La economía no está bien y potencia las dudas sobre la sustentabilidad política del modelo Milei. Los inversores locales tienen presente esta realidad, porque la viven y padecen todos los días. Pero más allá de ese temor, están lejos de huir de los activos argentinos.

Por esa razón, más allá de identificar argumentos para entender la suba del riesgo país por encima de los 800 puntos, los analistas se preguntaban por qué algunos ADR argentinos se desplomaron casi 13% y que sucedió para que papeles del sector energético, que deberían estar blindados de las dudas de largo plazo, fueran castigados con caídas de entre 4% y 6%. Y ahí las miradas inevitablemente van hacia Wall Street.

Wall Street, donde las acciones argentinas registraron fuertes caídas durante la jornada.
Wall Street, donde las acciones argentinas registraron fuertes caídas durante la jornada.

Los bonos no comenzaron mal el día. Pero a media tarde el panorama se dio vuelta y el indicador de JP Morgan llegó al nivel más alto en un año. Sucedió en medio de una jornada extraña, porque la chance de un acuerdo de última hora con Irán hizo descender el petróleo y mejoró la perfomance de las bolsas estadounidenses.

El dato de acumulación de reservas debería mejorar para calmar más a los inversores, pero justo ayer (día en el que el BCRA no hizo compras) su nivel bruto superó los u$s 50.000 millones.

¿Dónde están las dudas de los grandes fondos? La principal sigue siendo Brasil, ya que para los gestores de mercados emergentes la Argentina y su vecino comparten un barrio difícil. Y los nubarrones que amenazan la segunda mitad del mandato de Trump, inevitablemente pueden debilitar a Milei.

Hubo voces que incluyeron en la foto la reaparición en un medio como The Washington Post de Cristina Kirchner, y sus deseos vivos de seguir interviniendo en la política argentina. Todo es posible, aunque no hay que olvidar que en un mercado especulativo, solo las certezas apagan las dudas.