

Con más de 20 libros publicados, muchos de ellos, traducidos al hebreo, alemán, portugués y francés, el filósofo Santiago Kovadloff recibe a WE para conversar sobre su último título, La extinción de la diáspora judía, que agotó su primera edición. La entrevista, realizada en el marco del 19° aniversario del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que se cobró 85 vidas, dio lugar no sólo para que Kovadloff repensara el judaísmo argentino sino, también, para que reflexionara sobre el rol de la Iglesia, el antisemitismo latente y las políticas de Estado (o carencia de ellas) tendientes a esclarecer lo sucedido.
l ¿Cómo se vive el judaísmo en la Argentina?
-Es un judaísmo aglutinado en torno a los efectos del antisemitismo, una de las causas de la autoafirmación judía. La comunidad judía argentina está atravesada por el secularismo, cierto agnosticismo religioso y se apega a las tradiciones por razones más sentimentales que de fe. Hay un núcleo de pertenencia, esta afirmación de la condición judía, aunque la mayor parte de los judíos no sepa a qué se refiere. No es el campo de la fe lo que define al judío posdiaspórico, sino la insistencia de ser judío y el desconocimiento que implica. La mayoría no tiene un apego personal, salvo cuando el antisemitismo se manifiesta.
l ¿Es un antisemitismo que actúa por omisión y no por acción?
- El desprecio profundo por lo complejo y la necesidad de concebir al otro como encarnación del mal, para poder concebirse como alguien en la orilla del bien, cunde en la Argentina. No tiene un protagonismo relevante pero prospera de modo inconsciente. Cuando voló la AMIA, recibí condolencias por los que nos pasó a los judíos. ¡Voló la Ciudad! ¡La bombardearon! Nos afecta a todos. Se advierte el antisemitismo latente a través de la inocencia. O, como dijo Miguel ngel Pichetto, en el atentado a la AMIA murieron argentinos de religión judía y argentinos argentinos. En la cultura popular circula un prejuicio antisemita.
l ¿Qué lectura hizo sobre la firma del memorandum con Irán?
- El Gobierno hizo un pacto para el esclarecimiento del tema con quienes son sospechosos de haber cometido el crimen; un pacto con los genocidas. Ahmadineyad declaró que uno de sus logros fue desmontar la patraña de la shoá, la mentira del Holocausto. La Argentina pasó no solo por las evidencias que hieren la sensibilidad de los judíos sino también al espíritu democrático. El Gobierno pactó con los genocidas que atacaron la AMIA. Ello se agrava cuando el fiscal Alberto Nisman denuncia y se le impide ir a declarar a Estados Unidos. Es una etapa perversa en la evolución del conflicto y estamos frente a un Gobierno que no busca la clarificación, sino sacar rédito.
l ¿Qué rédito puede sacar?
- Eludir la clarificación tal como aparece en la enunciación de Nisman. Hay una vertiente argentina de ese atentado. Hubo figuras de este país que participaron. Habría que preguntarse hasta qué punto los servicios de inteligencia están comprometidos. ¿Qué es lo que el Gobierno no quiere decir sobre otros argentinos involucrados en la planificación de este episodio? El Gobierno necesita simular emprendimientos, como este pacto con Irán y su finalidad es la de la inacción.
l ¿Eso explica la ausencia de CFK en el acto por la AMIA?
- Le conviene estar fuera del país cuando pasa esto. No está dispuesta a sostener la memoria. No se puede sostener cuando está ausente de un duelo en el que tiene la obligación de participar porque está irresuelto ni cuando se convoca para llevar adelante a la jefatura del Ejército nacional a Milani, una figura comprometida en el campo de los derechos humanos. Es una farsa. A medida que los años pasan, la distancia entre la Justicia y la verdad se agranda.
l ¿Qué pálpito tiene para estas elecciones?
- Va a ganar el peronismo, es el que está haciendo la oferta más amplia. Es ecléctico, tiene ofertas para todos, ésa es su habilidad. El Gobierno, el sindicalismo y la oposición peronista se dicen peronistas. Si el peronismo quiere ganar, tiene que derrotar al peronismo.
l También fue ecléctica la relación de Perón con el judaísmo...
- Fue ambivalente. Por momentos, tuvo una relación muy solidaria. Y, también, muy solidaria con los jerarcas nazis. No deberíamos preguntarnos si Perón obró con sinceridad y con coherencia: obró con habilidad. Comprendió que el mantenimiento y la preservación del poder exigían oscilar con las circunstancias y tratar de estar donde preponderaba la condición de posibilidad más amplia para no perder protagonismo. Y lo hizo.
l ¿La ve hábil a Cristina?
- La vi hábil. Cuando era senadora me parecía una figura interesante. Al alcanzar el poder en su máxima expresión, se fue congelando en una concepción de intolerancia, rigidez y maniqueísmo, desarrollando estrategias de seducción patéticas.
l ¿Qué tipo de estrategias?
- El kirchnerismo redujo la pobreza y hay que reconocer que los planes de ayuda familiar son muy buenos y necesarios. Hay que mantenerlos desarrollados pero lo que no hay que hacer es congelarlos, es decir, sostener a un sector muy amplio de la población en esa situación de dependencia del Estado sin darles posibilidad de desarrollo cultural, educativo, social. El peronismo hace de la pobreza un recurso político de sustento de poder. Esto es demagógico. Lograr que después de la siembra de desaparecidos cívicos que dejó la crisis de 2001 se intente insertarlos es algo que hay que reconocerle a Kirchner. Ahora, la orientación del kirchnerismo es el populismo y la finalidad del populismo es el poder, no la ley. El oficialismo atraviesa una etapa patética. El Gobierno tiene que apoderarse de la ley para garantizar su subsistencia.
l ¿Dónde pondría el foco de la agenda, más allá de la macro?
- La disyuntiva es proyecto democrático republicano o proyecto democrático plebiscitario. Uno de los méritos del Gobierno fue explicitar qué quería: subordinar la Constitución al poder. En consecuencia, obliga a la oposición a abroquelarse en torno a un proyecto democrático republicano que no tiene historia práctica en el país. La república no fue una práctica política sino una reivindicación teórica. ¿Es posible construir una alternativa democrático-republicana que afiance la vida constitucional? Seguimos supeditando la ley a la política. La Argentina está más cerca del siglo XIX que del XXI porque no comprendió cuál era el rédito de una vida constitucional plena.
l ¿De qué está enferma la Argentina?
- Si se puede hablar de patología social, la nuestra consiste en la presunción de que el pasado no existe. Cuando una cultura no tiene capacidad de comprender su pasado, no tiene porvenir. Habrá que ver si la Argentina, algún día, puede ser una Nación.
l ¿Qué opinión tiene sobre Jorge Bergoglio?
- La Iglesia tiene una postura oficial de confraternidad con el judaísmo. El papel de la Iglesia, a partir del papado de Francisco, va a tener otro modo de incidencia en la vida nacional. A Bergoglio lo conozco. Logró articular la relación entre religión y política, algo que no es frecuente en el sector eclesiástico, de figuras que hayan entendido, desde el campo de la fe, la política como la entendió Bergoglio. Estamos frente a una figura excepcional que entendió de qué modo la religiosidad, como repertorio de valores trascendentes, se juega en el campo de la relación con el prójimo. Tiene tal humildad que no teme morir. Está desnudo en su fe. z weFichan Título: La extinción de la diáspora judía
n Autor: Santiago Kovadloff
n Sello: Emecé
n Páginas: 240











