En esta noticia
“Acabamos de firmar un acuerdo a nivel técnico con el FMI. Les recomiendo leerlo. Muestra la relación extraordinaria que tenemos con el Fondo en todos los niveles”, comenzó diciendo el ministro de Economía Luis Caputo ante los inversores y bancos convocados por el JP Morgan en el Park Hyatt, donde remarcó el “apoyo pleno” del organismo.
Con esa introducción, Caputo le dio lugar a José Luis Daza que llevó adelante una presentación ante los hombres y mujeres de negocio que quisieron escuchar sobre la Argentina. A la salida del encuentro, Caputo sostuvo que la inflación no es un tema que preocupe y destacó el optimismo que hay sobre el país.
A la hora de las preguntas, las consultas siguieron girando sobre cómo asegurar los fondos para pagar los vencimientos de deuda. En ese sentido, Caputo, quien también estaba acompañado por el segundo del BCRA, Vladimir Werning, anticipó que se preparan para tomar fondos “alternativos a niveles significativamente más bajos que los del mercado”.
“Tenemos un camino detallado para todos los próximos pagos que debemos hacer. Iniciamos un programa local de deuda en dólares en Argentina”, recordó el titular del Palacio de Hacienda. “Hay otras fuentes. Estamos explorando distintas alternativas a niveles significativamente más bajos que los del mercado”, enfatizó. Y explicó que por ese motivo no acudieron todavía a los mercados internacionales.

“Sería irresponsable hacerlo a tasas significativamente más altas de las que podemos conseguir ahora. Pronto tendrán novedades sobre esto”, señaló sobre el mecanismo que está cerrando el equipo.
El otro punto para cerrar el gap de financiamiento es “vender activos”, como ya anticipó sobre las privatizaciones, terrenos o inmuebles estatales, junto con otras alternativas. De esta forma, Caputo sostuvo: “no necesitamos ir a los mercados internacionales por otro año y medio”.
Y reiteró que si el riesgo país acompaña, pueden salir el mercado. “Creemos que el riesgo país de Argentina debería ser significativamente más bajo. Nuestra responsabilidad es ir por opciones más baratas”, planteó.
Por su parte, Daza repitió una presentación similar a la que llevó al recientes encuentros como el del IAEF y aseguró que el programa económico “ha entrado en el punto dulce” donde convergen las medidas de los últimos años.
En su exposición, el viceministro remarcó que el quiebre se dio a partir del ordenamiento fiscal, identificado como la causa central de la inflación. Y, pese al 3,4% de marzo y la volatilidad de la economía, remarcó que “la baja de precios vino acompañada por una recuperación de la actividad” desde la asunción de Milei, con superávits consecutivos y una apertura económica “dramática”.
Daza reconoció que persisten efectos sobre expectativas, en especial las inflacionarias, pero consideró que la economía está entrando en un “equilibrio” que derivará en un Estado más estable.

Como señal de la confianza, reiteró que con la baja de las tasas de interés de corto también se redujeron las de largo plazo. Y enfatizó la acumulación de reservas por parte del Banco Central por encima de lo acordado con el FMI y la convergencia del mercado hacia ese nuevo escenario en términos del tipo de cambio, en paralelo con la implementación de controles de capital y la flexibilización para la repatriación de utilidades.
El futuro de las reformas
Finalmente, destacó que las reformas estructurales —como la laboral y cambios regulatorios— junto con la estabilización financiera están alineándose para sostener el crecimiento, con expectativas de un buen segundo semestre.
Entre los signos de confianza, proyectó la posibilidad de superávit de cuenta corriente. Entre los resultados, resaltó la caída de la pobreza en más de 11 millones de personas y el impulso exportador, con crecimiento en energía y minería además del tradicional agro.
Tras la presentación en el Park Hyatt, regresaron el Fondo Monetario Internacional, donde transcurren por estos días también reuniones de ministros del G20 y con organismos internacionales como Banco Mundial y BID.



