n Las encuestas de opinión pública vienen siendo objeto de fuertes críticas. Dependiendo de quien es el favorecido, las empresas que las realizan son acusadas desde una u otra facción política. Daniel Fidner lo sabe y asegura que lo más difícil para nosotros es transmitir seguridad sobre lo que estamos haciendo, que estamos haciendo un trabajo serio.

Las encuestas de opinión pública como tal no son más que instrumentos para la toma de decisiones. Una foto de lo que sucede en ese momento.

Sin embargo, este joven CEO, de nacionalidad británica, que disfruta de la tranquilidad de las oficinas nuevas en el bajo de Belgrano y que posee un master en Política Económica de la London School of Economics (LSE), asegura que hoy la sociedad está bastante polarizada, donde ponés un dato sobre la mesa, están los que te aplauden y los que te maltratan.

Un ejemplo de esto es lo que sucedió con la publicación de la última encuesta realizada por Ipsos Mora y Araujo la empresa internacional de gran envergadura en materia de estudios de opinión pública se asoció con la tradicional empresa argentina. El sondeo se hizo personal, no fue telefónico. Se entrevistaron 1000 personas en Capital Federal, Gran Buenos Aires y ocho provincias: Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, San Juan, Neuquén, Chaco y Entre Ríos. El trabajo mostraba entre los resultados un alto nivel de aprobación a la gestión de Cristina Kirchner 60%. Este resultado le valió a la compañía fuertes críticas respecto de los sectores que creen que el resultado es diferente.

Para Finder, que sonríe cuando se le recuerda que las encuestas erraron bastante a la hora de pronosticar los resultados de la última elección presidencial, el reto para Ipsos es trabajar seriamente en este espacio.