

El sistema ferroviario japonés ha vuelto a atraer la atención global debido a uno de sus trayectos más notables: el tramo submarino que forma parte del recorrido del Shinkansen y que cruza el estrecho de Tsugaru. Aunque fue construido hace varias décadas, la magnitud técnica y la precisión de esta obra continúan posicionándola entre los grandes logros de la ingeniería ferroviaria.
Este paso subterráneo es parte del Túnel Seikan, un corredor que conecta las islas de Honshu y Hokkaido bajo el mar. Desde su inauguración en 1988, esta estructura se ha mantenido como un referente por su longitud excepcional y por la complejidad del trabajo realizado a profundidades que pocas obras de transporte han alcanzado en el mundo.
Con más de tres décadas de operación, el tramo evidencia cómo Japón ha logrado unir dos territorios separados por el mar mediante una infraestructura estable, segura y diseñada para condiciones extremas.
Descubre el Túnel Seikan: Datos Clave
- La longitud total del proyecto es de 53.85 kilómetros.
- Este trayecto incluye 23.3 kilómetros de recorrido bajo el mar, uno de los más extensos a nivel global.
- Se encuentra situado a 140 metros por debajo del lecho marino.
- Este enlace conecta Aomori (Honshu) con Hokkaido.
- La construcción de esta obra se inició en 1971 y concluyó en 1988.

Descubre cómo opera el tramo submarino del Shinkansen
El Túnel Seikan fue concebido para facilitar el tránsito de trenes de alta velocidad y de carga. Su diseño incorpora un sistema de triple vía destinado a la operación del Hokkaido Shinkansen. A pesar de que la velocidad en el tramo submarino está regulada, el servicio preserva la precisión operativa que distingue a la red ferroviaria japonesa.
El túnel también dispone de estaciones especiales situadas bajo el mar: Tappi Kaitei y Yoshioka Kaitei, las cuales fueron construidas como puntos de emergencia y están equipadas con sistemas de ventilación, alarmas y medidas contra incendios. Estas estaciones se consideran las primeras en el mundo completamente sumergidas bajo el nivel del mar.
Una construcción que transformó la ingeniería en Japón
La construcción del túnel atravesó zonas sísmicas y requirió técnicas complejas. Para completar la obra se utilizaron casi 2,900 toneladas de explosivos y más de 168,000 toneladas de acero. Su interior mantiene una temperatura estable de 20°C y una humedad cercana al 90%.
El Túnel Seikan continúa siendo una de las obras más estudiadas del mundo y un ejemplo de ingeniería aplicada a territorios insulares. Su combinación de profundidad, longitud y resistencia lo mantiene como un referente técnico global.
Hoy, por el Seikan circulan cerca de 50 trenes al día, entre servicios de carga y pasajeros. Desde 2016, el tramo también permite el paso del Shinkansen, lo que consolidó su importancia dentro del sistema ferroviario nacional.


