Tras los alarmantes datos expuestos en la apertura de una jornada a favor del comercio licito, donde la Cámara Argentina del Comercio (CAC) advirtió que el contrabando de celulares ya absorbe el 35% del mercado y las fronteras permeables facilitan pérdidas fiscales de hasta u$s 3000 millones anuales, el debate se enfocó en el impacto directo sobre las empresas.
Fue en el panel “Comercio Legal versus Comercio Gris” donde referentes de multinacionales de la región le pusieron datos concretos a la problemática que se vuelve central en un contexto de caída del consumo local y mayor competencia de bienes importados.
La premisa de los ejecutivos fue unánime: la venta ilegal en América Latina dejó de ser un “fenómeno hormiga” de puesteros callejeros para convertirse en un negocio de estructuras criminales transnacionales.
Manuel Sánchez Gómez, director General de Frávega y moderador lo expuso: “Estamos hablando de organizaciones grandes, que son poderosas", dijo el directivo de la CAC y aseguró que “requieren mucha tarea y actividad conjunta”.
Pérdidas millonarias y mutación del delito
Según datos de la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI), que presentó Matías Noetinger, su titular, el comercio ilegal representa en promedio el 5% del PBI mundial, llegando a registrar picos de hasta el 8% mercados como Argentina, Brasil y México.

Las industrias más afectadas son aquellas con marcas de alto valor de exclusividad y donde la brecha entre el bajo costo de producción ilegal y el precio formal de venta genera márgenes de ganancia abismales para los criminales.
Las problemáticas se concentran en sectores clave.
El cigarrillo se consolidó como el bien legal más contrabandeado del mundo, explicó Juan José Benítez (Philip Morris Argentina); mientras la media global de ilegalidad es de uno de cada diez cigarrillos, en nuestra región “tres de cada diez son ilegales”.
El mapa regional expone realidades críticas: Chile registra un 60% de mercado ilegal, Ecuador un 84%, Uruguay un 38% y Brasil un 36%. El principal polo emisor es Paraguay que, según precisó Benítez “tiene capacidad para consumir 1.4 billones de cigarrillos al año y tienen capacidad de producción de 70 billones de cigarrillos”.
El sector de celulares sufre una escalada sin precedentes del llamado mercado gris. María Eugenia Mayans (Lenovo-Motorola) describió cómo identificaron el problema mediante el rastreo del código IMEI cuando los dispositivos se conectan a las redes.

“Empezamos a ver que las activaciones que teníamos acá en la Argentina provenían de otras regiones y otros países. Dispositivos que no están listos para operar aquí”. La ejecutiva alertó sobre la velocidad de este avance en el mercado local: “Al principio del año manejábamos un 5, después fue jalando a un 10, a un 15, y hoy estamos en uno de cada tres celulares”.
Para dimensionar, mencionó que se trata de 3 millones de unidades, lo que equivale a 130 contenedores de 45 pies, con mercadería ilegal.

Las marcas de indumentaria y calzado: sufren pérdidas masivas debido a la falsificación marcaria.
Además, Francisco Morello (Adidas Argentina) expuso las trabas operativas y burocráticas que enfrenta el sector formal a nivel judicial al señalar que “siempre corres un poco atrás de la liebre” y reclamó: “¿Cómo podemos trabajar juntos para que, de vuelta, esos procesos no tengan la lentitud que hoy tienen? ¿Para que esa mercadería no quede en un depósito años de años desintegrándose?”.
A la par se destacan el comercio de alimentos y bebidas. Desde el sector que representa a los supermercados alertaron por el creciente comercio ilegal de yerba mate.
El factor humano y las acciones privadas
Durante la jornada se alertó que las mafias ya no sólo evaden impuestos, sino que operan bajo modalidades complejas de trata laboral.

Benítez ilustró esta cruda realidad al relatar el desmantelamiento de dos fábricas clandestinas en San Luis: “Quienes operaban esas fábricas estaban en condiciones de trata laboral, encerrados dentro de la fábrica tenían retenidos sus documentos y dentro de la fábrica no solo estaban cerrados sino que había inhibidores de señal”. En dicho operativo se incautaron 14 millones de estampillas fiscales falsas, un eslabón clave si se tiene en cuenta que este sector afronta “un impuesto del 80% del valor de los cigarrillos”.
Frente a este escenario, los líderes corporativos han delineado propuestas concretas centradas en la :tecnología, la transparencia fiscal y la sostenibilidad.
Mayans destacó que “nuestro producto cuenta con la ventaja de la tecnología para hacer cruzar los datos en toda la cadena de comercialización y hacer más efectivo ese control”.
Desde el sector tabacalero formal urgió a las autoridades de control a auditar las notorias asimetrías en las declaraciones de impuestos de ciertas empresas del mercado local, una maniobra que debilita al sector legal.
Benítez denunció que existen firmas que informan ante la agencia de recaudación (ARCA) valores fiscales irrisorios de $58 pesos por paquete cuando ninguno baja de $2000 en el comercio formal. “Estamos hablando de una pérdida de recaudación de algo así como u$s 1500 millones anuales que se pierde por la subdeclaración impositiva”.
Del decomiso al impacto social
Como alternativa a la destrucción de materiales falsificados o a su abandono en depósitos del Estado, Adidas Argentina propuso e implementa un programa de reciclaje con fines sociales.

“Nosotros les pedimos a los juzgados que toda la indumentaria y el calzado que ellos incautan, nos lo devuelvan, y nosotros lo reciclamos; hacemos artículos deportivos que después, a través de fundaciones con las que trabajamos, se lo devolvemos a los niños y a las niñas para que puedan tener desarrollos deportivos”, contó Morello.
Para cerrar, el ejecutivo pidió defender la industria local que fabrica más de 1.200.000 artículos de fútbol anuales en Villa Lugano.
Enemigo transnacional
En consenso, los expositores indicaron que el comercio ilegal ya no puede ser abordado como una simple infracción comercial ya que está impulsado por estructuras delictivas transnacionales con objetivos profundos.

“Necesitan generar ingresos para después imponer sus ideas y reemplazar nuestro sistema de vida; utilizan cigarrillos, cervezas, celulares, electrodomésticos, llantas, textil, lo que fuere que les deje más ganancia a menor riesgo”, resumió Benitez.
A este escenario de “fronteras permeables” e “innovación delictiva” se suma el impacto del desborde del régimen courier (que saltó de 300.000 a 1,6 millones de envíos por mes). Las cámaras industriales cuestionan que este sistema se termina utilizando como una vía de competencia desleal y “microcontrabando” que afecta a la producción local.
En este marco y frente a un Gobierno que “no quiere más controles” el sector privado exigió la articulación con los organismos públicos para proteger el empleo, las inversiones y la seguridad económica. “Tratar de que el comercio sea cada vez más ilícito y no lo contrario”, concluyó Mayans.






