El Gobierno actualizó las tarifas de gas y electricidad, y aumentó el tope de consumo cubierto por subsidio. La decisión se da en medio de la suba del precio internacional de la energía.
La decisión del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) tuvo dos dimensiones.
Por un lado, determinó el aumento del tope de consumo bonificable, esto es, el monto máximo de consumo que es cubierto por el subsidio.
Así, en el caso de la electricidad, lo llevó de 150 kilowatts hora mensuales a 200.
La decisión revierte la baja que estaba prevista en el cronograma original del esquema de subsidios energéticos focalizados (SEF), que preveía una baja escalonada.
Dentro de esta misma decisión, se incrementó la bonificación extraordinaria en el caso de la electricidad. Esta se llevó de un 50% al 75% de cobertura del consumo, con el tope mencionado anteriormente.

En el gas natural se extiende la ampliación que se había llevado al 75% del consumo.
El plan original que cambió el esquema de subsidios establecía que los hogares se dividirían entre los que perciben la bonificación y los que no. Para ambos servicios, la cobertura sería del 50% del consumo con topes que variaban según la estacionalidad. A comienzos de año el tope se fijo en 75% para ir bajando progresivamente a lo largo del año. El salto internacional del precio de la energía interrumpió este plan.
El esquema de subsidios determina que la cobertura de los mismos alcanza a los hogares que tengan ingresos inferiores a tres canastas básicas totales, certificado de vivienda del ReNaBaP, un integrante con pensión de veterano de Malvinas o un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
La decisión, explicaron desde el Gobierno, responde a la suba internacional de los costos de la energía y busca mitigar el impacto en las facturas de los hogares.
El aumento de la cobertura coincide también con un período en el que se proyecta una caída del consumo, principalmente por el comienzo de las temperaturas templadas.
En paralelo, se anunciaron los aumentos de las tarifas para septiembre.
En el caso de la electricidad, el aumento será de 1,75%, mientras que en el gas será de 1,40%. Ambas subas se mantienen por debajo de la inflación registrada en julio (2,1%) y en línea con las estimaciones privadas para la inflación de agosto, que oscilan entre 1,4% y 1,7%.

En el caso de la energía eléctrica, esto aplicará en particular para las empresas que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Edenor y Edesur. Para el gas, el aumento será de aplicación nacional.
Desde el oficialismo aseguran que con esto buscan proteger a los mas vulnerables sin resignar el proceso de normalización tarifaria ni las metas fiscales. Según consideraron, la ampliación de la cobertura coincide con un período de merma del consumo que, con la actualización de tarifas, permitiría neutralizar los cambios en el gasto y no afectaría los objetivos fiscales.



