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Sonrisas para la foto, rostros adustos con Patricia
El Gobierno buscó mostrar una señal de unidad en la reunión de gabinete y en la mesa política, tras días de plena tensión y enfrentamiento a cielo abierto. En el último encuentro hubo foto y lo encabezó Manuel Adorni, junto a Karina Milei y los dos bandos que disputan el poder en Balcarce 50.
Todos se mostraron sonrientes y deslizaron oficialmente que “fue en armonía y paz”, incluso con bromas sobre la interna que ellos mismos fomentan a diario. Sin embargo, una vez que se terminaron las selfies, los gestos cambiaron. Abundó la seriedad y los reproches en torno a cómo se están encarando las negociaciones en el Congreso, en especial por la reforma electoral.

La principal apuntada fue Patricia Bullrich, quien viene de desafiar abiertamente a Manuel Adorni para que presente su declaración jurada. “Nos dicen los gobernadores que están para acompañar la eliminación de las PASO, no entendemos por qué no avanzamos”, le manifestaron a la exministra, quien recalca que no están los votos para suprimirlas ni para suspenderlas, e incita a una primaria optativa, como ocurre en Estados Unidos. El karinismo se opone y aseguran que harán “un tirito más” para cancelarlas, con o sin Patricia al mando de las conversaciones.
La Scaloneta, escollo para la agenda libertaria
El rumbo de la agenda política del Gobierno dependerá del éxito de la Scaloneta en el Mundial. Así lo temen algunos funcionarios de la mesa política cuando se les consulta sobre el devenir de los proyectos que están impulsando en el Congreso.
“Hablar de sesión durante el Mundial es difícil. Juntar quórum te la regalo”, afirmó un miembro de la mesa política al término del cónclave del martes.
Los temas más comprometidos por ese posible parate son la restricción de la cobertura del Régimen de Zonas Frías y la Ley Hojarasca, que ya recibieron media sanción. Le sigue la reforma electoral y la ley de Salud Mental.
Por lo pronto, en el Ejecutivo les pedirán este jueves a sus senadores que se mantengan “listos” para cualquier convocatoria y eviten viajes innecesarios. “Sabemos que tenemos que estar. No nos cita Scaloni, pero si el Javo”, decía entre bromas un senador que pasilleó Balcarce 50 en la última semana.
Éxodo masivo, multiempleo y desolación en el primer anillo de Milei
Se agrava la situación salarial de miles de efectivos de seguridad y militares. Tienen sueldos prácticamente congelados y con bonos “que no sirven para nada”, consignan. Si bien se trata de un panorama generalizado, se evidencia en Casa Rosada, donde los uniformados visibilizan su malestar.
“Se nos van compañeros todos los días, en cantidades y en todos los cuadros. Renuncian, directamente. Se dedican a otra cosa. No llegan a fin de mes. Últimamente muchos estamos acostumbrados a trabajar todos los días con los adicionales o conduciendo para las plataformas, pero ya se cansaron. Se van”, señaló con pesar un efectivo, de años en Balcarce 50.

Hay personal que trabaja para las fuerzas armadas que cobra entre 600 y 700 mil. En el caso de los agentes de la Policía Federal, asciende a los 900 mil, con varios años de antigüedad.
“Muchos nos dormimos parados. Es estar todo el día, todos los días por un sueldo miserable”, manifestaba un cabo, principal sostén de su familia, que, además, vende productos por Facebook para subsistir. Horas antes de su emprendimiento personal, custodia al presidente cada vez que llega a la Casa de Gobierno.




