El cierre de 2025 mostró los indicadores de la actividad económica del gobierno de Javier Milei hasta el final del año pasado: la actividad creció 4,4% contra 2024 pero al mismo tiempo el desempleo escaló al mayor nivel desde la pandemia, el 7,5%, con picos de hasta casi 17% en el segmento de jóvenes hasta 29 años.
Con ese escenario, más la inflación que no cede en pleno impacto de la guerra sobre los combustibles y con escándalos como el caso Libra y las revelaciones sobre la vida del jefe de Gabinete Manuel Adorni, en el Ministerio de Economía se abrazan a dar la batalla cultural hasta que el contexto mejore.

Así, como otras administraciones buscaron mostrar empresas en “reconversión” ante la apertura de importaciones que desplazan producción local y hasta armaron departamentos dedicados a asistir esos procesos, en este caso el propio jefe del Palacio de Hacienda se pone al frente de la exposición de casos de “adaptación exitosa” a los nuevos tiempos para delatar lo que considera otros casos que no pueden, no quieren o no logran hacerlo.
Para Economía, el caso “de éxito” de esta presentación del estado de cosas es el de la fábrica de termos Lumilagro, que tras la posibilidad de traer su producción desde Asia despidió personal y se convirtió más en un distribuidor en el mercado local con posibilidades de exportar.
Durante su participación en el Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Caputo contrapuso los casos abiertamente. “Hay empresarios que toman una actitud y otros que toman otra”, dijo y se metió a hablar de neumáticos y termos. “Uno dijo ‘si no puedo cazar en el zoológico, cierro’”, dijo respecto del caso de Fate, con 920 despidos y clausura de la producción local.
Y de inmediato contrapuso: “Lo mismo podía haber dicho Lumilagro, ‘entran los termos Stanley, Lumilagro cierro mañana’, pero no, hoy tiene un producto mejor, más barato, exporta y tiene récord de ventas”. A criterio del ministro, “Lumilagro está aprovechando la apertura porque eso le da escala, ahora en vez de tener 48 millones de potenciales compradores tiene 8000 millones, dice puedo exportar, pum para arriba”.
“Tenemos que encontrar más casos como el de Lumilagro para mostrar que el modelo está dando frutos, no sólo generando caídos y pérdida de empleo”, se sinceró una fuente del Palacio de Hacienda que al mismo tiempo celebró la actitud de la compañía en redes sociales, que de golpe se transformó en un militante del nuevo modelo con posteos al límite de lo agresivo.
En las últimas horas, cuando un usuario les subrayó que habían despedido 100 personas a partir del cambio en la orientación del negocio que resalta el Gobierno, la cuenta oficial de la empresa le había respondido: “¿Ustedes qué opinan, preferirían que los volvamos a contratar y que vuelvas a tener que pagar $100 mil pesos por un termo de calidad?” El mensaje continuó: “Nos reconvertimos para volver a crecer como en los 70 cuando dejamos de soplar las botellas a pulmón y nos automatizamos”. Y cerró: “Ahora podés tener el mejor termo para tu mate al mejor costo”.
El mensaje se volvió viral. Para sorpresa del gobierno, una empresa privada estaba defendiendo con la misma vehemencia que los funcionarios el giro productivo que está produciendo pérdida de puestos de trabajo frente al que el Poder Ejecutivo se para dando como explicación que es un “daño colateral” de la baja de precio que beneficia a muchas más gente.
Sin embargo, en la empresa que hoy maneja Martín Nadler, heredero de la familia que históricamente fabricó los termos, alguien registró que el impacto del tuit tal vez había ido demasiado lejos, por lo que el posteo desapareció.
Al poco tiempo, fue reemplazado por otro mensaje donde se asume que “toda reconversión es dolorosa” y que “ninguna empresa pone las reglas de juego”. Además, sostuvieron: “No hemos despedido a 1 sola persona. Todos los retiros fueron por común acuerdo para adaptarnos, SOBREVIVIR y volver a CRECER”. Y añadieron: “Si por el contrario decidiéramos no adaptarnos, terminaríamos perdiendo con la competencia y cerrando”. Sobre el final, prometieron que este proceso les permitirá “volver a dar más trabajo”, incluso “más del que daban antes”.
Si bien no hay hoy en funcionamiento ningún área que trabaje en la reconversión de sectores, en el entorno de Caputo se muestran por estas horas encontrar otros casos tipo Lumilagro de adaptación exitosa. “Y si encima defienden el proceso con ese énfasis mejor”, dicen y sondean los sectores de autopartes, electrónica y textiles para tratar de potenciar el mismo mensaje. De hecho “Toto” también dijo en IAEF que hay distintos empresarios de indumentaria, unos que se animan a competir y otros que no.
Casi bromeando, chicanean con que lo ideal sería lograr que haya empresas “cabezas de termo” -como Lumilagro- que pongan el pecho en tiempos de dificultades económicas y con más promesas que realidades en materia de inversión, producción y contrataciones que no sean a tiempo parcial, en plataformas o en la informalidad.
A la espera de que los anuncios de inversión ligados al régimen RIGI finalmente se confirmen en bajada concreta de dólares que muevan el terreno, en el mercado tienen como estimación, según números de la firma EcoGo, que más allá de los mensajes oficiales y las cifras grandilocuentes, en los próximos dos años se confirmarían u$s 6000 millones por todo concepto.
Y hay una novedad que genera intrigas entre los gobernadores de la Patagonia. La empresa Sur Energy, con la que la firma dueña de ChatGPT, Open IA, anunció que invertirá en data centers por u$s 25.000 millones a largo plazo ya definió en qué provincia finalmente desembarcará con los primeros trabajos de infraestructura energética. Lo comunicaría en las próximas semanas.









