

Los semáforos no siempre funcionan con la secuencia habitual de rojo, amarillo y verde. En determinadas situaciones o franjas horarias, las autoridades de tránsito pueden establecer un sistema de luces intermitentes para regular el paso de los vehículos en una intersección.
En Colombia, cuando un conductor se encuentra con una luz roja que prende y apaga de manera intermitente, no significa que el semáforo esté necesariamente averiado ni que pueda continuar sin detenerse. El Código Nacional de Tránsito establece una instrucción específica para estos casos.
¿Qué significa la luz roja intermitente de un semáforo?
El artículo 118 de la Ley 769 de 2002 establece que la luz roja intermitente se asimila a una señal de PARE. Por lo tanto, el conductor tiene la obligación de detener completamente el vehículo antes de continuar.
El Ministerio de Transporte también señala que estos semáforos pueden utilizarse en intersecciones donde existen diferentes niveles de prioridad. En esos casos, el amarillo intermitente corresponde a la vía con prelación, mientras que el rojo intermitente se utiliza para los vehículos que llegan desde una vía secundaria o de menor jerarquía.
Por este motivo, el conductor que encuentra la señal roja deberá detenerse antes de la línea de detención, observar las condiciones del tránsito y continuar únicamente cuando pueda realizar el cruce de manera segura.
Rojo y amarillo intermitente: cuál es la diferencia
Aunque ambas luces pueden aparecer de manera intermitente, no transmiten la misma instrucción.
La roja obliga a realizar una detención, como ocurre frente a una señal de PARE. La amarilla intermitente, en cambio, indica que el conductor debe avanzar con precaución y suele emplearse en la vía que tiene prioridad dentro de la intersección.
De esta manera, encontrarse con un semáforo rojo intermitente no equivale a una luz roja convencional que exige permanecer detenido hasta la aparición del verde. El conductor debe parar completamente y, después de verificar que puede hacerlo de forma segura y respetando la prelación correspondiente, continuar su recorrido.



