

Colombia atraviesa una de las mayores emergencias de los últimos años luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió gran parte del occidente del país durante la mañana de este lunes. Con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, el movimiento telúrico dejó un saldo preliminar de al menos 22 muertos, decenas de heridos y severos daños materiales en distintas regiones.
Las autoridades locales continúan trabajando entre los escombros para localizar a personas desaparecidas y asistir a los damnificados. Mientras tanto, los organismos de emergencia mantienen operativos especiales en ciudades como Pereira, Cali, Manizales, Quibdó y Buenaventura, algunas de las zonas más golpeadas por la tragedia.
El balance de víctimas continúa en aumento
Según los primeros reportes difundidos por las autoridades municipales, Pereira concentra la mayor cantidad de fallecidos, con al menos 18 víctimas confirmadas, entre ellas tres personas que se encontraban en el Aeropuerto Internacional Matecaña al momento del sismo.
En Manizales, el alcalde Jorge Eduardo Rojas confirmó tres muertes, mientras que la alcaldesa de Buenaventura, Ligia del Carmen Córdoba, informó el fallecimiento de una persona en esa ciudad.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas, ya que continúan las tareas de rescate en distintos puntos del país.
Cali reportó edificios derrumbados y personas atrapadas
La capital del Valle del Cauca sufrió algunos de los daños más importantes. El alcalde Alejandro Eder aseguró que al menos 20 estructuras colapsaron y que todavía habría personas atrapadas bajo los escombros.

Los equipos de emergencia trabajan en diferentes sectores de la ciudad, entre ellos el barrio Capri y la Avenida Roosevelt, donde varias edificaciones resultaron destruidas o sufrieron daños estructurales de consideración.
Ante la magnitud del desastre, el mandatario local solicitó apoyo a Bogotá y Medellín para reforzar las tareas de rescate.
Seis aeropuertos suspendieron sus operaciones
La Aeronáutica Civil informó que los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura permanecerán cerrados temporalmente mientras se realizan inspecciones para determinar el alcance de los daños.
Además, algunas carreteras del occidente colombiano fueron clausuradas por derrumbes y deslizamientos. Uno de los cierres más importantes se registró sobre la vía Cali-Loboguerrero, donde el desprendimiento de rocas obligó a interrumpir el tránsito.
El Gobierno activó un comité de emergencia
Frente a la crisis, el presidente Abelardo De La Espriella ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta nacional y anunció que viajará a Pereira para acompañar a las comunidades afectadas.
“No están solos. El Estado está presente y actuando”, expresó el mandatario, quien asumió el cargo hace apenas unos días.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, el terremoto se produjo a las 7:34 de la mañana y alcanzó una magnitud de 7,4, convirtiéndose en uno de los movimientos sísmicos más intensos registrados en el país durante la última década.


