

El Banco de la República de Colombia decidió aumentar las tasas de interés al 10,25%, en un contexto de presiones inflacionarias persistentes y señales mixtas de la economía. El ajuste marca un giro relevante frente a los debates internos que venían apuntando a posibles recortes graduales.
La determinación no fue unánime. La mayoría de la Junta Directiva respaldó el incremento de 100 puntos básicos, mientras que otros miembros plantearon alternativas menos restrictivas. Aun así, el emisor dejó claro que la prioridad sigue siendo contener la inflación y reconducirla hacia la meta oficial.
Inflación y expectativas, en el centro del debate
Uno de los factores clave para elevar la tasa de política monetaria fue el comportamiento de los precios. Aunque la inflación total mostró una leve moderación en diciembre, el componente básico (que excluye alimentos y regulados) registró un repunte, lo que encendió alertas sobre presiones subyacentes más persistentes.

A esto se sumó un fuerte aumento en las expectativas de inflación. Tanto analistas como mercados financieros ajustaron al alza sus proyecciones para los próximos años, ubicándolas por encima del rango objetivo del banco central. Este deterioro en las expectativas fue determinante para justificar una postura más contractiva.
Crecimiento económico y desequilibrios externos
En materia de crecimiento económico, los indicadores del cierre de 2025 reflejan una actividad más sólida de lo previsto. El consumo privado y el gasto público mantuvieron un ritmo elevado, lo que permitió que el PIB creciera cerca de 2,9%, según estimaciones técnicas del emisor.
Sin embargo, este dinamismo también trajo costos. El déficit de la cuenta corriente continuó ampliándose, impulsado por un aumento significativo de las importaciones frente a un crecimiento más moderado de las exportaciones. La transición en la matriz exportadora, con menor peso de los productos mineroenergéticos, también influyó en este resultado.
Incertidumbre internacional y hoja de ruta futura
El Banco de la República advirtió que el entorno externo sigue siendo un foco de riesgo. Tensiones comerciales globales, conflictos geopolíticos y cambios en políticas migratorias de Estados Unidos elevan la incertidumbre internacional y afectan la percepción de riesgo sobre Colombia.

Con este panorama, la autoridad monetaria reiteró que el aumento de tasas busca asegurar que la inflación retome una senda descendente. Las próximas decisiones, subrayó la Junta, dependerán de la evolución de los datos económicos y de cómo se ajusten las expectativas en los meses siguientes.




