Maridajes regionales:
Es interesante siempre combinar platos y vinos regionales; generalmente hay una armonía natural entre ambos. El ejemplo más acabado son las empanadas y el Torrontés de Cafayate, en Salta.
Movilidad:
Como muchas bodegas ofrecen degustaciones al finalizar sus visitas, lo ideal es no manejar, ya que generalmente los establecimientos no se encuentran en las ciudades, sino que implican transitar rutas.
Arquitectura:
Es fundamental disfrutar del arte y la arquitectura de las bodegas. Generalmente están integradas al entorno y, muchas de las mendocinas, incluso, han sido reconocidas mundialmente. Las más impactantes en la capital de Cuyo son O. Fournier, DiamAndes, Salentein, Catena Zapata y Navarro Correas Agrelo.
Gastronomía:
Muchas bodegas tienen restaurante en sus instalaciones. Visitarlos es una excelente alternativa para aprender sobre la gastronomía típica de cada zona.
Más allá del vino:
La mayor parte de los establecimientos vinícolas tienen actividades que van más allá de la visita a la bodega en sí. Una ejemplo de ello es Familia Zuccardi, que ofrece desde participar de trabajos en la viña hasta paseos en globo aerostático, pasando por recorridas en bicicletas y hasta picnics entre los viñedos.
Comodidad:
Es muy probable que en la visita a una bodega se camine mucho, e incluso que haya que hacerlo por la finca, con lo cual es bueno tener ropa apropiada.
Alojamiento:
Tanto en Mendoza como en Salta, existen hoteles rodeados de viñas. Sin dudas son sitios inmejorables donde alojarse ya que acentúan la experiencia.
Golf y vinos:
Bodegas como Algodon Wine Estate (San Rafael), Atamisque o Tupungato Winelands tienen campo de golf propio. z weDatos útiles* Es ideal en estos circuitos no recorrer más de dos bodegas si una incluye almuerzo.
* Lleve siempre mapa.
* La mayoría de las bodegas no acepta tarjetas de crédito.
* Trate de hacer las reservas con un día de anticipación.
* Para evitar el calor, intente hacer las visitas por la mañana y sobre el final de la tarde.
* Si es vegetariano, avise al hacer la reserva ya que en la mayoría de los casos el menú incluye carnes rojas.
* No necesariamente los precios de los vinos en las bodegas son más bajos que en una vinoteca.