

China avanza en el estudio de un nuevo concepto de avión comercial de enormes dimensiones, diseñado para transportar a más de 800 pasajeros y alcanzar velocidades cercanas a los 1.000 kilómetros por hora.
La iniciativa se encuentra todavía en una etapa experimental. Investigadores del Centro Chino de Investigación y Desarrollo Aerodinámico realizaron ensayos con un modelo a escala 1:52 dentro de un túnel de viento transónico para estudiar su estabilidad y rendimiento aerodinámico.
Las pruebas representan uno de los primeros pasos para determinar la viabilidad de una aeronave que, de concretarse, podría modificar la manera en que se realizan los vuelos comerciales de larga distancia.
Cómo será el gigantesco avión que prepara China
Una de las principales particularidades del proyecto es su diseño de fuselaje de ala integrada o Blended Wing Body (BWB). A diferencia de los aviones comerciales convencionales, no presenta una separación tan marcada entre el cuerpo central y las alas.
Esta configuración permite que una mayor parte de la estructura contribuya a generar sustentación. El objetivo es reducir la resistencia aerodinámica y mejorar la eficiencia en el consumo de combustible, especialmente en vuelos de larga distancia.
Para analizar su funcionamiento, los especialistas utilizaron un prototipo de aproximadamente 80 centímetros de largo y 1,6 metros de envergadura. Las pruebas reprodujeron condiciones de vuelo comprendidas entre Mach 0,4 y Mach 0,8.
En su punto máximo, el avión podría desplazarse a una velocidad cercana a los 1.000 kilómetros por hora, similar a la velocidad de crucero de los grandes aviones comerciales actuales.

Podría transportar a más de 800 pasajeros
Otro de los aspectos que llaman la atención es su capacidad. El concepto contempla espacio para más de 800 personas, una cifra que lo colocaría entre las aeronaves comerciales de mayor capacidad jamás planteadas.
Además, tendría una envergadura cercana a los 85 metros, superando incluso los aproximadamente 80 metros del Airbus A380.
Su enorme tamaño, sin embargo, también representa uno de los principales obstáculos para llevar el proyecto a la realidad.
El problema que podría tener en los aeropuertos
Las dimensiones previstas superarían el límite de 80 metros establecido para la categoría Código F de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Esto significa que, si algún día comienza a operar comercialmente, determinados aeropuertos podrían necesitar estudios y modificaciones para recibirlo de manera segura. Las adaptaciones podrían alcanzar las calles de rodaje, las plataformas y los espacios destinados al estacionamiento de aeronaves.
Por el momento, no existe una fecha oficial para fabricar un ejemplar a tamaño real ni para iniciar vuelos comerciales. El proyecto continúa en fase de investigación y sus próximas pruebas serán determinantes para establecer si el gigantesco diseño puede convertirse finalmente en una aeronave operativa.



