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La Selección argentina venció 2 a 1 a Inglaterra este miércoles y avanzó a la final del Mundial 2026, en un partido que terminó atravesado por la simbología de las Islas Malvinas pese a los pedidos oficiales de despolitizarlo.

Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos”, dijo el presidente Javier Milei, luego de que los jugadores mostraran un cartel de las Islas en la cancha.

Horas antes del encuentro, la FIFA había clasificado el cruce como de “alto riesgo” por la carga histórica que arrastra, en referencia a la guerra de 1982, los 649 argentinos caídos y la rivalidad futbolística que dejó el Gol del Siglo de Diego Maradona en México ’86.

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, participó del operativo que decidió prohibir alusiones al reclamo de soberanía por parte de los hinchas.

No obstante, tras la victoria, los propios jugadores de la selección desplegaron un cartel: “Las Malvinas son argentinas”. Poco después, la cuenta oficial de La Libertad Avanza compartió la imagen en redes sociales: “Somos un país, no una película de Disney”.

La Presidencia de la Nación difundió un comunicado en el que celebró la clasificación del equipo a la final. Milei siguió el partido, como ya es de costumbre, desde la quinta presidencial de Olivos junto a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Ya con la victoria en las manos dio una entrevista con Radio Mitre donde celebró el desempeño del seleccionado argentino.

El Presidente dijo que, después del gol inglés, “Argentina se lo llevó puesto, lo pasó por arriba”. “Con una alegría inmensa, con una emoción infinita, imposible de describir, pero con la confianza de que sabía que lo podíamos dar vuelta”, sostuvo.

Javier Milei y su Gabinete en el Tedeum del 9 de Julio (NOTICIAS ARGENTINAS)
Javier Milei y su Gabinete en el Tedeum del 9 de Julio (NOTICIAS ARGENTINAS)

Consultado sobre si vencer a Inglaterra tenía un valor equivalente a un título mundial, evitó vincular el resultado deportivo con la disputa de soberanía: “Es un partido, es un partido de fútbol, hay que entender eso. No hay que caer en eslogans berretas, populistas, nacionalistas rancios. No hay que mezclar la hacienda”, respondió.

Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos”, insistió. El mandatario remarcó que tanto el cuerpo técnico como los propios excombatientes de Malvinas fueron claros en no confundir el folclore futbolero con el reclamo territorial. D

ijo además que el país había logrado avances diplomáticos frente a Inglaterra a través de la ONU, a la que atribuyó haber obligado al gobierno británico a sentarse a dialogar con la Argentina.

Milei además confirmó que seguirá también la final del domingo ante España desde Olivos, con la misma rutina y la misma ropa que usó en todo el torneo. Reiteró además que pondrá la Casa Rosada a disposición del plantel si decide celebrar allí, con un operativo ya diseñado por Karina Milei y por la Casa Militar para que el festejo sea, en sus palabras, una fiesta “sin manchas”.

A la tensión previa se sumó un round diplomático directo con un comunicado de Cancillería, que esbozó que el 13 de julio, por instrucción del canciller Pablo Quirno, la Argentina presentó una nota de protesta formal a la Embajada del Reino Unido por movimientos del buque HMS Medway cerca de la costa continental argentina. La Cancillería sostuvo que la nave, destacada en las Islas Malvinas, transitó el mar territorial argentino sin la notificación previa que exigen los acuerdos bilaterales vigentes.

El comunicado oficial calificó la maniobra como una violación a la Declaración Conjunta de 1991 sobre medidas de fomento de la confianza entre ambos países, y la enmarcó dentro de lo que describió como una política sostenida de acciones unilaterales británicas. El texto cerró reafirmando los reclamos de soberanía argentinos sobre las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y sus espacios marítimos circundantes.

“Por historia, por derecho y convicción, las Malvinas son argentinas”, cerraron.

Tensión política por la causa Malvinas

La tensión por el cruce con Inglaterra venía escalando desde los días previos al partido. En redes sociales se había cuestionado a Milei por su conocida admiración hacia la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, y el martes, en su conferencia de prensa semanal, el vocero presidencial Adrián Ravier fue consultado al respecto: sostuvo que esos dichos “fueron sacados de contexto” y que el Presidente valora a la exmandataria por su política económica, no por su rol en la guerra de Malvinas.

Consultado puntualmente sobre el reclamo de soberanía, Ravier había respondido de forma escueta: “las Malvinas son argentinas”. Este mismo miércoles, la Vocería Presidencial difundió en redes un fragmento de esa conferencia que remarcaba esa frase, en un intento de despegar al Gobierno de la asociación con Thatcher.

Milei no se había pronunciado públicamente sobre la polémica previa al partido, aunque sí compartió una reflexión del diputado Bertie Benegas Lynch, quien había cuestionado la carga simbólica atribuida al encuentro y calificado como “absurdos” y “peligrosos” los intentos de conectarlo con temas bélicos.

La vicepresidenta Victoria Villarruel había buscado diferenciarse de Milei con una publicación propia en X, en la que calificó a los ingleses de “piratas usurpadores” y remarcó que el encuentro “no es un partido más”. Villarruel había incitado además el banderazo que un grupo de hinchas promovió en Atlanta, en contraposición a las medidas de seguridad que el Gobierno había acordado con el FBI en Estados Unidos.

“No era un partido más”, sumó la vicepresidente al compartir el despliegue de los jugadores con el cartel de Malvinas en la cancha de Atlanta.

La oposición también aprovechó para redoblarle críticas a Monteoliva, por haber negociado la prohibición de ingresar con banderas de la Isla y alusión al reclamo de soberanía al recinto, tal como había informado El Cronista. Consultada sobre esa decisión, fue tajante: “‘las Malvinas son argentinas’ es contenido político”, dijo, y volvió sobre el mismo argumento al referirse al “mapita” de las islas en una entrevista con Cristina Pérez.

Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad (Prensa Presidencia)
Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad (Prensa Presidencia)

Esa definición había generado rechazo en la oposición. “Para Monteoliva que lo mira por TV”, se burló el diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro. Antes, el diputado radical Pablo Juliano había cuestionado que “los funcionarios viajan a Atlanta para negociar que no seamos provocativos defendiendo lo nuestro”, mientras que el socialista Esteban Paulón presentó un proyecto de resolución para repudiar las declaraciones de Monteoliva, al considerar que la soberanía sobre las islas “no es un mensaje político” sino “un mandato constitucional irrenunciable”.