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Dos personas que caminaban por la costa de Finisklin, en el condado de Sligo, quedaron sorprendidas tras encontrar el cuerpo de un enorme tiburón de Groenlandia, una especie considerada entre las más antiguas y longevas del planeta. El descubrimiento generó impacto por el aspecto del animal y por las características únicas de este depredador que habita en aguas extremadamente profundas.

En un primer momento, el ejemplar fue confundido con otro tipo de tiburón, pero especialistas del Irish Whale and Dolphin Group confirmaron después su especie, un hallazgo extremadamente inusual en Irlanda. De acuerdo con los expertos, es la primera vez que un ejemplar de esta especie aparece varado en la isla.

El tiburón que puede vivir más de cinco siglos

El animal encontrado medía cerca de tres metros de largo y, según los investigadores, tendría alrededor de 150 años. Sin embargo, para esta especie esa edad apenas representa una etapa joven de desarrollo. Los científicos explicaron que el ejemplar aún no alcanzaba completamente la madurez.

El hallazgo del ejemplar causó temor entre los turistas que circulaban por la zona (Fuente: Freepik).
El hallazgo del ejemplar causó temor entre los turistas que circulaban por la zona (Fuente: Freepik).

Desde el Irish Whale and Dolphin Group señalaron que “el tiburón de Groenlandia es el vertebrado más longevo del mundo, con una esperanza de vida de varios siglos; el ejemplar más antiguo registrado superó el medio milenio”. La declaración volvió a despertar interés sobre este misterioso pez, que suele vivir a más de 2000 metros de profundidad en las frías aguas del Atlántico Norte y del Ártico.

El extraño depredador que inquieta por su apariencia

El depredador marino posee un cuerpo robusto, cabeza redondeada y pequeños ojos, características que le dan una apariencia inquietante. Además, puede alcanzar más de seis metros de longitud, convirtiéndose en uno de los tiburones más grandes del planeta. Su alimentación incluye peces, anguilas marinas e incluso mamíferos como focas y marsopas.

Pese al temor que genera su aspecto, los especialistas aclararon que esta especie no representa un peligro para los seres humanos, principalmente porque vive en aguas demasiado frías y profundas para coincidir con bañistas. El ejemplar hallado fue trasladado al Museo de Historia Natural para ser analizado y estudiar más detalles sobre un animal que sigue siendo uno de los grandes enigmas de los océanos.