

Un grupo de aspirantes al Ejército Nacional denunció situaciones que calificaron como incómodas y vulneratorias durante las pruebas médicas realizadas en Popayán para el proceso de incorporación del segundo contingente de 2026. Las jóvenes aseguraron que varios procedimientos se realizaron sin explicaciones previas ni consentimiento informado.
Según los testimonios conocidos, cerca de 70 mujeres participaron de las valoraciones entre el 14 y el 15 de mayo. Aunque las primeras pruebas transcurrieron con normalidad, las denunciantes sostienen que la situación cambió durante la revisión practicada por un médico general.
Las aspirantes afirmaron que algunas evaluaciones físicas y revisiones corporales generaron malestar y preocupación entre quienes buscaban ingresar a la institución militar. Varias de ellas aseguraron sentirse vulneradas, especialmente por la forma en que se realizaron ciertos procedimientos médicos.
Denuncias contra el Ejército por exámenes médicos en Popayán
De acuerdo con los relatos entregados a las autoridades, las aspirantes ingresaban de manera individual al consultorio para completar los controles médicos exigidos dentro del proceso de incorporación al Ejército. Allí debían realizar ejercicios físicos y posteriormente someterse a revisiones corporales.

Las denunciantes señalaron que el médico habría realizado inspecciones físicas sin explicar previamente el procedimiento ni solicitar autorización expresa. Una de las mujeres indicó que el examen incluyó contacto físico en distintas partes del cuerpo, situación que generó incomodidad entre varias participantes.
El momento más cuestionado ocurrió durante una inspección íntima que, según las aspirantes, se habría realizado de forma sorpresiva y sin suficiente información previa. Varias mujeres manifestaron haber sentido vergüenza, angustia y pérdida de control durante el procedimiento.
Además, una de las denunciantes afirmó que antes de ingresar a los exámenes una suboficial habría advertido que quien no estuviera de acuerdo con el proceso podía retirarse. Las jóvenes interpretaron esa afirmación como una presión para continuar con las pruebas y no quedar por fuera de la incorporación.
Ejército Nacional respondió a las denuncias por exámenes médicos
Tras conocerse las denuncias, el Ejército Nacional emitió un comunicado oficial en el que aseguró que existe disposición para colaborar con las investigaciones y verificar lo ocurrido durante las jornadas médicas en Popayán.
La institución explicó que los exámenes de aptitud psicofísica son realizados por profesionales de la salud y se desarrollan bajo los lineamientos establecidos por la Dirección General de Sanidad Militar. También sostuvo que el proceso de incorporación debe garantizar principios de respeto, legalidad y protección de los derechos humanos.
En el comunicado, el Ejército rechazó cualquier conducta que pueda afectar la dignidad o la integridad de las personas que participan en los procesos de selección. Asimismo, indicó que serán las autoridades competentes las encargadas de esclarecer si los procedimientos denunciados se ajustaron o no a los protocolos establecidos.
Las aspirantes solicitaron que se investigue si las valoraciones realizadas eran necesarias y si se respetaron derechos fundamentales como la intimidad, la dignidad humana y el consentimiento informado durante las pruebas médicas.



