El conductor y humorista Sebastián Wainraich reflexiona sobre el país en una entrevista con WE. Señala, entre otras cosas, que tenemos intelectuales, artistas, científicos, escritores y deportistas de primer nivel y, sin embargo, siempre nos falta algo. Está la excusa de que somos un país joven, con una democracia joven. Frases que ya son lugares comunes, pero también son ciertas. También afirma que lo que más le preocupa es la educación, un tema fundamental. Y apunta a que hoy es un momento de peleas, debates y luchas, pero no sé si son realmente profundos y sinceros. A veces el debate pasa más por nosotros, por el microclima de los que trabajamos en los medios. Y tal vez el país está exigiendo otros debates.
Asimismo, Wainraich pone en duda el sentimiento nacionalista de los argentinos. No sé cuán patriota somos. Tengo la teoría de que hay más argentinos buenos que malos. No sé por qué no nos va mejor.
* ¿Qué opina del conflicto del subte?
- No quiero entrar en otro argentinismo que es opinar de todo. Pero creo que, obviamente, falta voluntad. Porque si no, ¿cómo no se va a solucionar? Me llama la atención que una de las dos partes -o el gobierno nacional o el de la Ciudad- no diga yo me hago cargo. Aunque sea por una cuestión de tener rédito político, de victimización y hasta de demagogia. Es tanta la gente que queda perjudicada con esto que me llama la atención la falta de reacción. Y cuando te decía lo de la falta de debates profundos, me refería a que se ven este tipo de temas en los que comienza a haber chicanas, acusaciones... De todas maneras, el problema es precisamente empezar a discutir sobre la pelea cuando lo más importante es que se solucione el problema.
* ¿Qué aspectos positivos y negativos destaca del Gobierno?
- Decidí opinar sobre el Gobierno sólo en mi programa de radio porque cada medio tiene su interés y destaca en el título lo que quiere. Y, por un lado, lo entiendo. Lo que hago en la radio es opinar ante cada hecho puntual. Muchas veces de manera paródica, porque de a ratos todo el enfrentamiento parece más cerca de la parodia que del debate profundo. Por tener esta postura te pueden acusar de facilista. Pero me parece más facilista estar siempre del mismo lado, pase lo que pase. Siempre opiné. De hecho estando en TVR, muchas veces separándome de la línea del programa. Y nada me parece tan grave ni tan determinante. Eso de suponer que si alguien habla bien o mal del Gobierno es porque está pago... siempre está la sospecha.Y ahí se termina la discusión. A veces discutimos sólo para ver quién tiene razón o para tratar de agarrar al otro en orsai.
* ¿Cómo analiza a la oposición?
- No veo grandes figuras. Y quizás cometa un error al decir figuras. Nos acostumbramos más ellas que a un proyecto o a un plan. Palabras que se usan mucho pero por sí solas no dicen nada. Me parece todo muy fugaz y que no aparece una idea. Es lo que más desilusiona y desespera.
* ¿Hay dirigentes en los que confíe?
- Cuando tenía nueve años llegó la democracia y en mi casa se vivía una alegría alfonsinista. Con los años, también me gustó Chacho lvarez. Todavía me pregunto si su renuncia estuvo bien. Alfonsín y Chacho no son del mismo partido, pero no tenían ideas tan distintas. Ésa es otra rareza argentina: siempre se dice que el peronismo es muy ancho. Entran desde Aldo Rico hasta Chacho lvarez. Pero el radicalismo también, porque Alfonsín tenía más que ver con Chacho que con De la Rúa y, sin embargo, no eran del mismo partido. También Rafael Bielsa me parece una persona capaz, sensible e inteligente.
Sobre los argentinos Wainraich destaca que en los viajes al exterior, cuando nos encontramos, a los cinco minutos estamos como amigos de toda la vida. Eso me enorgullece. Y opina que, a la hora de la solidaridad, el problema es, como en otros temas, la desorganización. A veces necesitamos un ente o algo paternal que nos diga, tenés que traer estos alimentos a tal dirección. Y necesitás llevar lo que tenés para donar a alguien que te genere confianza. Es otro punto fundamental.
Cuando se le pregunta por lo que habría que hacer para que el país mejore, él afirma que el filósofo Luis Barrionuevo dijo una gran verdad. (NdR: en referencia a su polémica frase, hay que de dejar de robar por dos años). Con humor, sugiere irnos todos de vacaciones para pensar. Y a modo de cierre, reflexiona: Estamos todo el tiempo juzgando al otro. A la vez pasa algo raro: si a mi enemigo le encuentro algo turbio del pasado, lo destrozo y si se lo encuentro a un amigo, trato de ocultarlo o digo que no es tan grave. Una vez hablaba con Juan Carr de Red Solidaria y me decía que si uno va a laburar y hacé bien lo que tiene que hacer, ya está haciendo mucho. No digo que hay conformarse, pero empezar por ahí no está mal.
Jesica Mateu z weEn clave de humorConductor de radio y tevé, es también humorista, actor y escritor. La editorial Sudamericana acaba de reeditar su primer libro Estoy cansado de mí y otros cuentos. Actualmente, escribe otro que aún no sabe cuándo estará listo. Además, próximamente volverá a actuar en Cómico Stand Up, luego de su licencia por el nacimiento de su hijo. En radio, conduce junto a Julieta Pink Metro y Medio, de lunes a viernes a las 18. En tevé, condujo TVR y más recientemente La biblia y el calefón.