El anticipo del proyecto del Presupuesto 2027 plasmó la estrategia financiera que tendrá el Gobierno de cara al año próximo, cuando enfrentará vencimientos de deuda por u$s 24.900 millones.
En el texto difundido por el Ministerio de Economía, especificaron que la estrategia financiera para el año próximo se centrará en la extensión de plazos de los vencimientos de deuda, la diversificación de fuentes de financiamiento y la minimización del costo de refinanciación de la deuda pública.
Con esto, ratifica que el Gobierno no saldrá a los mercados internacionales de deuda salvo que el costo de ese financiamiento sea inferior a los de aquellas fuentes que se encuentran disponibles.
En el proyecto de Presupuesto el Gobierno plasma el endeudamiento total que buscará colocar el año próximo, el cual debe ser aprobado por el Congreso. Allí, discrimina también las colocaciones locales y si perseguirá colocaciones en el exterior por parte del Tesoro.

Lo planteado va en línea con el programa financiero presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, en julio.
En él, se detallan las fuentes de financiamiento y los compromisos que se deben cubrir el año próximo.
El Gobierno espera entrar a 2027 con un excedente u$s 3700 millones que obtendrá este año. Con esa base, busca también captar fondos a partir de compras de divisas al Banco Central (u$s 4900 millones), refinanciaciones de vencimientos intra sector público (u$s 1800 millones), desembolsos del FMI (u$s 1700 millones), fondos de organismos internacionales (u$s 4200 millones), emisiones de deuda local (u$s 5000 millones), otras fuentes de financiamiento (u$s 2000 millones) y por privatizaciones (u$s 1500 millones).
El programa financiero ya no contemplaba colocaciones internacionales de deuda, aunque si se mencionó como una opcionalidad que el Gobierno tendrá en carpeta en caso de que, por su costo, se vuelva conveniente. Esto dependerá de la evolución del riesgo país, que este martes se vio presionado al alza por la volatilidad internacional.

“La consolidación del superávit fiscal, la limpieza en la hoja de balance del Banco Central y la desaceleración de la inflación permitieron una profunda mejora en el perfil financiero del país”, detalló el Ejecutivo.
“La relación entre la deuda bruta y el PIB mostró una marcada reducción, pasando del 156,6% a fines de 2023 al 71,4% a julio de 2026. Esta mejora de las condiciones macroeconómicas se reflejó en sucesivas revisiones al alza de la calificación soberana por parte de agencias internacionales (Fitch, S&P y Moody’s) y en una significativa reducción del riesgo país”, explicaron desde el Palacio de Hacienda.
En materia de privatizaciones, una de las fuentes de financiamiento que se dinamizaron en los últimos meses, el Gobierno espera en 2027 sumar u$s 1500 millones. Las mismas tendrán varias novedades encadenadas. En primer lugar, se estiman unos u$s 500 millones que podrían ingresar por la venta de Aysa, mientras que en paralelo se espera un alivio del gasto por el frente de las concesiones de los tres ramales del Belgrano Cargas, que se adjudicarán durante el primer cuatrimestre del año próximo. Además, se acerca la venta de dos centrales termoeléctricas en manos de Enarsa que saldrán a la venta en las próximas semanas.



