

Los salarios registraron en febrero un incremento promedio del 2,4% mensual, según el índice que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
De esta manera, los ingresos de los trabajadores acumularon una recomposición del 5% en el primer bimestre del año, mientras que en la medición interanual el indicador oficial marcó un avance del 35,8%.
El dato vuelve a poner sobre la mesa la puja distributiva y la carrera de los ingresos frente a la nominalidad de la economía. Al contrastar el desempeño salarial de febrero con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el tablero refleja una dinámica marcadamente heterogénea. Es que lejos de un comportamiento uniforme, la capacidad de compra de los trabajadores dependió casi de manera exclusiva de su modalidad de contratación y de su empleador.
La radiografía fina del informe revela que el verdadero motor del repunte salarial de febrero fue el sector privado no registrado. Los trabajadores informales anotaron un salto mensual del 4,6%, despegándose del resto de los segmentos.

En la vereda opuesta, los empleados del sector privado registrado, históricamente el ancla de estabilidad de los ingresos, mostraron la performance más floja del mes con un alza de apenas 1,6%.
Por su parte, los sueldos del sector público se ubicaron en una franja intermedia al registrar una mejora del 2,3%.
Esta dispersión se vuelve aún más nítida al observar lo que ocurrió en 2025. En términos interanuales, frente a un índice general que avanzó 35,8%, el segmento de los trabajadores informales experimentó un ajuste del 75,1%, consolidando una recomposición en la base de la pirámide laboral.

Muy por debajo de esa línea quedaron los trabajadores formales, tanto del sector privado como del público, que anotaron incrementos casi idénticos en torno al 27% (27,6% y 27,4%, respectivamente).
Hacia el interior de la administración pública, el reporte del organismo estadístico también expone asimetrías producto del sesgo fiscal.
Durante el segundo mes del año, los salarios de los empleados públicos provinciales crecieron un 2,9%, logrando un mayor margen de actualización. En efecto, frente a la dura austeridad que rige a nivel federal, la pauta salarial del sector público nacional avanzó a un ritmo casi marginal del 0,6% mensual, acumulando un modesto 2,7% en los primeros dos meses de 2026.
La estadística confirma que la fragmentación del mercado laboral argentino sigue marcando el pulso del poder adquisitivo. Mientras la franja no registrada tracciona los promedios hacia arriba, los asalariados formales y los estatales nacionales exhiben un ritmo de paritarias mucho más acotado.




