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Ni scaloneta, ni Mickey       

Uno de los temas que más se esperanzó el Gobierno en conseguir, por intermedio del fuerte vínculo entre Javier Milei y Donald Trump, era avanzar durante este semestre con la incorporación de Argentina en el programa del Visa Waiver. Se trata del sistema que permite a los ciudadanos de determinadas nacionales viajar al país norteamericano sin necesidad de tramitar una visa tradicional.      

 Si bien ese acuerdo “prosigue por los carriles protocolares”, no logró la velocidad ansiada por la Casa Rosada. En aquel anuncio realizado el 28 de febrero de 2025 entre el presidente y la Secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Kristi Noem, los funcionarios cercanos al líder libertario pensaban en grande. “Queremos llegar con la exención de la visa aprobada antes de que llegue al mundial. Apostamos a eso”, decían ministros de la mesa chica. Lo llegaron a manifestar públicamente, y con entusiasmo, el excanciller Gerardo Werthein y el director de Cooperación Internacional del Ministerio de Seguridad, Alberto Fohrig.      

Al igual que otros temas anestesiados durante los últimos meses por el Salón Oval, la tratativa para la inclusión del país atraviesa laberintos administrativos.     

Javier Milei y Kristi Noen en la Casa Rosada.
Javier Milei y Kristi Noen en la Casa Rosada.

 “Estamos trabajando varios ministerios, es un proceso de muchos pasos. Y el cronograma que tenemos va hasta 2027. Lamentablemente no llegamos para el mundial, no hay posibilidad humana de acomodar todo de acá a junio”, resumieron dos fuentes dedicadas a estas gestiones, mientras caminaban entre despechos.     

El Gobierno ansiaba con colgarse la medalla de un anuncio de alto impacto: que todos los argentinos, habilitados por este programa, puedan llenar las sedes mundialistas para alentar a Messi y a todo el equipo campeón del mundo. No habrá milagro: la B2 cuesta 435 dólares, casi el triple que en 2025, y está saturada de decenas de miles de pedidos especiales por la copa.    

Cruces internos por el nuevo índice del INDEC    

El Gobierno salió rápidamente a cruzar las afirmaciones de periodistas y algunos economistas que aseveraban que la nueva medición de inflación del INDEC superaría el 3% mensual, en el marco de la controvertida salida de Marco Lavagna.   

 Utilizando criterios técnicos, el ministro de Economía indicó que sus cálculos daban que el índice, en realidad, sería menor al 2,5%, siendo éste el número que manejaba extraoficialmente. Sin embargo, el Banco Central había advertido que la nueva metodología, entre otros motivos, podría traer “incertidumbre” en las proyecciones de desinflación.     

INDEC

Este informe de la entidad monetaria fue compartido, en voz baja, por algunos miembros del equipo económico. En el primer piso de la Rosada, algunos funcionarios intentaron ensayar una defensa a la explicación del ministro Luis Caputo para el dato de enero, pero admitieron que se esperaba un notorio incremento para las mediciones de febrero y marzo.      

“Está claro que en febrero y marzo esa metodología iba a dar más. Se iba a disparar la inflación porque, al cambiar los porcentajes de ponderación de algunos rubros, es evidente que sería mayor y ponía en riesgo las perspectivas”, explicó una fuente calificada y de circulación diaria por el Palacio de Hacienda.     

Curiosa rebeldía     

A la misma hora desfilaban algunos alfiles de la mesa chica, quienes sorpresivamente se mostraron jactándose de un acto de insubordinación a la sintonía fina entre Milei y su par norteamericano, Donald Trump.      

“Nos plantamos a lo que pidió Trump a Argentina y a otros países, le dijimos que no. No va a ocurrir”, se ufanó un funcionario de contacto diario con el presidente, quien hace referencia a un pedido de la Casa Blanca para permitir el ingreso al país de inmigrantes deportados por la gestión republicana.       

“Fue un pedido que hicieron a Argentina y a todo el continente, pero no ocurrirá”, subrayó con firmeza esta fuente que ingresa al despacho del mandatario sin tocar la puerta. Esta afirmación se hilvana con otras declaraciones oficiales off the record que confirman que la solicitud de Estados Unidos fue real, pese a la categórica desmentida oficial.