máximo de capacitación posible para que toda nuestra cadena de valor se vea totalmente integrada”, afirmó.

Más allá de los reclamos coyunturales, los dirigentes coincidieron en que el transporte y la logística tendrán un papel decisivo si la Argentina logra consolidar nuevos motores exportadores.

La minería aparece en ese escenario como una de las principales oportunidades, pero también como un desafío: buena parte de los recursos se encuentran lejos de los centros de consumo y de los puertos, lo que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de infraestructura, tecnología y eficiencia.

Tras los discursos, las autoridades realizaron el tradicional corte de cintas y recorrieron la Feria junto a Marinucci.