"El Gobierno está de espaldas a la crisis internacional"

El economista Jorge Todesca advierte que la inacción oficial podría fortalecer una eventual salida de capitales. Y anticipa: "La Argentina tendrá déficit en la cuenta corriente de balanza de pagos para 2012".

Enfriamiento de la economía de Brasil, luces amarillas en el sector empresario, caída de commodities, crisis internacional. Jorge Todesca le da un pantallazo a las señales de la economía. Y en esa lectura, anticipa un panorama internacional que no resulta favorable para la Argentina. En una entrevista con WE, el director de la consultora Finsoport asegura que "el impacto fundamental de la crisis internacional va a darse a través del sector externo de la economía", porque los precios de los commodities "no van a seguir subiendo". Y agrega: "El saldo comercial se va a reducir a la mitad. Es un fuerte efecto negativo sobre el crecimiento".
Además, el ex candidato a jefe de gobierno porteño por el duhaldismo advierte que el temor por la crisis mundial es fuerte en la región y "esto se ve en el cambio de carteras, en la compra de dólares por mayor seguridad". "Si bien se va a mantener este mundo a dos velocidades que teníamos entre países desarrollados y emergentes, la brecha va a ser menor".

l Según el proyecto de Presupuesto 2012, el Gobierno prevé una desaceleración de la economía de tres puntos, con un PBI en 5,1%. ¿Por qué no hay foco de alerta en esta caída?
- Sería la ocasión para revisar el sendero de crecimiento argentino. El Gobierno anota menos crecimiento porque luego, tasas de crecimientos superiores producen ingresos fiscales superiores, y el Gobierno tiene la facultad de usar esos recursos. En 2010 esto significó que, por encima del presupuesto que se prorrogó, el Gobierno gastara $ 53.000 millones.
l ¿Para 2012 también subestiman recursos?
- Esta vez es probable que el Gobierno no esté subestimando el producto. Desde la consultora calculamos que la economía va a crecer alrededor del 4% en 2012. Sería muy deseable que se cumplan las cifras de ingresos y gastos del presupuesto, porque se está previendo una expansión del gasto del 18,5%. Es una meta muy razonable, lo que pasa es que nadie la cree.
l ¿En cuánto calcula la inflación para 2012?
- El Gobierno calcula la mitad que nosotros, que vemos un 19% anual. Con la desaceleración de la economía habrá desaceleración de la inflación. Ocurrió en 2009.
l ¿Seguirá esta carrera entre salarios e inflación en 2012 o buscarán detenerla?
- Ahí podemos tener noticias positivas. Para los empresarios, sus costos hacen que no sean competitivos para enfrentar importaciones y para poder exportar tienen menores aumentos salariales. Creo que los trabajadores también querrían contribuir a bajar la inflación, porque estamos empezando a ver los primeros signos, que son estas suspensiones (N. de R.: por las suspensiones de Fiat y Alpargatas). Y una economía creciendo menos va a permitir que los precios suban menos. Desde el punto de vista de la inflación, podemos tener para 2012 un escenario más positivo.
l ¿Cuán preocupada debe estar la Argentina por el enfriamiento de la economía brasileña?
- Veo al Gobierno todavía muy de espaldas a la crisis internacional y a las repercusiones regionales. El impacto fundamental de la crisis va a darse a través del sector externo de la economía. Los precios de los commodities no van a seguir subiendo y nadie está pronosticando precios más altos. Los organismos internacionales no están pronosticando cosechas mucho más altas en la Argentina, así que el principal ingreso de exportación, que es el del sector agropecuario, no va a tener crecimiento o va a tener muy poco en 2012. El saldo comercial se va a reducir casi a la mitad, será entre u$s 4000 y 6000 millones contra los u$s 9000 de este año. Es un fuerte efecto negativo sobre el crecimiento.
l ¿La crisis puede pegar en la región y desacelerar las economías?
- Toda la región se va a ver afectada. Hay un signo claro: hay cambios de carteras, compras de dólares en busca de seguridad. Pasó en Brasil, parte del aumento del real fue por eso, en Chile, en México. En toda la región el temor por la crisis es fuerte y algunos países tienen, desde el punto de vista de los commodities, incluso más problemas que nosotros, como Chile con el cobre, pero tienen una macroeconomía más ordenada. Si bien se va a mantener este mundo a dos velocidades que teníamos entre desarrollados y emergentes, la brecha va a ser menor.
l ¿Cuáles son los principales riesgos de la inacción argentina?
-La inacción del Gobierno conduce a que los privados sobrerreaccionen en términos de su propia protección, y esto fortalece a la salida de capitales. En la medida en que no se ve un horizonte claro de política económica frente a la crisis, los particulares buscan protección, fundamentalmente a través de la compra de dólares. Ahora tenemos un tipo de cambio atrasándose, una tasa de interés aumentando, pocos fondos disponibles para inversión. Desde el sector externo de la economía no se ve ninguna acción, salvo las medidas de restricciones puntuales de importaciones, pero que no cambian el sendero global de la economía.
l Esta semana Brasil también aplicó restricciones a la entrada de golosinas argentinas. ¿Es un signo de represalia o una reacción por su caída económica?
-Son las dos cosas. La presidenta Rousseff ha sido muy enfática con que va a proteger la producción nacional y a usar los mecanismos posibles. El planteo de Brasil para 2012 es que las pérdidas que ellos van a tener por la crisis internacional, en términos de mercado de exportación, tienden a ser compensadas por más expansión del mercado interno. Y en eso deriva la protección a ciertos sectores. Como hay medidas de los dos lados, la capacidad de réplica por parte de Argentina es muy baja.
l Una de los pilares del modelo es el mantenimiento de los superávit gemelos. ¿Será difícil sostenerlos el próximo año?
- El superávit comercial va a existir, pero no va a existir el superávit global en la cuenta corriente de balanza de pagos. Ahí vamos a tener déficit el año próximo. Pensemos en un saldo comercial que se va a reducir, pensemos en un Banco Central que va a usar casi u$s 6000 millones de las reservas para hacer pagos al exterior, y el gran interrogante, que es cómo seguirá el proceso de salida de capitales. Las fuentes de ingresos de divisas se han deteriorado y las de egreso se han fortalecido. Vamos a tener déficit en la cuenta corriente, déficit fiscal ya tenemos. El principal es el déficit en la cuenta corriente, porque de ahí vienen las presiones cambiarias.
l ¿Y el tipo de cambio post-elecciones?
- Hay un horizonte total de incertidumbre porque el Gobierno está virtualmente planteando un tipo de cambio fijo. Las cifras que se anotan en el Presupuesto pasan de un dólar promedio de $ 4,13 en 2011 a uno de $ 4,40 para 2012. Respecto de la inflación real, se está preanunciando un deterioro del tipo de cambio real. Nadie está seguro de que esto va a ser así, pero está escrito. Desde la consultora ponemos un promedio de $ 4,54. Es moderado.
l El ministro Boudou expresó el deseo de volver a los mercados de capitales para emitir deuda. ¿Es conveniente en este contexto de incertidumbre internacional?
- El Gobierno se va a empeñar con esto, pero el panorama internacional ya lo haría difícil por sí mismo, y las condiciones de la Argentina tampoco permiten emisiones de deuda a tasas razonables. La primera pregunta que haría un comprador de bonos de la Argentina es: "Si están pagando la deuda externa con reservas internacionales, ¿cómo pensarían pagar las nuevas emisiones de bonos, cuando las reservas internacionales se están cayendo?" Esta pregunta la Argentina no la puede responder. z we