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La suba internacional del petróleo sumó presión a las condiciones ya ríspidas del transporte en el mercado interno. Los reclamos de las empresas de colectivos se sumaron a los de los transportistas de granos. Mientras, se extiende el recorte en los subsidios.

Pese a que el precio internacional del petróleo bajó luego de que se anunciara el alto al fuego de la guerra en Medio Oriente por dos semanas, igualmente este se mantiene más de u$s 20 por encima de su valor en los días previos al conflicto.

En Argentina rige un acuerdo impulsado por YPF para contener la suba de precios en surtidores, pero este no traducirá la baja del precio internacional en las distribuidoras minoristas.

En este escenario, las previsiones marcan una cosecha récord del agro, que arrimaría más de u$s 34.000 millones. El Gobierno ya hizo sus planes anuales con ese escenario. Y cualquier alteración en ese flujo de divisas proyectado es seguido con atención.

Transporte de cargas

Los transportistas acusan recibo de la suba del gasoil y buscan trasladar el aumento a las tarifas del transporte de cereales y oleaginosas. Las asociaciones están divididas.

La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) abandonó el año pasado la mesa que fijaba la tarifa de referencia para el agro y anunció un esquema de aumentos y la diferenciación entre costos fijos y variables.

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Fuente: Shutterstock
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Así, los trayectos cortos tendrán un costo de $23.389 por tonelada, paralelos viajes de 500 kilómetros será de $77.700 y para los de 1500 kilómetros, la tarifa de referencia será de $148.417 por tonelada. También plasman que la estadía tendrá un costo de $223.180 por día.

Mientras tanto, desde la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC) subrayaron la falta de acuerdo de la mesa de tarifas del transporte del agro tras rechazar la propuesta “en un contexto marcado por el fuerte incremento de costos, especialmente del combustible”.

La cámara marcó que declara el estado de alerta y movilización. Sin embargo, anunciaron un aumento de las tarifas del 12%, con precios finales inferiores a los de FADEEAC.

Las entidades del agro reaccionaron a este escenario. La Cámara de Puertos Comerciales, la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales manifestaron su “profunda preocupación ante la creciente conflictividad” en el transporte de carga, con retenes en rutas y accesos a los puertos.

“La medida de fuerza por el reclamo de una recomposición tarifaria es debido al incremento de los costos operativos, principalmente del combustible. Si bien entendemos el planteo de fondo, la falta de acuerdo y el rechazo de la propuesta ofrecida está afectando el desarrollo de la logística en plena cosecha”, plasmaron los agroexportadores, ya que genera demoras en los embarques e incumplimientos de contratos en el exterior y dificulta el ingreso de divisas.

Transporte público

Las empresas de colectivos se reunirán este jueves con la Secretaría de Transporte con la expectativa de conseguir que se les cubra el aumento del 25% que se dio en el gasoil en el último mes, que acompañe la estructura de precios y subsidios y reconozca el aumento. Las empresas denuncian que el Gobierno reconoce un costo del gasoil de $ 1744, mientras que en surtidor pagan más de $ 2000.

Además, advierten que registran una deuda de subsidios por atributos sociales de unos $ 50.000 millones, que sumado a otros conceptos asciende a $ 150.000 millones.

Ante los aumentos de los costos, las empresas optaron por recortar los servicios en hasta un 30% desde el primero de abril, generando fuertes complicaciones para los usuarios, en especial en hora pico.

Las empresas confirmaron la recepción de los pagos por parte del Gobierno para cubrir los subsidios y anunciaron que se normalizarán los servicios a lo largo del 9 de abril.

Sin embargo, desde la Unión Tranviaria Automotor anunciaron que no prestarán servicio el mismo día, ya que aún no les fueron acreditados los salarios.

La reunión entre las empresas y el Gobierno sigue vigente para discutir la deuda que reclaman las empresas y otros conceptos, como el aumento del combustible.

Las entidades aseguran que sin acuerdo, no circularán los colectivos.

Los aumentos en las tarifas de transporte se dan desde antes del conflicto bélico. Desde diciembre de 2023 las tarifas de transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires aumentó un 996%, según analizó el Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA, y se acercan al nivel registrado en 2019. En el resto de las provincias, en promedio están un 42% por encima del nivel de ese período.

Solo en marzo, las líneas de la Ciudad de Buenos Aires aumentaron un 4,9%, en línea con el criterio de actualización de inflación más un 2%. En las líneas a cargo de la Nación, subieron un 31,4% respecto del valor actualizado en noviembre. En promedio, el aumento fue del 14,8% mensual, dejando al trimestre con una suba del 21,4%, casi dos veces y media lo que alcanzaría la inflación en el mismo período.

A pesar del aumento de las tarifas, los ingresos, destacan las empresas, no alcanzan a cubrir los costos de circulación.

Es que en paralelo se mantuvo la decisión de recortar los subsidios a las compañías: desde 2023 se redujeron las compensaciones al transporte en el AMBA para colectivos y subtes en un 34%. En marzo, los fondos destinados a subsidios al transporte se contrajeron en un 33,3% interanual real, mientras que en el primer trimestre suman una baja del 25,3%, estimó Analytica.