El karma argentino pasa por la posibilidad de que vuelva al gobierno una administración populista. Y de nuevo a las andadas de la mano de las estatizaciones, déficit fiscal, reestructuraciones de deudas, mayor presión impositiva, controles de capitales y de precios. Si construir lleva años y destruir unos pocos días, en esta ocasión, la destrucción puede llevar segundos.

Hoy el riesgo país de la Argentina cedió hasta los 510 puntos tras el efecto Fitch. La Ciudad de Buenos Aires mostró la semana pasada que el riesgo CABA es de 300 puntos, algo a lo que podría llegar la Argentina. Todo se mide en probabilidades.

El riesgo país cayó a 510 puntos tras el efecto Fitch, mientras el mercado proyecta que Argentina podría acercarse al nivel de riesgo de CABA.
El riesgo país cayó a 510 puntos tras el efecto Fitch, mientras el mercado proyecta que Argentina podría acercarse al nivel de riesgo de CABA.Imagen ilustrativa (IA)

Hay una probabilidad alta de que tras los comicios del 2027 se mantengan y profundicen las reformas económicas y que el país vaya a los 300 puntos. Pero también hay otra probabilidad, baja, de que el país vuelva al populismo y que el riesgo país vuelva a los 2000 puntos.

Los 510 puntos del riesgo país hoy es resultado de esos dos escenarios ponderados por sus probabilidades. Planteado en una simple ecuación, esas probabilidades “p” y “(1-p)” con esos valores estimados del riesgo país en ambos escenarios, derivarían en que hay 87% de chances de que se mantengan las reformas y 13% de que sean revertidas para el mercado.

Así el riesgo país puede acercarse al de CABA en función de que ceda ese 13% de probabilidades del ejemplo. O bien puede ser de que el candidato de la oposición a LLA se vaya modernizando y adoptando y profundizando las medidas ya adoptadas por Javier Milei. En ese caso, los 2000 de riesgo país en ese escenario bajarían y se acercarían a los 500 puntos. Ojalá sea así. Argentina sería tan normal como lo son sus vecinos. Adiós al péndulo.