U n asado de obra fue la canche- rísima acción de lanzamiento oficial de Casa FOA Molina Ciudad 2012, la 29º edición de la exposición que, cada año, convoca a los mejores arquitectos, interioristas y paisajistas del país.

Una de las marcas en el orillo de esa cumbre de los ambientadores argentinos es el hecho de que, cada año, se celebra en una sede diferente, con el atractivo adicional de que esos espacios son elegidos por su valor patrimonial y ubicación estratégica en barrios emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires.

En cualquier caso, el desembarco de Casa FOA ha demostrado su alcance como catalizador urbanístico: allí donde se instala provisoriamente -en especial en la última década, en que han predominado localizaciones como Barracas, San Telmo y Parque Patricios- deja tras de sí desarrollos residenciales de alta gama que, al posicionarse como flamantes polos inmobiliarios, aportan visibilidad y dinamismo a esos alicaídos distritos porteños. Y este año no será la excepción. Porque, del 7 de septiembre al 14 de octubre, la mega muestra será dueña y señora de la mítica ex fábrica textil Alpargatas, emplazada en una emblemática esquina de La Boca.

Dado que se encuentra en el Distrito de las Artes, el capítulo 2012 de Casa FOA contará con una fuerte impronta artística en el interiorismo, en consonancia con la gran presencia de talleres, escuelas y galerías de arte en el barrio, destacaron los organizadores. Y revelaron que, actualmente, el edificio pertenece a GES Fiduciaria, a cargo de la remodelación y puesta en valor del edificio de más de 60 mil metros cuadrados, cuyo proyecto final es generar unidades con tipologías de lofts y estudios. El emprendimientollevará el nombre de Molina Ciudad, en honor al artista Florencio Molina Campos, quien supo traducir en sus dibujos las costumbres de la pampa argentina y de sus gauchos.

Según se anunció, el estudio Dujovne Hirsch buscará mantener el carácter fabril del predio, destacando las columnas, la antigua chimenea y los ornamentos como elementos distintivos del lugar.

Con la declarada intención de revalorizar un ícono de la producción industrial del pasado adecuándolo a los códigos de la innovación creativa del nuevo siglo, los organizadores presentarán, por primera vez, Casa FOA Artes y Oficios de Buenos Aires, un sector que rendirá homenaje al artesanato con el objetivo de concientizar acerca del valioso aporte y rol social que esos saberes ancestrales significan para la tradición y evolución de la arquitectura y fisonomía porteña.

Considerada una cita ineludible con las tendencias en decoración, la muestra ha convocado a 956 expositores, ha intervenido 137 mil metros cuadrados y ha sido visitada por 2,3 millones de personas en sus casi tres décadas de trayectoria.

Casa FOA fue creada a mediados de la década del 80 por la visionaria socialité Mercedes Malbran de Campos.

Inspirada en ferias similares que se celebraban en los Estados Unidos, la siempre recordada Mechita importó el concepto, con un altísimo valor agregado: lo recaudado se destinaría a beneficio de la Fundación Oftalmológica Argentina Jorge Malbran.

Así, desde 1989, el programa Para verte mejor atiende y previene afecciones de la vista en zonas alejadas y carentes de asistencia médico-oftalmológica del país. Desde su inicio, se atendieron 11 mil personas. Este año, la campaña llegará a Anfama y Ñorco, áreas de alta montaña en la provincia de Tucumán, en una demostración de que ética y estética bien pueden alumbrar acciones culturales y solidarias superadoras. z we